El Gobierno de España ha optado por una primera acogida humanitaria de los 629 migrantes que viajaban en el Aquarius y que se dirigen hacia Valencia.

Así lo entienden las fuentes jurídicas consultadas por el medio local Europa Press, después de que en el Ejecutivo se especulara el martes con que ninguno de los migrantes sería ingresado en un Centro de Internamiento de Inmigrantes (CIE): instalaciones donde se les interna hasta 60 días para proceder a su devolución al país de origen.
 
La vicepresidenta valenciana, Mónica Oltra ha señalado poco después, tras presidir la comisión que coordina la acogida, que la Delegación del Gobierno “ha dejado muy claro que se iba a aplicar el criterio de excepcionalidad que permite dar un estatus de refugiado y de persona que es acogida” dada la “excepcionalidad y emergencia” de la situación, al margen de que después individualmente cada persona pueda tener motivos de asilo o refugio.
 
No obstante, los expertos consultados aclaran que hasta el momento el Ejecutivo no ha dicho que vaya a dar permisos de residencia a cada uno de los migrantes del Aquarius, sino que opta por darles una cobertura de protección humanitaria, lo que implica abrir expedientes, identificar a cada uno de ellos, y a partir de ahí, estudiar cada caso.
 
La decisión fue tomada el lunes por el nuevo Gobierno español, presidido por el socialista Pedro Sánchez.

 

Jun 13, 2018 04:48 UTC
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