Jan 01, 2019 07:48 UTC

ParsToday - Desde el comienzo de la victoria de la Revolución Islámica hasta hoy, la nación iraní se ha enfrentado a todos los disturbios y complots de sus enemigos y ha demostrado que es impenetrable ante los enemigos.  

La brillante y memorable presencia del pueblo iraní en la gran marcha del 9 de Dey de 1388 (del calendario iraní), 30 de diciembre de 2009 fue una corriente con estas mismas similitudes.

 

El pueblo de Irán, en la gran marcha, declaró su repudio a los iconoclastas (quienes rompen los valores) en la sociedad, y dio una dura respuesta a los sediciosos, y con su presencia convirtió este día en una epopeya eterna.

Según las palabras del Líder Supremo de la Revolución Islámica, los iraníes conquistaron uno de los picos inolvidables y, gracias a la sabiduría registraron un eterno día en la historia de la revolución islámica. 

En el primer programa, examinamos los efectos de este gran movimiento épico en el fortalecimiento de los cimientos fundamentales de la República Islámica de Irán. Ahora, en la segunda y última parte de este espacio, observaremos los objetivos estadounidenses de apoyar este complot en Irán.

La serie de eventos del complot del año 1388 (2009) fue establecida con la premisa de derrocar el sistema. En este proyecto, el sistema de la República Islámica como un logro importante de la revolución del pueblo persa fue invadido por medidas sediciosas.

El politólogo y profesor universitario persa, Seyed Abdolá, dice: el historial de los intentos para derrocar a la República Islámica de Irán mediante la guerra suave, por parte del Gran Satán y en cooperación con los aliados de EE.UU., especialmente los gobiernos europeos, se remonta a los últimos años de la  guerra impuesta por Irak a Irán (1980-88).

A juicio de este investigador, la persistencia de la nación iraní contra corrientes como la guerra y el asesinato y las sanciones económicas, obligó a la Casa Blanca a pensar en cambiar el modelo de derrocamiento en Irán. Con este enfoque, los centros de estudio de Estados Unidos se centralizaron  en proyecto de derrocamiento suave.

El Dr. Motevalian, otro profesor universitario iraní sobre el derrocamiento suave declara: "Los resultados de la investigación de campo realizados por un equipo de expertos integrado por Patrick Clawson, Francis Fukuyama, Kenneth R. Timmerman y Samuel Huntington, así como análisis y estudios realizados en los centros de investigación, llevaron la elaboración de la doctrina nueva de EE.UU. para derrocar el sistema de la R.I.I. mediante la “guerra suave”.

Este proyecto se enfoca abrumadoramente en todas las esferas políticas, económicas, culturales y sociales. Desde el punto de vista de los diseñadores de este proyecto, cambia el sistema político en los países cuando se derrumben y transformen los cuatro pilares principales: el sistema político, el sistema económico, el sistema cultural y, finalmente, el sistema social.

En consecuencia, los complots de caídas en diferentes países, incluido Irán, han sido diseñados mediante los servicios de inteligencia de extranjeros, especialmente Estados Unidos y el Reino Unido, y sus factores internos, centrados en los elementos internos del sistema. Echando un vistazo a las actitudes, posiciones y comportamientos de la política exterior estadounidense durante los últimos años y últimas décadas ha demostrado que el objetivo principal de los políticos estadounidenses ha sido penetrar e influenciar en el corazón de la Revolución Islámica y entrar al cinturón de  la seguridad de la República Islámica. Las acciones y políticas de Washington después del complot postelectoral del año 2009 están en esta misma línea.

Algunos teóricos han llamado a esta corriente como guerras híbridas. En estas guerras, EE.UU. desempeña un papel importante en la organización de estos conflictos contra naciones de objeto, mediante el uso de la propaganda y medios de comunicación, así como la cadena generalizada  de influencia económica y política las revoluciones de color en Europa y la creación de crisis en Asia occidental son ejemplos de la guerra  híbrida de Estados Unidos en la que busca “ajustes”, "cambio" o "renovación" del régimen en el sistema político de los países, mayormente usando los medios blandos.

El periodista y analista político, Andrew Korybko, en una parte de su libro titulado “Guerras Híbridas: La aproximación adaptativa indirecta al cambio de régimen” se refiere a las elecciones del año 2009 en Irán y escribe: "EE.UU. después de experimentar la costosa tragedia de la guerra en Irak y su ocupación desde 2003, aumentó su apego a la guerra híbrida ya que de ese conflicto se había tomado una lección inolvidable, que es importante encargar la guerra a los aliados regionales a través de la "subsidiaria". En otras palabras, Estados Unidos decidió distanciarse de las guerras convencionales en gran escala a las guerras subsidiarias. Estas guerras son guerras inherentemente asimétricas y "domésticas / civiles" que los servicios de seguridad-militar generalmente no están preparados para enfrentarlas".

Los conductores de la guerra híbrida buscan lograr privilegios políticos mediante el aprovechamiento de las diferencias geopolíticas y étnicas y socioeconómicas.

Las guerras híbridas son indirectas, por lo tanto, en comparación con la guerra convencional requieren menos recursos del estado invasor. Y dada su naturaleza asimétrica e impredecible que confunden la defensa de seguridad-militar del país del objeto, tienen una mayor posibilidad de alcanzar los objetivos políticos de sus diseñadores.

Estados Unidos ha tratado de debilitar al Gobierno iraní de la misma manera, a través de las amplias sanciones y otros tipos de actividades económicas destructivas. Esta operación económica es seguida en paralelo con la operación de la rebelión social.

En esta misma línea, la exsecretaria de Estado de EE.UU. Hillary Clinton, en una entrevista concedida a la cadena británica CNN reconoció el complot de 2009 como Revolución Verde y anunció: EE.UU. ha desempeñado un papel muy importante en la "Revolución Verde" de Irán.

Unas pocas semanas después de los disturbios, el exsecretario adjunto del Tesoro de Estados Unidos Paul Roberts, en una entrevista exclusiva a la revista estadounidense Foreign Policy, se refirió al papel de Washington en la dirección de los disturbios y eventos postelectorales iraníes mediante el apoyo financiero de la Fundación Nacional para la Democracia (NED) a los partidarios del candidato fracasado en la elección.

Estas documentaciones mostraron que Estados Unidos está tratando de aprovechar todas las oportunidades para influir. Así el énfasis y la advertencia del Líder de la Revolución sobre la vigilancia y la plena conciencia de la infiltración del enemigo, encabezado por Washington es muy importante ya que el enemigo está continuamente tratando de ingresar e influir en el corazón de la revolución y el sistema, de esta manera, logre su objetivo final, es decir el derrocamiento.

La nación de Irán, sin embargo, confiando en su unidad  y sabiduría en identificar a los enemigos, siempre ha frustrado al enemigo en para lograr sus objetivos.

El Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Jamenei sobre esta presencia inteligente dijo que se puede observar los ejemplos de esta invencibilidad en la victoria de esta gran nación en la Revolución Islámica y la Defensa Sagrada, así como la resistencia a todas las conspiraciones de los últimos 40 años, ya que la nación nunca se ha sentido débil y cansada y no se ha retirado ante las tramas y diversas acciones del enemigo.

Desde este punto de vista, la presencia épica de la gente en las marchas del 9 de Dey también es  un evento derivado de las capacidades internas del sistema de la República Islámica, que derrotó la sedición de los enemigos y desilusionó sus esperanzas.

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