• Siria ... la última guerra de EEUU

Posibilidades de un ataque militar occidental contra el ejército sirio

Las probabilidades indican que es muy factible que Estados Unidos y sus aliados Francia y Britania, lancen un ataque contra Siria con el fin de obstaculizar sus esfuerzos de recuperar su soberanía sobre la región de Idlib, siendo esta la última región donde se agrupan los militantes de diversas nacionalidades y quienes luchan contra las fuerzas sirias; uno de los indicadores del esperado ataque estadounidense, es la movilización de unidades militares y buques de guerra estadounidenses hacia una zona del Mediterráneo oriental en preparación para el asalto; los preparativos para encontrar un pretexto que justifique el ataque, han comenzado después de que la organización de los Cascos Blancos transportó sustancias de contienen cloro  desde la zona de Jisr al Shoghour hasta la zona de Kafrasta con el fin de utilizarla en la preparación de un ataque con sustancias químicas contra civiles para que sean una excusa que permita a Washington lanzar un ataque militar; esto fue acompañado por la revelación hecha por el canal al Mayadeen sobre el secuestro de parte de los militantes armados, de niños de los campos de refugiados y de áreas bajo su control, con el fin de utilizarlos en el farsa del ataque químico; el ministerio de Defensa ruso advirtió sobre estos preparativos, mientras que el ministro de Exteriores ruso Serguéi Lavrov acusó a Estados Unidos y a las potencias occidentales de estar obstaculizando los esfuerzos para combatir el terrorismo como resultado de su obsesión por derrocar los regímenes.  

Es importante señalar que este ataque estadounidense se esperaba desde el final del mandato del ex presidente Barack Obama y la elección de Donald Trump como su sucesor; y esto no está relacionado con Trump tanto como está relacionado con el estado profundo en Estados Unidos (El Establishment) representado por el complejo industrial militar, el Pentágono y los círculos financieros en Nueva York, además de las redes de intereses distribuidas entre grupos de presión o lobbies, incluido el lobby sionista AIPAC; estos centros de poder buscan mantener a Estados Unidos como la primera potencia en el mundo en momentos en el que el centro del peso económico se traslada, por primera vez desde el siglo XV, desde el Atlántico Norte hacia el Océano Índico; y para que Estados Unidos lo pueda lograr, debe impedir que las potencias emergentes de Eurasia o sea China, Rusia e Irán lleguen a las rutas de transporte marítimo; esto lo había logrado en gran medida en el este de Asia, la región del Báltico y el Mar Negro, pero Siria sigue siendo la ventana abierta de Eurasia al este del Mediterráneo.

Por lo tanto, el intento de Estados Unidos y sus aliados de derrocar a Siria y detrás de la misma, a Irán y lograr el control del Medio Oriente se produce en este contexto; Washington intentó lograr sus objetivos mediante la fuerza militar durante el gobierno de George W. Bush y tuvo parcialmente éxito después de ocupar Afganistán e Iraq; pero su objetivo de derrocar a Siria e Irán y asestar un golpe a Hezbollah habían fracasado; luego Washington intento nuevamente durante la gestión de Barack Obama, alcanzar el mismo objetivo por medio de la fuerza blanda, pero volvió a fracasar y toda su estrategia se vio amenazada con naufragar; por lo tanto, el estado profundo en Washington tenía que recurrir nuevamente en la era post Obama, al uso de la fuerza bruta, y esos son los preparativos que observamos ahora en Siria; los ataques dirigidos por el ejército estadounidense contra las fuerzas sirias en oportunidades anteriores, solo fueron una especie de ensayos en preparación para el gran golpe que será dirigido con el fin de evitar que el ejército sirio resolviera la batalla, de una manera que permita sacar a Washington de la ecuación siria de una vez por todas.

Sin embargo, vale la pena mencionar, que el contexto general indica que la influencia de Washington ha disminuido a nivel mundial y en el Medio Oriente incluida Siria; por lo tanto, las expectativas del éxito de un ataque que logre inmovilizar las capacidades del ejército sirio se ven remotas; y el impacto de un ataque podría tener efecto en acelerar el declive de la influencia de Estados Unidos en Oriente Medio y, por ende, en el mundo, por eso se plantea la interrogante; ¿Sería Siria la última batalla de Estados Unidos? ¿Acaso el fracaso de Washington la conduciría a convertirse en una potencia secundaria en un mundo que es testigo del ascenso de fuerzas internacionales que compiten con la hegemonía estadounidense?

Fuente: Al-Mayadeen

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Sep 04, 2018 11:16 UTC
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