Los refugiados y los inmigrantes como las demás personas deben contar con un mínimo de derechos humanos y privarles de sus derechos básicos es contrario a la Convención Internacional que protege a los refugiados. El proceso que hoy en día se ve en muchos países europeos muestra más que nunca la naturaleza inhumana y contra los derechos humanos de los gobiernos de esos Estados.

La crisis de inmigrantes en los países europeos no es de ahora sino lleva ya muchos años y tiene su origen en los países occidentales. El ataque a Irak y Afganistán intensificó esta crisis puesto que provocó la formación y el fortalecimiento de grupos terroristas como EIIL (Desh) en 2011 en Siria y posteriormente en varios países de África, Irak. Los crímenes terroríficos que cometen estas bandas, empeoró la crisis y, a su vez, hizo que los inmigrantes pusieran como su destino Europa.

Los países occidentales que en sí mismos son el motivo del desplazamiento de millones de personas  inocentes, ahora no están dispuestos a aceptar y concederles refugio e incluso con normas rigurosas y desatendiéndolas han causado empeorar las vidas de este colectivo y cada día les crean más limitaciones. La gravedad es de tal modo que reiteradas veces ha provocado la crítica y la reacción de las organizaciones internacionales.

Los refugiados e inmigrantes como las demás personas deben tener un mínimo de derechos humanos y privarles de sus derechos básicos y expulsarlos es contrario a la Convención Internacional que protege a los refugiados. Además, la forma en que algunos gobiernos aceptan a estos desalojados es inhumana lo que ha dejado una mancha negra en el dossier de países europeos que  se proclaman valedores de los derechos humanos.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en referencia a la muerte de varios  refugiados debido al extremo frio en Bulgaria, ha advertido de la situación de los refugiados por la fuerte ola de frio en Europa. Esta agencia de la ONU también destacó que los gobiernos europeos en lugar de expulsar a los refugiados de sus fronteras y utilizar métodos violentos contra ellos, deben desplegar más esfuerzos para ayudarles.

Cecile Pouilly, portavoz de ACNUR, expresó preocupación sobre el grave frío del invierno en Europa en base a los informes publicados, según los cuales, los refugiados siguen acercándose a las fronteras de los países de los Balcanes del Este pero son rechazados y obligados a viajar a países vecinos. El funcionario de la ONU también se refirió a la reciente muerte de cinco refugiados debido al extremo frío y denunció que más de mil personas, incluidos niños, se encuentran varadas en la isla griega de Samos en tiendas  y dormitorios sin ningún tipo de aparatos de calefacción y necesitan ser transportados al refugio.

El vocero del Alto Comisionado para los Refugiados a continuación dijo: “en los últimos días han encontrado los cuerpos de dos hombres iraquíes y una joven mujer somalí cerca de la frontera de Turquía con Bulgaria —donde, además, dos adolescentes somalíes han sido hospitalizados por congelaciones tras pasar cinco días en un bosque—. Además, a finales de diciembre, apareció el cadáver de un paquistaní en la misma zona fronteriza”.

"Dadas las duras condiciones del invierno, estamos especialmente preocupados por las informaciones que señalan que las autoridades de todos los países de la ruta de los Balcanes continúan intentando echar a los refugiados e inmigrantes de su territorio a países vecinos", afirmó Poully. Los inmigrantes han denunciado que la policía les ha tratado con violencia y que les han llegado a romper o confiscar los teléfonos móviles para impedir que pidieran auxilio. "Algunos incluso han denunciado que les han quitado prendas de ropa para dejarles más expuestos a las duras condiciones de invierno", indicó el portavoz de ACNUR.
Por su parte, la portavoz del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Sarah Crowe, puso de relieve que "estas prácticas son simplemente inaceptables y deben detenerse". "En este momento, los niños son particularmente vulnerables a la enfermedad... es una cuestión de vida o muerte, no una burocracia administrativa", aseguró para luego agregar que "La situación más extrema está ahora en Grecia".

Se ha informado también de la  grave situación de los refugiados en Serbia. Una sociedad benéfica ha informado de la presencia de cerca de dos mil refugiados en una estación de ferrocarril en Belgrado, dijo que probablemente este lugar se convierta en la "Nueva Calais” para los refugiados que han sido olvidados por las autoridades europeas.

En este sentido, la organización MSF (Médicos Sin Fronteras) ha indicado que más de dos mil extranjeros se han establecido en un taller abandonado, situado tras la estación principal de autobuses de la capital serbia, Belgrado y sobreviven ahí en condiciones antihigiénicas y en medio del extremo frío de invierno. En una de las clínicas de esta institución humanitaria, los galenos intentan de controlar problemas médicos, como congelación de los refugiados. De acuerdo con datos estimados de esta onegé, la mitad de los pacientes tratados tenían menos de 18 años.

La responsable para Asuntos Humanitaria de MSF, en Serbia, Andrea Contenta, dice que existe el riesgo de que Serbia se convierta en un lugar para refugiados, algo así como un “nuevo Calais”. 

Actualmente, más de 8000 personas están varadas en Serbia en asentamientos improvisados. Y 1700 jóvenes duermen en edificios abandonados en lo que su única estufa son hogueras en las que prenden plásticos. A pesar de que el país acordó con la UE albergar hasta 6000 personas, solo 3140 viven en instalaciones adaptadas para el invierno, denuncia la responsable de MSF.
Los refugiados viven una terrible situación, según las informaciones publicadas, pero la semana pasada fue la peor pues el mal tiempo puso en peligro la vida de muchos. En este contexto, la organización MSF autorizó condicionar la temperatura de un refugio en Serbia.
La portavoz de MSF dijo: “estoy segura de que el número de casos de congelación será mucho mayor”, subrayando que recientemente la capital serbia alcanzaron los 16 grados bajo cero y que la ciudad está cubierta por 30 centímetros de nieve.
Mientras se evidencia el creciente número de refugiados que mueren congelados debido al extremo frío, así como la probabilidad de encontrar (cuerpos) en campamentos temporales, los funcionarios europeos  han anunciado que por el impacto del reciente extremo frío en el continente, solo han muerto unas 73 personas.
Al lado de la crisis de inmigrantes, está aumentando la discriminación y el racismo contra los musulmanes, lo que hecho sonar una alarma en la ONU.
En este sentido el secretario general de la ONU ha expresado su fuerte preocupación por la discriminación que enfrentan los inmigrantes, refugiados y otras minorías. Antonio Guterres, en una videoconferencia ante una reunión reciente de la Asamblea General de la ONU dijo: “las actitudes de hoy en día hacia los musulmanes son muy incómodas. Parece que un nuevo discurso público se promueve con un enfoque sesgado que abre el camino de odio y nosotros tenemos que ser inteligentes”. Los delitos motivados por los prejuicios hacia los musulmanes van en aumento, al igual que la xenofobia, el racismo y el antisemitismo, alertó Guterres.
En un mensaje en video dirigido a un foro de alto nivel sobre el combate a la discriminación y el odio contra los musulmanes, Guterres lamentó que muchas de esas personas sean víctimas de actos de intolerancia y de sospechas que atentan contra su dignidad.
"En tiempos de inseguridad, las comunidades que se ven diferentes se convierten en chivos expiatorios. Debemos resistir los intentos cínicos de dividir a las comunidades y de caracterizar al vecino como "el otro". La discriminación nos disminuye a todos e impide que las personas y las sociedades, alcancen su potencial", dijo el secretario General en la grabación.
Para finalizar, Guterres instó a la humanidad a inspirarse en valores de inclusión y entendimiento mutuo para contrarrestar este problema.
La organización de Amnistía Internacional, en un informe, reveló que una serie de nuevas leyes anti-terrorismo, han sido incluidas y aplicadas en la legislación de Europa y advirtió de que estas normativas son discriminatorias para los musulmanes y  los refugiados, extendiendo el miedo y la alienación.
El grupo de derechos humanos dio la voz de alarma sobre las medidas de seguridad adoptadas en los últimos dos años en 14 países de la Unión Europea (UE), incluyendo la ampliación de las capacidades de vigilancia. Durante ese período, se han producido atentados en los que han muerto alrededor de 280 personas en Francia, Bélgica y Alemania.
Los atentados, en su mayoría reivindicados por Daesh, han hecho crecer las tensiones respecto a la inmigración y han dado alas a la popularidad de los partidos de extrema derecha, además de convertir la seguridad en una cuestión clave en las elecciones francesas, holandesas y alemanas.
"Por todo el espacio regional de la UE vemos a musulmanes y extranjeros siendo comparados con terroristas", dijo Julia Hall, experta de Amnistía Internacional en antiterrorismo y autora del informe. "Este estereotipo afecta de manera desproporcionada a estas comunidades, en las que hay un alto grado de miedo y alienación", agregó.

Hall advirtió de que las "draconianas" medidas de vigilancia y poderes de búsqueda, detención y arresto como los introducidos en Francia desde noviembre de 2015, cuando unos atacantes mataron a 130 personas, podrían utilizarse de forma abusiva contra activistas de grupos minoritarios que no suponen una verdadera amenaza.

El informe de Amnistía dijo que las nuevas medidas introducidas para combatir la glorificación o la apología del terrorismo estaban reduciendo el espacio de la libertad de expresión. De las 390 personas procesadas en Francia durante el 2015 por apología del terrorismo, un tercio eran menores, dijo.
Amnistía condenó el uso -que tilda de "orwelliano"- de toques de queda, restricciones de viaje y controles policiales para mantener vigilados a individuos que no habían sido condenados por ningún delito y que a menudo no sabían de qué se les acusaba.

Hall criticó lo que describió como "gobiernos que miran a una persona y dicen: me pareces sospechoso, así que voy a restringir tu comportamiento porque creo que podrías cometer un delito".

Estas acciones se llevan a cabo de conformidad con la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Convención Europea de Derechos Humanos que prohíben la discriminación religiosa, y si los países cometen este tipo de discriminación, de hecho, están violando sus promesas hechas al firmar estos tratados de sus derechos humanos. Ya que tener  libertad de credo es uno de los derechos principales de las personas y, por tanto, los gobiernos no pueden reprimir a la gente debido a su religión.

 

Feb 16, 2017 07:50 UTC
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