ParsToday- Estamos con ustedes con otro programa más de la serie de artículos titulados “Violación de los derechos humanos en el Occidente, desde la ilusión hasta la realidad”. Esta vez estudiamos la esclavitud moderna en los países occidentales.

Transcurridos más de 200 años desde la anulación oficial de la esclavitud, aún no se ha acabado con este abuso y es una realidad diaria a lo largo de la historia. Actualmente, la esclavitud existe en diferentes lugares del mundo de diferentes formas violentas.

 

En el mundo de hoy, quizás haya cambiado la forma de la esclavitud, pero, los mismos reglamentos antiguos siguen dominando este fenómeno nefasto. Es posible que los esclavos, al igual que en el pasado, no tengan cadenas en sus pies y cuellos, pero trabajan o caminan al lado de alguien que se considera su dueño en una calle bella en Europa o en el corazón de EEUU.

 

En la actualidad, la esclavitud no se práctica de forma abierta, pero a pesar de su carácter secreto actual, el número de esclavos, es dos veces más que en el periodo del antiguo comercio de esclavos. La esclavitud moderna de hoy se realiza mediante otros métodos, como el tráfico de personas, en el ámbito sexual, el trabajo obligatorio de los niños, el matrimonio forzado y el uso obligatorio de los niños en los combates armados.  

 

Además, ahora las víctimas de la esclavitud moderna se usan en diferentes terrenos como la compra y venta de órganos humanos, la explotación en las minas de carbón, en la industria de confección de ropa, del acero, del café y del azúcar, el trabajo en casa y, especialmente, en el terreno de la agricultura. Los productos que se alcanzan de esta manera en el mundo, normalmente, se ofrecen a un precio barato en el mercado de los países industriales y ricos y, en medio de este proceso, las grandes compañías reciben mayores beneficios.

 

Las víctimas de esta forma de esclavitud siempre son las personas más débiles y pobres de la sociedad y abarcan diferentes grupos, tanto inmigrantes que trabajan para grupos de traficantes para cubrir sus deudas y, en este ámbito, por ejemplo, las mujeres, incluso menores de edad, son obligadas a ejercer la prostitución. Un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) insiste en que la esclavitud en la era actual surge mayormente de la pobreza, el rechazo social, el aislamiento de las personas, la falta de acceso a la educación y la corrupción en la sociedad. El resultado de una investigación en el año 2016 muestra que más de 40 millones de personas en todo el mundo han sido víctimas de la esclavitud moderna. Los esclavos modernos son aquellos que, mediante amenazas, violencia o engaño, no pueden rechazar algunos trabajos o, en general, dejar de trabajar. Asimismo, debido al aprovechamiento de los supuestos dueños de sus víctimas, estas no tienen la posibilidad de decidir sobre su cuerpo. Actualmente, este método de esclavitud, como decíamos, tiene diferentes formas.

 

Quizás, la parte más oscura de la esclavitud moderna es el tráfico y el abuso sexual obligatorio de las personas en el mundo actual. Existen muchas mujeres y niñas de países asiáticos y africanos que son engañadas por grupos organizados que les quitan sus documentos de identidad por la fuerza y las llevan a Europa Occidental y, después de abusar sexualmente, las mantienen cautivas en condiciones de vida muy deplorables y las hacen trabajan en locales especiales donde son usadas como esclavas sexuales. El año pasado, el número de esclavos en todo el mundo superó los 40 millones de personas y de esta cifra el 70 % eran mujeres.

 

El trabajo obligatorio es una de las más notorias formas de esclavitud en la era actual y, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en la actualidad, casi 12 millones de personas en el mundo se enfrentan con este problema. Mientras tanto, los países miembros de esta organización han firmado un pacto que, en realidad, se considera un protocolo sobre la Convención sobre la abolición del trabajo obligatorio que fue aprobada en el año 1930. Este protocolo obliga a los países firmantes a reconocer a las víctimas del trabajo obligatorio, alejarlas de este fenómeno y castigar a los autores de estos actos obligatorios. La Organización Internacional de Trabajo ha iniciado un serio esfuerzo para convencer a 50 países de que se unan a este pacto histórico y, de esta forma, poner fin al trabajo obligatorio, que ha atrapado a millones de personas en la trampa de la esclavitud en todo el mundo.

 

La esclavitud moderna abarca todo el mundo, especialmente, Asia; sin embargo, actualmente, existe un nuevo proceso de este fenómeno en Europa y EEUU, de tal manera que en el año 2017 aumentó considerablemente el peligro de la esclavitud moderna en la mayor parte de la Unión Europea. Al respecto, algunos informes señalan que más de 400 mil personas viven en el país norteamericano como esclavos modernos y su actividad se define en fuerza laboral obligatoria y gubernamental, esclavitud sexual y el matrimonio obligatorio. Por otra parte, conforme a una investigación, publicada recientemente por el Instituto Wack Ferry, de cada 800 personas en EEUU es posible que una persona sea víctima de la esclavitud moderna.

 

Según los índices mundiales de la esclavitud, anualmente, los países miembros del Grupo de los 20 (G 20) importan más de 272 mil millones de dólares de productos que los realizan esclavos modernos. El G 20 está formado por 19 países más la Unión Europea. Los más importantes miembros de este grupo son ocho países industrializas y con las economías más grandes del mundo, excepto Arabia Saudí, cuya economía es emergente. Los líderes del G 20, entre ellos, la canciller alemana, Ángela Merkel, en la reunión reciente de los países miembros de esta entidad, insistieron en el tema de los trabajadores en la cadena de productos para el abastecimiento mundial. Los líderes, en esta reunión, se comprometieron a dar fin al trabajo de los niños hasta el año 2025, el tráfico de personas y toda forma de esclavitud moderna, además, insistieron en el salario justo y el diálogo social como otros asuntos claves y permanentes de las cadenas de oferta mundial. De esta manera, los líderes del G 20 plantearon diferentes políticas para desarraigar la esclavitud moderna.

 

Mientras tanto, a pesar de la promesa del Grupo de los 20 a la ONU, casi 12 países de este Grupo no han realizado ninguna medida para acabar con las actividades comerciales en relación con los productos que son hechos por esclavos. Por eso, en la actualidad, aun somos testigos de la esclavitud moderna en la mayoría de los países productores de artículos y servicios a través del trabajo obligatorio y pago de míseros e injustos salarios. Esto ocurre mientras que existen las políticas necesarias para enfrentar la esclavitud moderna e incluso los países miembros del G 20 han elaborado una convención internacional para concordar los estándares mundiales y poder dar pasos prácticos para hacer frente a este fenómeno nefasto. No obstante, parece que los gobernantes de estos países no tienen la voluntad necesaria al respecto.

 

Cuando hablamos de esclavitud, recordamos algunas películas en las que llevan a los negros de África como animales en barcos hacia EEUU y Europa. Pero, ahora todavía millones de mujeres, hombres y niños son usados como esclavos en diferentes lugares del mundo. Mientras tanto, la forma de esta esclavitud ha cambiado mucho en comparación con el pasado. En la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada en el año 1948, sobre la prohibición de la esclavitud, leemos que ninguna persona tiene que tomar a otra como esclava. La esclavitud y el comercio de personas están prohibidas en cualquier forma, pero, en base a informes de entidades internacionales, más de 40 millones de personas en el mundo se consideran actualmente esclavos de diferentes formas. Los esclavos modernos son personas que, mediante la violencia, amenaza o engaño, no pueden rechazar algunos trabajos o en general, dejar de hacerlos. Según informes recientes, un 71 % de las víctimas de la esclavitud moderna son mujeres y niñas. La Organización Internacional de Trabajo estima que un 26 % de los esclavos modernos son niños. En los recientes años, Europa se está enfrentando con una gran ola de los inmigrantes y refugiados de países en conflicto en la región de Oriente Medio y el norte de África, por lo que el viejo continente se ha convertido en un centro de la esclavitud moderna en el mundo. La mayoría de los inmigrantes para quedarse en los países europeos, realizan cualquier trabajo. Las mujeres y niñas, muchas veces, prefieren trabajar en centros de prostitución donde les pagan poco o a veces nada. Estas personas, debido a que no tienen papeles, carecen de cualquier apoyo social. Por esta misma razón, no tienen la posibilidad de quejarse de los abusos de sus empleadores, que más parecen sus dueños, a las entidades de los gobiernos europeos. Este colectivo no tiene en el mundo moderno occidental nadie que apoye sus derechos humanos, ni los más básicos que incluso son mencionados en las Constituciones de los países donde viven. Los gobiernos europeos solamente piensan en expulsarlos. Los refugiados e inmigrantes están bien informados de que cuando lleguen a los países europeos o EEUU se aprovecharán de ellos y que su vida será difícil, pero no realizan ninguna medida al respecto, puesto que también saben que los gobiernos de esos países no diferencian entre mujer, hombre o niño y los derechos humanos no tiene ninguna importancia.

 

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Aug 16, 2018 07:50 UTC
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