Pars Today-En este programa se estudian los motivos de la enemistad de cuarenta años de Estados Unidos contra la Revolución Islámica de Irán.

La Revolución Islámica de Irán está a punto de celebrar su cuadragésimo aniversario. Llegar a los cuarenta años equivale a la culminación del  desarrollo de las personas  y esta interpretación se puede aplicar para la Revolución Islámica. La Revolución Islámica de Irán ha experimentado altibajos durante estos años. Si queremos destacar una de las características permanentes de las ecuaciones después de la victoria de la Revolución Islámica de Irán se puede mencionar a la enemistad de los políticos estadounidenses con esta revolución. Para entender la causa de la hostilidad estadounidense de 40 años con la República Islámica de Irán debemos prestar atención a la posición de Irán en Oriente Medio y a la política de Estados Unidos antes de la Revolución Islámica. Antes de la victoria de la Revolución Islámica, Irán tenía un papel especial en el sistema exterior y de seguridad de Estados Unidos en esta región y el mundo. Irán, de tal forma que el Tratado de CENTO, fue el anillo de conexión de la OTAN en Oriente Medio para tirar la valla alrededor de la antigua Unión Soviética. Es por eso que los estadounidenses no estaban dispuestos a perder al estratégico Irán, y todos sus esfuerzos después de la Segunda Guerra Mundial estaban dirigidos a fortalecer su influencia en el país persa. Estados Unidos no se adhirió a ningún criterio ni valor democrático u ético en su camino para dominar Irán. En 1953, Estados Unidos dio un golpe contra el gobierno legítimo del Dr. Mohammad Mossadegh y desvió el proceso de institucionalización de la democracia en Irán. Después de este  golpe de Estado  en 1953, no solo estadounidense sino también británico, el gobierno de Estados Unidos propició el terreno para el retorno del sistema tirano y dictatorial al devolver a Mohammad Reza Shah a Irán. SAVAK, la agencia al servicio del shah, era una de las peores agencias de espionaje en el mundo y se formó con la ayuda de Estados Unidos y el régimen sionista para silenciar la voz de los libertadores. El Gobierno de Estados Unidos trabajó mucho para que el régimen iraní cumpla la ley de capitalización y de inmunidad para sus ciudadanos, así como dé libre actuación a sus asesores en Irán. Decenas de miles de asesores estadounidenses dominaban todas las bases políticas, militares, económicas y culturales de Irán. En el momento de la victoria de la Revolución Islámica había unos 30.000 asesores estadounidenses en el país persa.
 
La experiencia de la guerra de EE.UU. en Corea y Vietnam y la pérdida sus tropas en estas dos contiendas llevaron a la Casa Blanca a imponer sus políticas dominantes en los países de la región bajo su influencia. En la región de Oriente Medio, especialmente en el Golfo Pérsico, Irán era el gendarme de Estados Unidos. Irán en el Golfo era superior a otros países de la zona debido a factores como riqueza y población, ubicación estratégica, estabilidad relativa y la capacidad militar. Aquí, Estados Unidos introdujo la doctrina de dos columnas de Nixon. De acuerdo con la doctrina del expresidente estadounidense Richard Nixon, los gobiernos de Irán y Arabia Saudí eran las dos columnas principales de la política estadounidense en la zona y, por tanto, eran los responsables de proteger y llenar cualquier vacío en la región del Golfo Pérsico. A cambio de ayuda económica y militar a Irán y Arabia Saudí, Estados Unidos utilizaba a estos dos países como herramientas para proteger toda la región sin tener que involucrarse directamente. Entre las dos columnas principales, Irán era la primera opción y, en segundo lugar, Arabia Saudí era considerada más como el financiador esta región.  Luego de la crisis petrolera de 1973 y los crecientes ingresos del petróleo en Irán, siguiendo la doctrina Nixon, Irán se convirtió en el mayor comprador de armas estadounidenses. Estados Unidos le proporcionó a Irán cazas F-14, mientras no le vendía este bombardero a ninguno de sus aliados, ni siquiera al régimen sionista. Los estadounidenses veían en Irán como una isla de estabilidad en Oriente Medio. La victoria de la Revolución Islámica de Irán, igual que un terremoto, desafió Oriente Medio, Estados Unidos y, en general, la política global. La victoria de la Revolución Islámica y la liberación de Irán del dominio de la Casa Blanca son la principal razón de la hostilidad de Estados Unidos hacia la República Islámica de Irán. Porque después de la victoria de la Revolución Islámica, reducida la influencia de Estados Unidos en la región y el fracaso de sus políticas contra la República Islámica de Irán, dio un golpe devastador a la política de Estados Unidos para Oriente Medio.
 
Estados Unidos, después de la victoria de la Revolución Islámica, se esforzó por fomentar la islamofobia y, en este camino, presentó conceptos como el Islam radical en los círculos políticos y éticos para justificar sus intentos de acabar con la República Islámica. La adhesión a los valores islámicos, por supuesto, es una de las principales razones de la hostilidad de Estados Unidos contra la República Islámica de Irán. El expresidente de Estados Unidos Richard Nixon dijo: "El fundamentalismo islámico se basa en creencias religiosas, y su atracción proviene de las creencias religiosas no del laicismo occidental. Cuando los valores seculares no pueden competir con las creencias religiosas fundamentalistas en el enfrentamiento de las civilizaciones, el que la nación estadounidense sea la nación más rica y más fuerte de la historia no es suficiente". Huntington, un conocido teórico estadounidense, dijo: "La principal contradicción del futuro en las sociedades humanas es el choque de la cultura islámica y la cultura occidental". Brzezinski, un prominente estadista estadounidense y asesor de seguridad nacional de Jimmy Carter, durante la victoria de la Revolución Islámica de Irán, dijo: "El renacimiento del Islam fundamentalista en toda la región con la caída del shah y las tensiones de Irán con Jomeini han creado una amenaza continua para nuestros intereses en una región donde la vida del mundo occidental es totalmente dependiente. El fundamentalismo islámico es un fenómeno que hoy amenaza el orden y la estabilidad existentes". El Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, enfatizó: "Hoy la hostilidad de imperialismo contra el Irán islámico se debe al Islam. Es enemigo del Islam y está presionando a la República Islámica de Irán. ¡Por Dios! a Estados Unidos le molesta más que todo que la nación iraní sea musulmana y adherida al Islam puro de Mahamad y quiere detener este vínculo".
 
Una de las grandes bendiciones de la Revolución Islámica de Irán es la independencia de la dominación como Estados Unidos. Un famoso escritor estadounidense Noam Chomsky dice: "Mientras Irán permanezca independiente y no se rinda ante la dominación estadounidense continuará la hostilidad y la oposición de Estados Unidos. La República Islámica de Irán es inaceptable desde el punto de vista estadounidense debido a su independencia". Un exvicealmirante de un país de Oriente Medio en Estados Unidos, y antimusulmán famoso, Martin Indaik, sobre la independencia en Irán después de la victoria de la Revolución Islámica, dijo: "El castigo y sanción de la Revolución Islámica será una lección para los países que están en el camino de la independencia y la liberación de Estados Unidos. La Revolución Islámica está en el camino de la ciencia y el progreso y se está convirtiendo en un modelo para otros países". El ayatolá Jamenei en este respecto dijo: "La enemistad del sistema estadounidense y cada persona despiadada en el mundo con el sistema islámico se debe a la bandera de la justicia que levanta el país persa. Es porque ellos ven que, en el nombre del Islam y las grandes enseñanzas del Islam, un país se mueve hacia el crecimiento y el desarrollo del conocimiento científico y práctico, y saben que esto evitará su influencia. Ellos se oponen a cualquier país que pisa más allá de su ámbito de desarrollo y progreso científico".
 

La influencia y el impacto de la Revolución Islámica en los movimientos de liberación en todo el mundo y la transformación de la Revolución Islámica en un modelo para confrontar las grandes potencias es otra de las razones de la hostilidad de Estados Unidos contra la Revolución Islámica. El exsecretario de Defensa de Estados Unidos Alexander Hague, durante la victoria de la Revolución Islámica, dijo: "En mi opinión, el más peligroso e importante de todos los problemas internacionales son las consecuencias de la expansión del fundamentalismo islámico que se ha materializado en Irán y ahora amenaza a Irak y la estabilidad de los regímenes árabes moderados en la región. Si Irán se retira del control de EE.UU, pondrá en peligro los intereses de las superpotencias de la manera más peligrosa". Todas las preocupaciones planteadas por la Administración de Estados Unidos y sus estrategas sobre las consecuencias de la Revolución Islámica de Irán y su énfasis en enfrentar a Irán, ahora se han realizado. La República Islámica de Irán ha alcanzado grandes logros en el interior y en la región. Ningún país puede ignorar el papel de Irán para garantizar la estabilidad y la estabilidad de Oriente Medio. Así como Irán se ha convertido en un país grande y efectivo en las ecuaciones de la región y el mundo, también ha aumentado el resentimiento de Estados Unidos contra el país persa. De hecho, el vicepresidente del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Mick Pence,  en una visita reciente a los territorios palestinos ocupados, dijo explícitamente que si la nación iraní quiere ser amiga de EE.UU. solo es posible después del derrocamiento del sistema de la República Islámica. Pero, el gran líder de la Revolución Islámica, el Imam Jomeini (que descanse en paz), en el auge de la guerra impuesta de Irak a Irán, durante la Guerra Fría y el apogeo del poder estadounidense en el mundo, sobre las amenazas de Washington, dijo que Estados Unidos no puede cometer ningún, ahora, Ahora, Estados Unidos no puede tomar ninguna medida contra la solidez de la Revolución Islámica de Irán. Como vemos hoy, Estados Unidos está aislado por las políticas de Trump y no podrá golpear una revolución de cuarenta años y con mucha experiencia en la lucha contra la dominación.

 

Feb 06, 2018 07:47 UTC
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