El lema elegido por el Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, para este Año Nuevo persa es ‘Economía de Resistencia, Producción, Empleo’.

Tal como es de costumbre, el Líder iraní pronuncia un discurso dirigiéndose a la nación persa inmediatamente después del inicio del Año Nuevo, el cual se convertirá en base de las políticas de las autoridades de la República Islámica de Irán.

Así ha comenzado el ayatolá Jamenei su mensaje con motivo del Año Nuevo persa ( año1396 del calendario iraní):

En el nombre de Dios, el Clemente y el Misericordioso

¡Oh, reformador de los corazones y las mentes! ¡Oh, regente del día y de la noche! ¡Oh, transformador de los estados y las circunstancias! ¡Cambia nuestro estado en el mejor estado! Saludos a Fátima, hija del profeta Mohamad (que la paz y bendiciones sean para él y su familia); y saludos al Mahdi prometido (duodécimo Imam de los musulmanes chiíes), y que nuestras almas sean sacrificadas por él y que Dios acelere su llegada.

Les deseo a mis queridos compatriotas, el gran pueblo de Irán, los queridos jóvenes y personas de diversos estratos sociales un Año Nuevo próspero. En particular, quiero felicitar a las queridas familias de los mártires, los veteranos discapacitados de la guerra y también a todas aquellas naciones que de una u otra forma celebran el Noruz (Año Nuevo persa) .

Agradezco a Dios por darme una vez más la oportunidad para felicitar al querido pueblo iraní. Les deseo un Año Nuevo próspero, favorable ―lleno de bendiciones, seguridad y bienestar― y espero que, con el favor de Dios, el año 1396 sea un año feliz para todo el pueblo de Irán y para los musulmanes de todo el mundo.

Espero que, durante el año que acaba de comenzar en este momento, todas las familias iraníes y todos los queridos iraníes se beneficien de la bondad divina y las bendiciones.

Si queremos evaluar el año que acaba de terminar ―el año 1395―, este incluyó acontecimientos felices y tristes, amargos y dulces, como todos los demás años. A lo que quiero referirme en este momento es a las vivencias amargas y dulces que están relacionadas con la gente y no son asuntos personales.

Experimentamos momentos dulces el año pasado relacionados con la dignidad nacional, la seguridad nacional, la determinación juvenil y los movimientos religiosos inclusivos en todo el país. También nos enfrentamos a momentos amargos, en particular los relativos a asuntos económicos y sociales. Voy a hablar de esto.

La dignidad de Irán y nuestra querida gente fue evidente durante todo el año 1395. Fue visible desde el principio hasta el final del año pasado. Nuestros enemigos en todo el mundo reconocieron el poderío del pueblo de Irán. La identidad del pueblo de Irán se mostró durante todos los diversos acontecimientos que tuvieron lugar en el año pasado.

Durante las marchas del 22 de Bahman (10 de febrero), el pueblo reaccionó de una manera entusiasta, efusiva y valiente ante un acto irrespetuoso cometido por el presidente estadounidense contra la República Islámica de Irán. En el Día de Al-Quds, asimismo, la gran reunión de la gente mostró la identidad y los objetivos de este país a todas las personas del mundo.

La seguridad del país en este turbulento entorno regional e internacional fue un factor muy importante para el pueblo iraní. Hoy en día, nuestros países vecinos ―los situados en el este, sureste y noroeste de nuestro país― están sufriendo debido a la inseguridad. La región está sufriendo a causa de la inseguridad, pero el pueblo de Irán afortunadamente experimentó una seguridad duradera durante todo el año pasado.

Mi referencia a la determinación juvenil viene de observar las actividades de miles de jóvenes en todo el país. Estos jóvenes están sumamente ocupados con sus actividades en los ámbitos de la ciencia, la cultura, el deporte y la producción. Ellos están presentando nuevos logros e innovaciones. Ellos están cimentando los pilares del futuro del país.

Y cuando hablaba de los movimientos religiosos, me refería a las reuniones religiosas, populares y entusiastas que se realizaron durante todo el año pasado. Dichas reuniones se centraron en temas relacionados con los Imames (la paz sea con ellos), asuntos religiosos importantes, I’tikaf (retiro en la mezquita), varios rituales, el mes sagrado de Ramadán, la ceremonia de Arbain, reuniones importantes relativas al día de Ashura y los ritos de 10 días del mes de Muharram (el primer mes del calendario musulmán). Estos fueron los puntos positivos para nuestro país y nuestro pueblo.   

Y los acontecimientos amargos y difíciles tienen un estrecho nexo con los problemas económicos y de subsistencia de la gente. Las clases media y la baja de la sociedad sufrieron y están sufriendo por estos problemas. Porque soy consciente de la condición del pueblo, siento la amargura que experimenta la gente de la clase baja y desfavorecida. Y esta amargura tiene que ver con cuestiones económicas y problemas como los altos precios, el desempleo y los detrimentos sociales como la discriminación y la desigualdad, que se originan principalmente en temas económicos.

Bueno, todos somos responsables. Tendremos que responder tanto a Dios como al pueblo. En el Año de Acción e Implementación ―el año 1395― pedí a los funcionarios que establecieran un centro de control para la acción e implementación y lo hicieron. Afortunadamente se llevaron a cabo buenas tareas que nos fueron informadas. Sin embargo, hay una gran brecha entre lo que se ha llevado a cabo y lo que la gente espera.

Explicaré durante mi próximo discurso (la alocución anual del Líder iraní en la ciudad iraní de Mashad) que algunas normas y estadísticas presentadas por los funcionarios son cifras positivas y algunas, que son presentadas por los propios funcionarios, son negativas. Todas estas deben ser consideradas de manera conjunta.

La Economía de Resistencia es un sistema. Si este sistema recibe atención solo bajo su nomenclatura, no sería muy eficiente. En mi opinión, la solución radica en dividir este sistema en los sectores importantes y luego especificar un cronograma para cada sector clave. Debemos pedir a los funcionarios, las figuras prominentes y la gente que concentren todos sus esfuerzos en esos sectores.

En mi opinión, la solución se halla en identificar correctamente el sector más clave. Creo que los sectores clave son la producción ―producción nacional― y el empleo, principalmente de nuestra juventud. Si logramos enfocarnos en estos dos sectores, planear y categorizar nuestros esfuerzos sobre estos dos sectores, creo que la tarea avanzará y se materializarán logros impresionantes y tangibles.

Con el favor de Dios, voy a explicar las características de estos dos sectores fundamentales en el próximo discurso. Por esa razón, el lema que elijo para el este año es “Economía de Resistencia, Producción, Empleo”.

La Economía de Resistencia es un término general acompañado por la producción y el empleo. Todos deben concentrarse en estos sectores. Yo y la gente exigimos que los queridos funcionarios se centren en estos dos sectores, realicen tareas organizadas e informen sobre los resultados.

Espero que todos disfruten y experimenten un año feliz, lleno de seguridad y bienestar,  protegidos por las bendiciones de Mahdi prometido (que Dios acelere su aparición) y las oraciones de los espíritus puros de nuestros mártires y el fundador de la República Islámica de Irán, el Imam Jomeini (la paz sea con él).

Mar 20, 2017 11:49 UTC
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