• Cuenta regresiva del final de Daesh 4  (último)

En este programa, revisamos los planes de los autores de la inseguridad en la región para la era post-Daesh. Las noticias sobre Siria e Irak informan de la liberación de las últimas bases, ciudades y aldeas bajo la ocupación del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) por el ejército y las fuerzas populares sirias e iraquíes. Daesh ha perdido el control de Al-Raqa, su capital de facto en Siria.

En Irak, tras la liberación de la ciudad de Al-Hawija de las manos de esta banda takfirí, las fuerzas gubernamentales y las populares del país han retomado el control de las últimas zonas fronterizas con Siria.

El general Sabah Al Abuda, uno de los comandantes de la policía iraquí dijo: "Ya se acabó el juego. Todo se acabó con la liberación de Mosul. Daesh ha fracasado". Según este general y sus compañeros, tras la liberación Mosul, Daesh recibió un duro golpe al perder a varios destacados jefes de mando en las batallas por mantenerse en Mosul en las que las fuerzas iraquíes vencieron e incluso cortaron las líneas de suministro de los terroristas hacia Siria.

Karim Qaita, un miembro de Al-Hashad Al-Shabi (fuerzas de movilización popular de Irak), quien asume también la comandancia de un puesto de control de la policía en la ciudad de Al-Hawija, afirmó que la mayoría de los miembros de Daesh han perdido el ánimo de luchar y sus líderes han fracasado. La mayoría de los terroristas huyeron y los que se quedaron fueron abatidos.

Un reportero de New York Times, escribió: "Hay otro cuento, los miembros de Daesh, cuando se vieron cercados, ya no tuvieron ánimo de luchar y huyeron. Los que no pudieron escapar, se mantuvieron en resistencia en el centro de la ciudad".

Rahid Talal, un miembro de 22 años de las fuerzas de movilización  popular iraquíes, señaló que los miembros de Daesh ya no saben cómo luchar. Su sistema nervioso ya no les permite adoptar decisiones correctas y puntuales. No obstante, antes del inicio de las operaciones de Al-Hawija, las fuerzas iraquíes repartieron anuncios en la ciudad, solicitando a los ciudadanos que abandonen la urbe. Entre 75 y 80 por ciento de los ciudadanos iraquíes se refugió fuera de la ciudad y esperó que la ciudad sea liberada de las garras de Daesh. La mayoría de los ciudadanos de Al-Hawija se sorprendió por la huida sin resistencia de los terroristas. Baset, un ciudadano de Al-Hawija, al respecto, dijo: "Tiemblo cuando veo sus rostros y barbas(de los terroristas Daesh)".

El año pasado y durante la liberación de Tikrit y Al Ramadi, ambas ciudades de Irak, EE.UU. y las corrientes que apoyan en este país lanzaron destructivas propagandas contra las fuerzas de Al-Hashad Al-Shabi, debido a su colaboración en la liberación de las ciudades de la mayoría suní en Irak. Hubo muchas mentiras sobre las fuerzas de movilización popular durante la liberación de las ciudades y aldeas. No obstante, estas fuerzas voluntarias, con su valentía, mostraron que su único objetivo era ayudar a su pueblo para liberarlo del grupo terrorista Daesh, sea cual sea su religión. La gente ha acogido al ejército y a las fuerzas populares después de la liberación de cada ciudad o aldea y cree que Al-Hashad Al-Shabi posibilitó su liberación por lo que no ven ninguna razón para oponerse a estas fuerzas. A pesar de todos los rumores, Al-Hashad Al-Shabi desempeñó un papel importante en los fracasos de Daesh. No obstante, los gobiernos que crean las crisis en la zona, encabezados por EE.UU. y el régimen israelí, no dejarán su objetivo de provocar problemas incluso tras el fracaso de Daesh.

Daesh proclamó su existencia hace casi tres años tras la ocupación de la ciudad de Mosul y se esforzaba por generar caos para cambiar la geografía política de la región y formar el autoproclamado 'estado islámico de Irak y el Levante (EIIL, Daesh en árabe)'.  De tal modo que la limitación de las actividades de Al Qaeda en Afganistán no significó el fin del aprovechamiento de EE.UU. y sus aliados de este grupo terrorista al servicio de la política de crear crisis en la región estratégica de Oriente Medio, pues Daesh salió desde el corazón de Al Qaeda.

Paralelamente con el aumento de los rumores sobre el fin de Daesh en la región y en momentos en que los musulmanes, los cristianos, los izadíes, los turkmanos, los kurdos y en general, todas las víctimas de los terroristas takfiríes se preparan para celebrar su gran victoria por haber vencido a los takfiríes, los gobiernos reaccionarios plantean nuevos proyectos cuyos objetivos no son tan diferentes y solo buscan el caos en la zona.

Uno de estos proyectos es la división del Kurdistán iraquí y, al parecer, no se limitará solo a Irak. Hay una diferencia en la forma del inicio del proyecto de Kurdistán con el de Daesh. El motor del proyecto de Daesh y los grupos takfiríes fue la religión y la siembra de discordias religiosas, pero en el caso de Kurdistán, la cuestión es étnica.

No obstante, los dos planes tienen como objetivo mantener la llama del fuego de la crisis encendida en la zona. Si la creación de crisis y guerras para debilitar a los musulmanes es uno de los principales objetivos del proyecto de Daesh, los esfuerzos para la división de Kurdistán iraquí tampoco se limitarán a Irak.

Hay muchas personas que se oponen a la división de Kurdistán iraquí, pues, como ya hemos dicho, este proyecto no se limitará a Irak. Tras la realización del referéndum en Irak, la cadena televisiva BBC planteó esta pregunta ¿La ola de la independencia llegará a las fronteras de Afganistán?

El primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, días previos a la celebración del referéndum separatista en Irak, manifestó su apoyo al presidente de la región semiautónoma del Kurdistán iraquí, Masud Barzani. El premier israelí estaba tan contento que violó los principios comunes en la política y habló sobre la necesidad de la división de los países y la importancia de dicho referéndum secesionista. Esto ocurría mientras que el régimen israelí nunca ha permitido la celebración de un referéndum en los territorios ocupados palestinos.

Los gobiernos de EEUU, el Reino Unido y Francia, los grandes diseñadores del 'Gran Oriente Medio', no se opusieron a este referéndum, sino solicitaron solamente posponer su realización. Es notorio destacar el comunicado del Departamento de Estado estadounidense tras la celebración de este referéndum. En esa declaración, EE.UU. se opone al referéndum, pero dejó claro que continuará con sus relaciones históricas con los kurdos de Irak después de la consulta.

Según los documentos de los centros de seguridad e inteligencia, EE.UU., el Reino Unido y Francia, junto al régimen israelí, en una reunión celebrada en la ciudad iraquí de Erbil por Barezani, prometieron la formación del 'Gran Kurdistán' con un ejército kurdo. Conforme a estos documentos, después de Irak será el turno de Siria y, en enero de 2018, podría llevarse a cabo la votación sobre la independencia en las zonas bajo el control de los aliados de EE.UU. Además, está previsto que la formación del ejército kurdo y la unión del Kurdistán sirio e iraquí se lleve a cabo a mediados de 2018.

Hay que agregar a todas estas medidas separatistas, el establecimiento de bases militares de EE.UU. en Siria en los últimos meses, bajo la excusa de luchar contra los terroristas takfiríes.   

El resultado de lo que ahora se denomina como referéndum de la independencia de Kurdistán iraquí está en el marco del mismo plan de 'Gran Oriente Medio' de EE.UU.

Tras los atentados de 11 de septiembre de 2001, los estadounidenses invadieron Oriente Medio a fin de ejecutar el plan del 'Gran Oriente Medio' y se refirieron a la muerte de cientos miles de civiles como "el dolor del nacimiento del Gran Oriente Medio".

Hoy, persiguen el mismo plan bajo la excusa de apoyar a los denominados derechos de la nación kurda y, mañana, probablemente, hablarán de los derechos de las naciones turcas, baluchíes y árabes.

 

Nov 10, 2017 07:17 UTC
Comentarios