• La investidura de Jordi Sànchez, pendiente de la CUP y el juez Llarena

Los anticapitalistas piden un acuerdo para “hacer República”, mientras el Supremo aboga por denegar la excarcelación del número dos de JxCat para acudir al Parlament

El presidente del Parlament, Roger Torrent, ha fijado para el lunes 12 de marzo el pleno de investidura del candidato a la presidencia de la Generalitat Jordi Sànchez. Una sesión que, sin embargo, a seis días de celebrarse presenta aún numerosos cabos sueltos que mantienen la formación de Govern en el limbo. Y es que, por un lado, la CUP conserva su negativa a Jordi Sànchez, mientras que desde el Tribunal Supremo se cuestiona la viabilidad de la candidatura.

“Si el Parlament me elige president, que nadie dude que trabajaré para el conjunto de la ciudadanía, para la libertad y la democracia” escribía este martes el equipo de Jordi Sànchez desde la cuenta de Twitter del expresidente de la ANC, en prisión provisional acusado de un presunto delito de sedición desde hace más de cuatro meses y medio. Con todo, a seis días del pleno, la elección de Sànchez parece lejana.

Este mismo martes Sànchez ha solicitado al juez del Tribunal Supremo que instruye la causa del procés, Pablo Llarena, que le ponga en libertad para poder presidir la Generalitat. En su escrito, la defensa del número dos de JxCat defiende la excarcelación “no sólo porque hayan decaído en este tiempo las razones que avalaron en su momento la prisión, sino también porque ésta sería, sin ninguna duda, la manera más adecuada de garantizar no sólo el pleno respeto a su presunción de inocencia, a sus derechos políticos y a los derechos de quienes le han elegido”.

A pesar de ello, el Tribunal Supremo se inclina por denegar a Sànchez su salida de prisión para acudir al pleno del Parlament. Fuentes del tribunal señalan que el riesgo de reiteración delictiva prevalece sobre el derecho a la participación política del presidente del grupo parlamentario de JxCat. Un planteamiento que rechazan desde la candidatura liderada por Carles Puigdemont, que ya ha anunciado desde el Parlament que piensan presentar una querella criminal contra el juez Llarena si deniega la libertad a Sànchez y le impide acudir a su sesión de investidura.
El portavoz adjunto de los junteros, Eduard Pujol, ha sostenido que si Llarena veta la participación de Sànchez en el pleno de investidura “sería un hecho gravísimo, absolutamente inoportuno y que traicionaría la voluntad de los ciudadanos de Catalunya”. “Los jueces han de ser jueces, han de ser justos y no pueden decidir el futuro político de los países bloqueando investiduras”, ha agregado Pujol.

Al mismo tiempo, y aprovechando el paso al lado de Puigdemont para postular a Sànchez, el Tribunal Constitucional ha aplazado de nuevo la admisión a trámite de la impugnación del Gobierno contra la candidatura del expresident, ya cancelada. Cabe recordar que el TC ya había impuesto como medidas cautelares para la investidura que el candidato estuviese presente en el Parlament y que obtuviese el permiso del juez Llarena, requisitos que siguen vigentes.

Pero más allá de los obstáculos en la esfera judicial, la investidura de Sànchez cuenta otra dificultad en el seno de las fuerzas soberanistas, la CUP, que mantiene la abstención anunciada este domingo tras la consulta con sus bases. No es una cuestión de nombres, sino de programa, según la formación anticapitalista, que asegura que mantendrá la abstención hasta que no se trace una hoja de ruta verdaderamente republicana.

Mar 07, 2018 05:03 UTC
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