• Robles admite que la venta de bombas a Arabia Saudí no está suspendida

La ministra asegura que desde junio ha desbloqueado proyectos por 4.000 millones

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha admitido este lunes que la controvertida venta de 400 bombas de precisión a Arabia Saudí no está suspendida, como se sugirió inicialmente, sino “en fase de estudio”. Robles ha explicado que las dudas generadas en torno a esta operación se resolverán “en el ámbito bilateral” con Arabia Saudí, un país que ha definido varias veces como “serio en las relaciones comerciales”. Durante una comparecencia en la comisión de Defensa del Senado, la ministra ha querido zanjar la polémica, que el Gobierno trata de sofocar para evitar represalias saudíes, en concreto la anulación de un contrato de venta de cinco corbetas.

Los trabajadores de Navantia pueden estar seguros de que sus puestos de trabajo no corren peligro, dado que el contrato para construir las corbetas en los astilleros de San Fernando (Cádiz), sigue adelante. Así lo ha asegurado Robles, para la que es “irresponsable” y “maldiciente el vincular la paralización del contrato de venta de bombas a Arabia Saudí, con otro de construcción de corbetas. “Quien transmite estos mensajes incurre en irresponsabilidad política, cuando no electoralista”, ha asegurado. El propio Gobierno ha confirmado estos días que estaba empleado todos sus esfuerzos en salvar el contrato de construcción por parte de Navantia de las cinco corbetas, por una cuantía de 1.813 millones de euros y con capacidad para dar trabajo a unas 6.000 personas en Cádiz y Galicia.

Salvar este acuerdo parece que está claro, pero la última palabra sobre qué ocurrirá con el destino de las 400 bombas de precisión vendidas a Arabia Saudí, no lo está.  Defensa estudia en estos momentos “todos los contratos, por lo que se han paralizado muchos de los expedientes”, y no solo este de venta de bombas a Arabia Saudí. A la ministra le parece lógica esta paralización, porque a su Gobierno le compete evaluar “todos los contratos que se han hecho en Defensa”. Las dudas sobre si se dará marcha atrás las ha querido mantener la propia ministra, al asegurar que el Gobierno se rige por las resoluciones de Naciones Unidas para tomar sus decisiones. Algunos países, como Alemania o Canadá, se han negado a hacer algunas ventas de armamento a este país árabe, al considerar que esas armas se utilizan en Yemen, donde la comunidad internacional ya ha puesto el grito en el cielo por las masacres de civiles.

Lo que sí ha querido dejar claro la ministra es que el Gobierno de Pedro Sánchez nada tiene en contra de la industria de armamento, sino todo lo contrario. La ministra  ha asegurado “con orgullo” que solo en 100 días de gestión su ministerio “ha desbloqueado contratos por valor de 4.200 millones de euros de la industria de Defensa”. Esta cantidad la ha puesto en relación con los nueve millones que ha supuesto la venta de las bombas a Arabia Saudí, para dejar clara la insignificancia económica de la operación. Los grupos parlamentarios han pedido explicaciones, a excepción del PSOE, más que por el fondo del asunto por la confusión en la comunicación. Sobre el fondo sí se ha pronunciado el senador de Bildu, Jon Iñarritu, para quien a Arabia Saudí, dada su política de derechos humanos, no hay que venderle ni “una espada toledana”.

Sep 12, 2018 04:10 UTC
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