Dedicamos la edición de hoy a la presentación del ciruelo, cuyo nombre científico es Domestica Prunus y su fruta se llama ciruela.

Este árbol normalmente se cultiva en diferentes partes de Irán y su fruta se vende cada año de forma deshidratada en los mercados nacionales y extranjeros

El ciruelo es un árbol caducifolio no demasiado alto que puede alcanzar los 10 metros de altura, pero normalmente se queda en 5 o 6 metros. Su tronco destaca por poseer una corteza de un color muy característico que podría definirse como verde azulado brillante y puede ser liso o agrietado. Sus hojas son oblongas aserradas, finamente pilosas. Tiene flores blancas y solitarias con muchos estambres y anteras bilobulado. Su fruto en drupa de color amarillo, rojo o violáceo y recubierto de una cera blanquecina. La semilla queda dentro del hueso o endocarpio.

 

Este árbol, debido a cultivos sucesivos, tiene diferentes tipos que dan distintas frutas en términos de forma y tamaño. Los tipos más comunes son la ciruela amarilla, la ciruela de Bukhara y la ciruela negra, entre ellas la fruta de color oscuro es preferida a las otras.

 

Desde el aspecto de la composición química, la corteza del ciruelo contiene tanino y sus brotes, ácido cianhídrico y molibdato. Las ciruelas frescas son ricas en ácido málico y una pequeña cantidad de ácidos cítricos, ácido succínico y salicílico, sacarosa y azúcares convertidos, hidratos de carbono y materiales pépticos. Además, la ciruela contiene calcio, hierro, vitamina A, B1, B2, PP y C.

 

El hueso de la ciruela contiene de 30 a 50 % de aceite extraíble, que se obtiene por presión a baja temperatura. El aceite es fluido y de color amarillo, y a veces es un poco oscuro, de un olor y sabor débiles.  El aceite del hueso de la ciruela tiene distintos usos, entre ellos en productos farmacéuticos y perfumes.

 

En términos de sus propiedades terapéuticas, mientras la ciruela es una fruta nutritiva, reguladora gastrointestinal y laxante, también tiene un efecto sedante pues reduce el calor interno y la sed. Por lo tanto, las ciruelas se consumen en forma fresca o seca o como compota.

 

El consumo del jugo de ciruela fresca, cocida o en computa es útil para tratar a pacientes con reumatismo, gota y aterosclerosis. Cabe señalar que las ciruelas crudas no son recomendables para las personas débiles y mayores de edad. Entonces, a estos dos grupos se les aconseja que es mejor comer esta fruta cocida.

 

Las ciruelas deshidratadas contienen casi 44 % de azúcar y 18 % de hidratos de carbono. Por lo tanto, el valor nutricional de las ciruelas secas es relativamente más alto que el de las ciruelas frescas. En general, en las dietas que carecen de nitrógeno (para la enfermedad renal) se utilizan ciruelas, especialmente de forma seca.

 

Una de las maneras más naturales y mejores para combatir el estreñimiento y la hemorragia es usar las ciruelas de diferentes formas, ya sea secas, cocidas o mojadas.

 

Queridos amigos ahora dedicamos la segunda parte del programa a la presentación de las ciruelas verdes, cuyo nombre científico es Spiosa Prunus. Esta fruta proviene de un arbusto de 2 a 3 metros de altura, con numerosas ramas y espinas. Esta planta se encuentra en las colinas, los bosques con pocos árboles, los márgenes de los caminos y lugares parecidos.

 

Entre las características de las ciruelas verdes se puede mencionar sus flores blancas y abundantes que aparecen antes de la primavera, antes de que salgan sus hojas, lo que le da a este árbol una hermosa vista.

 

Las hojas de este árbol son afiladas, con dientes pequeños y regulares que terminan en un pecíolo bastante largo. Su fruta es circular y tiene un diámetro de casi 1 a 1,5 centímetros y es de color negro, blanco y verde.

 

Desde el aspecto de la composición química, la ciruela verde contiene tanino, flavonoides de flóbafeno, diversos azúcares, ácido málico, pectina, goma, una sustancia de color rojo llamado prunicanina. El centro de su hueso contiene una sustancia grasa y emulsiva.

Las partes que se pueden consumir de las ciruelas verdes son la corteza del tallo, las hojas, las flores y la fruta, por supuesto. La piel de las ramas y las raíces tienen un efecto antifebril. Sus flores son buenas por sus efectos diurético, laxante y son muy útiles para purificar la sangre.

 

El consumo de una infusión de flores de ciruelas verdes es recomendable para las personas que sufren de involuntarios espasmos musculares del estómago, diarrea, tos y cálculos renales, entre otros. La infusión de las hojas de esta planta purifica la sangre.

 

En algunas áreas, la piel del tallo del arbusto de ciruelas verdes se usa para cepillar los dientes. Cabe mencionar que el uso terapéutico de las flores de ciruelas verdes es preferible al comienzo de la primavera, cuando todavía no están demasiado abiertas. Se cortan las flores y se ponen a secar bajo los rayos del sol. 

 

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Aug 23, 2018 08:06 UTC
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