• Un vistazo a la racista ley de la formación del

Pars Today-En este programa revisamos la ley, recientemente aprobada en el parlamento israelí, que llama judíos a los territorios ocupados palestinos.

Hace poco el parlamento israelí aprobó la ley que proclama judíos los territorios ocupados palestinos, como un paso más para establecer el estatus de los judíos en la Palestina ocupada como una nación superior. Con esta medida, el parlamento israelí ha dado luz verde a la ley más racista establecida desde la ocupación de Palestina y la formación de un gobierno falso en Israel.

 

Conforme a esta legislación, de ahora adelante, Israel se define como un Estado exclusivamente judío y se reconoce como la tierra natal del pueblo judío. Legaliza también la expansión de los asentamientos judíos en los territorios ocupados y considera a Al-Quds (Jerusalén oriental y occidental) como suelo del régimen falso de Israel y su capital oficial. Señala, asimismo, el hebreo como el único idioma oficial y se elimina el árabe y el inglés como segundo idioma oficial en la Palestina ocupada.

 

Además, plantea que, dentro de dos años, se debe eliminar por completo el idioma árabe en toda Palestina ocupada, desde las señales en las carreteras, pueblos y aldeas, hasta el uso en escuelas primarias, escuelas secundarias y universidades o los documentos gubernamentales y todos los centros oficiales.

En esta ley, la parte oriental de Al-Quds se menciona como la capital del régimen sionista. Mientras que la parte oriental de Jerusalén fue ocupada por el régimen sionista durante la guerra entre los árabes y los israelíes en 1967. Sin embargo, según los Acuerdos de Oslo, Jerusalén Este iba a convertirse en la capital del Estado palestino tras la firma de la paz final entre el régimen sionista y la Autoridad Autónoma Palestina. En la Palestina ocupada, viven 2 millones de árabes, que actualmente forman casi el 17 % de la población de 9 millones en los territorios ocupados.

 

Con la aprobación legislativa de esta controvertida ley, no solo el árabe queda descartado como segundo idioma oficial, sino que los ciudadanos árabes palestinos que residen en territorios ocupados no tienen los mismos derechos que los judíos. Sin embargo, en la práctica, los árabes palestinos que viven en los territorios ocupados actualmente no tienen los mismos derechos que los judíos. Los líderes sionistas alegaban hasta hoy que su estado es el más democrático de Oriente Medio, pero ahora, con la aprobación de la ley estado-nación judía, se ha revelado para quienes tenían la mínima duda sobre el carácter racista del régimen sionista, que el gobierno falso de Israel solo es comparable con el apartheid sudafricano de hace tres décadas.

 

La aprobación de la ley estado judío en el parlamento israelí ha tenido un gran eco. Este plan fue aprobado por legisladores sionistas en su mayoría. 62 de los 120 diputados votaron en contra de este proyecto impulsado por el primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu. La oposición de algunos judíos sionistas a este proyecto muestra qué perjudicial puede ser su implementación para el régimen sionista.

 

Netanyahu piensa que, debido a las condiciones inestables en la región y el apoyo integral de Donald Trump, puede otorgar legitimidad al proceso de ocupación de los sionistas, al anuncio de Jerusalén como la capital y la continuación de la construcción de asentamientos judíos. El acercamiento de algunos gobiernos árabes al régimen sionista, como Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos puede verse como otra razón en la que se basa el primer ministro sionista al proponer el plan de considerar estado judío los territorios ocupados.

 

Sin embargo, muchos judíos sionistas no piensan así. Después de la adopción del plan del estado-nación judía en el parlamento israelí, los representantes árabes y no judíos en el parlamento sionista han roto las copias de esta ley. El representante del partido sionista "Unión Sionista", Shelley Yashimovic, en sus críticas al proyecto de ley, afirmó que este plan es una forma de posnacionalismo que fomenta el odio a los demás. Isaac Herzog, el nuevo jefe de la Agencia Judía, expresó su preocupación por la aprobación de la ley, con estas palabras: "Ahora sale esta pregunta, si esta ley fortalecerá o dañará a Israel". Los activistas del grupo israelí "Ahora Paz", en repudio a la aprobación de esta ley, se levantaron de sus asientos en el parlamento e izaron una bandera negra en el balcón de la sede legislativa. Jeremy Benamy, presidente y fundador del lobby sionista "Jay Strette" en Estados Unidos, también criticó al gabinete de Netanyahu por ratificar la ley y dijo que esta legislación nace del pecado. Rick Jacobs, presidente de la "Unión para el Judaísmo Reformista", el mayor grupo judío en los Estados Unidos, afirmó que el día de la aprobación de esa ley fue un día triste e innecesario para la democracia israelí.

 

La adopción de la ley israelí estado-nación judía va en contra de todas las negociaciones de paz realizadas en las últimas décadas que versaban sobre la formación de dos gobiernos en los territorios ocupados palestinos.

  

 Netanyahu anunció el mes pasado que los palestinos nunca podrán ser un estado independiente y deberían formar la confederación jordana-palestina con el gobierno jordano. La aprobación de esta ley ha demostrado una vez más que toda la solución de la reconciliación con el régimen israelí no ha tenido ningún resultado para la Palestina, salvo una pérdida del tiempo y que la única solución para enfrentar con los sionistas es la resistencia.

 

 Tras la aprobación de la nueva ley, se han revelado otras partes del acuerdo del siglo de Donald Trump. Un plan basado en el abandono de los programas de la reconciliación y de la elaboración de los planes de los dos gobiernos. Una de las características del llamado acuerdo del siglo es olvidar el plan de los dos gobiernos y solo formar un estado judío en Palestina.

 

En uno de los párrafos de la ley aprobada por el parlamento israelí sobre el estado-nación judía se lee: "El gobierno tiene la obligación de proteger la salud de los niños del pueblo judío y de los ciudadanos israelíes que por ser ciudadanos judío o israelí se enfrentan con algún problema, el gobierno fuera de Israel adoptará medidas para mantener la relación con los hijos de la nación judía, el gobierno adoptará medidas para la conservación del patrimonio cultural, histórico y religioso de los judíos que viven fuera de Israel". Este párrafo del plan de Israel significa que los sionistas desde ahora buscan eliminar la naturaleza palestina y su Estado histórico; tal como se considera también en los principios del plan de Donald Trump llamado acuerdo del siglo.

 

De hecho, los sionistas intentan bloquear el camino de cualquier solución democrática a través de la aprobación de esta ley, incluida la solución propuesta por la República Islámica de Irán para resolver la crisis en la Palestina ocupada mediante la realización de un referéndum y dejar la determinación del destino de Palestina en manos de todos los palestinos dentro de los territorios ocupados y los desalojados, entre ellos extranjeros palestinos judíos, cristianos y musulmanes.

 

Esta ley será una excusa para acelerar cambios demográficos, históricos y de civilización basados en las falsas identidades judías. Los sagrados lugares islámicos, especialmente el sagrado al-Quds y la Mezquita Al-Aqsa, estarán a la cabeza de estos cambios. La solución del gobierno de Trump para resolver la crisis palestina no considera al lado palestino, sino que los regímenes árabes han sido reemplazados.

 

La ley del estado judío eliminó la identidad palestina de acuerdo con el plan estadounidense, y los sionistas no se ven obligados a aceptar una parte llamada Palestina.

 

 De hecho, los Acuerdos de Oslo están oficialmente muertos. La nueva ley judía, además de introducir a los ciudadanos palestinos sin identidad y proporcionar el terreno para el nuevo desplazamiento de esta nación, también es un obstáculo importante para la cuestión del derecho al retorno de los refugiados palestinos, un tema al que hace hincapié la resolución 194 de las Naciones Unidas. Las medidas de los EEUU, desde la llegada de Trump al poder, para descreditar a las Naciones Unidas y sus órganos subsidiarios, como la Unesco, el Consejo de Derechos Humanos e incluso el Consejo de Seguridad, allanaron de hecho el terreno para la aprobación de esta ley.

 

Los palestinos y los países islámicos no están bloqueados por las acciones del gobierno racista de Netanyahu. Las acciones de Netanyahu en los últimos años y la continuación de las políticas de agresión israelíes han provocado que los gobiernos europeos, serios partidarios del régimen sionista en las últimas décadas, se conviertan en principales críticos de este régimen. Ya no pueden tapar la ocupación sionista, como antes. Ellos han llegado a la conclusión de que la creación de crisis por este régimen tiene consecuencias para Europa. Por esta razón, no defienden unilateralmente las acciones del régimen sionista, como en el pasado. Este enfoque de los gobiernos europeos es una gran oportunidad para que los palestinos y los países islámicos revelen la naturaleza racista de este régimen a nivel mundial. Mientras tanto, la resistencia y la oposición al régimen sionista han demostrado su legitimidad al mundo y el claro panorama de la continuación de resistencia ante el régimen sionista.

 

Jul 31, 2018 10:13 UTC
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