Pars Today-En este programa estudiamos las diferentes dimensiones de la pobreza y su papel en el desarrollo sostenible mundial.

Desarraigar la pobreza es una de las más importantes dimensiones del desarrollo sostenible a nivel mundial y, dada su importancia, constituye uno de los artículos importantes de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, mejor conocida como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Actualmente existen muchos investigadores en el mundo que estudian seriamente el caso de la pobreza y su relación con el desarrollo sostenible. Cabe mencionar que la pobreza no se limita solo a los países pobres y menos desarrollados, ya que algunos países ricos y desarrollados también se enfrentan con este problema. Las políticas incorrectas de los países ricos y la concentración de la riqueza en manos de una minoría de la sociedad han hecho más pobres a los pueblos de estas sociedades. En diciembre del 2017, un relator de los derechos humanos de la ONU recibió la misión de estudiar la situación de la extrema pobreza en EEUU y, por eso, viajó a dicho país. El relator sobre pobreza extrema y derechos humanos de la ONU, Philip G. Alston, al final de su visita de dos semanas, elaboró un informe que contiene algunos asuntos interesantes. El documento muestra que EEUU aunque posee más de una quinta parte de la economía mundial y se conoce como el motor de la economía global, desde el punto de vista de la pobreza, una parte considerable de sus ciudadanos no se diferencian con los habitantes de los países débiles y en vías del desarrollo. De acuerdo con este informe, entre los países desarrollados, EEUU tiene la mayor tasa de pobreza entre los jóvenes, de muerte de bebés, encarcelamientos y desigualdad en el ingreso. Conforme a las cifras del informe, unos 40 millones viven en pobreza, 18.5 millones en pobreza extrema y 5.3 millones viven en condiciones de pobreza extrema propias del tercer mundo.  

 

En base al informe del representante de la ONU, EEUU es uno de los países más ricos, poderosos y avanzados del mundo, pero ni la riqueza, el poder ni la tecnología de este país se observan en la situación de 40 millones de personas de sus ciudadanos pobres. En realidad, la riqueza, el poder y la tecnología de EEUU no han podido solventar los problemas de estas personas. EEUU es uno de los más ricos países del mundo que encabeza la lista de los que más invierten en su sector militar por encima del Reino Unido, Japón, Arabia Saudí, La India y Francia. No obstante, el número de médicos y de camas hospitalarias de EEUU es menor que el promedio de algunos países industrializados.

 

Además, en base a las cifras del año 2013, EEUU registra el mayor número de muertes de bebés entre los países desarrollados. Los estadounidenses viven menos en comparación con los ciudadanos de cualquier otro país rico y se enfrentan muchos días de su vida con enfermedades. El tema de la salud en EEUU tiene mucha diferencia con otros países semejantes. Las enfermedades tropicales se están desarrollando diariamente en el suelo de este país norteamericano. Se estima que más de 12 millones de personas en EEUU sufren enfermedades de piel. Asimismo, los estadounidenses constituyen la nación más obesa entre los países desarrollados. Por otra parte, EEUU se encuentra en el 36 lugar desde el punto de vista de acceso a agua potable y la salud. 

 

EEUU tiene la población joven más pobre entre los países desarrollados del mundo. Uno de cuatro jóvenes estadounidenses vive en la pobreza. Como promedio, en los países industrializados, un 14 % de los jóvenes vive en la pobreza. Además, EEUU ocupa el tercer lugar en niveles de pobreza y desigualdad entre los países industrializados. De hecho, EEUU tiene la mayor tasa de pobreza en comparación con cinco  países ricos del mundo Canadá, Inglaterra, Irlanda, Suecia y Noruega. Un 18 % de los niños estadounidenses, es decir: 13,3 millones, vive en pobreza, de esta cifra el 42 % son niños negros.

 

De acuerdo con los datos del informe de la ONU, los gobiernos de EEUU, incluido el actual, desatienden los derechos económicos y sociales e incluso los derechos humanos. Esto mientras que el gobierno de EEUU, como uno de los firmantes de la Declaración Universal de Derechos Humanos, solicita insistentemente a los otros países del mundo que respeten los derechos económicos y sociales de sus ciudadanos. El gobierno de EEUU es el único entre los países desarrollados que cree que no es su deber proteger a los ciudadanos ante la muerte por hambre o falta de acceso a servicios de salud.

 

Los estudios muestran que la mayoría de los ciudadanos ricos de EEUU no pagan sus impuestos según las cifras establecidas en el país. La mayoría de ellos obtienen su riqueza sin ayudar al crecimiento de la riqueza en la sociedad norteamericana. Se cree que los pobres en EEUU son los negros o los inmigrantes latinos, pero lo interesante es que la población de los pobres blancos es 8 millones de personas más que la población de los negros pobres. De cada 8 estadounidenses, uno vive en la pobreza, es decir, un 12,7 % de la población de EEUU es pobre, lo que constituye 40 millones de personas. Casi la mitad de esta cifra, es decir, 18.5 millones, vive en pobreza extrema. Estas personas viven con un ingreso de 2 dólares al día. De los 40 millones de pobres que viven en EEUU, un grupo nace pobre y otro grupo también se enfrentan con la pobreza debido a asuntos fuera de su control como enfermedades psicológicas y físicas, divorcio,  destrucción de su familia, vejez, desempleo y discriminación en el mercado laboral.   

El relator sobre pobreza extrema y derechos humanos de la ONU, Philip G. Alston, en su informe ha vinculado la pobreza y la situación económica de los estadounidenses con las influencias de las políticas de Donald Trump. Alston, después de viajar a varias ciudades de EEUU para investigar sobre la pobreza, escribió que las políticas de la Administración Trump dirigen a varios millones de ciudadanos norteamericanos hacia la pobreza. Condena también a la Administración de Trump y al Congreso de EEUU, en manos de los republicanos, por perseguir altas desgravaciones fiscales para los ricos y eliminar las protecciones básicas para los pobres.. 

 

Pero lo interesante es la reacción de las autoridades estadounidenses ante los informes sobre la existencia de pobreza entre el pueblo de este país. La representante de EEUU en las Naciones Unidas, Niki Haley, en reacción al informe de Alston, dijo que estaba escrito en base a unas motivaciones políticas. Haley también consideró ridículo que la ONU estudie la pobreza en el país más rico y libre del mundo. Esto mientras que el relator especial de la ONU escribió el informe por invitación oficial del gobierno de Trump.

 

En la economía de EEUU del siglo 21, solo un pequeño porcentaje de ciudadanos es inmune del peligro de caer en el valle de la pobreza. Desarraigar la pobreza en un país rico como EEUU no necesita de un milagro. En realidad, la lucha contra la pobreza en este país no es algo difícil y solamente requiere de la voluntad política que actualmente no se observa en los políticos norteamericanos.     

 

EEUU es uno de los países con un sistema basado en el liberalismo económico y es símbolo de todas las contradicciones  en los sistemas occidentales. Uno de los más problemas más relevantes de la sociedad norteamericana es la profunda brecha económica. EEUU es la quinta economía más grande del mundo y el mayor presupuesto militar, dedica más de 700 mil millones de dólares a este sector. El total del presupuesto militar de 9 países, es igual al presupuesto militar de EEUU. Con este presupuesto, se puede acabar con la pobreza en todo el mundo y abastecer los servicios sanitarios y educativos de todas las personas en el mundo. EEUU es un país que proclama ser líder del mundo, mientras el uno por ciento de los ciudadanos tiene el 95 % de la riqueza nacional. Tras la crisis financiera del año 2008 y la creación del movimiento Ocupa Wall Street, salió a luz la profunda brecha económica y étnica en EEUU. El sistema político de este país está al servicio del entorno gobernante. Aunque, todos los criterios de un sistema liberal-democrático se observa en la sociedad norteamericana, en las elecciones de EEUU son los ricos los que desempeñan un papel relevante y determinante. Ninguno de los candidatos de las elecciones en EEUU, no puede salir victorioso en las elecciones sin el apoyo de los grandes inversores estadounidenses. Las cifras de la ONU muestran que en las ciudades modernas de EEUU viven millones de personas que están privadas de acceso a los requerimientos primarios de vida, como los servicios de salud y educación. Esta es la realidad de la sociedad norteamericana. El gasto de la intervención militar de EEUU en Afganistán e Irak ha sido más que 7 billones de dólares. Con este dinero, no quedaría ningún pobre en EEUU. El resultado de la intervención militar de EEUU en estos dos países no ha sido sino la muerte de centenares de miles de personas  y el desalojamiento de otros millones más. Si este dinero se hubiera gastado en la lucha contra la pobreza y el hambre en el mundo, seguramente tendríamos un mundo lleno de estabilidad y seguridad.

 

Jul 26, 2018 08:01 UTC
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