ParsToday-En el nombre de Dios, todopoderoso. Saludos cordiales a todos ustedes estimados amigos de la Voz en Español de Parstoday. Estamos con ustedes con otro programa más de la serie de artículos titulados “Violación de los derechos humanos en el Occidente, desde la ilusión hasta la realidad”. En esta edición estudiamos las medidas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra los medios de comunicación masivos del mundo.

Actualmente, los medios de comunicación masivos desempeñan un papel fundamental e importante en la transmisión de la información a toda la gente a nivel nacional e internacional, y se consideran uno de los elementos primordiales en la creación de la cultura de los diversos pueblos. Todo el mundo está bien informado de la situación e importancia de los medios de comunicación masivos, que incluso son considerados la cuarta columna de la democracia. Ya que la libertad de expresión e información, el acceso libre a la información, la libertad de la prensa y los medios de comunicación masivos son elementos reconocidos en los documentos internacionales. A este respecto, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en su 48 cumbre que se celebró el 20 de diciembre del año 1993, aprobó la resolución número 48-432, basada en otra resolución aprobada en la conferencia general de la Unesco en el año 1991 en la cual, bajo el lema de la elevación de la libertad de la prensa en el mundo, consideraba que los medios de comunicación masivos libres e independientes son una parte necesaria de la sociedad democrática.

 

Al lado de los medios de comunicación masivos libres, no hay que ignorar el papel de los corresponsales que por sus actividades en algunos casos se enfrentan a diferentes desafíos, tensiones, obstáculos y limitaciones, pero no abandonan su importante deber de tener informados a los ciudadanos de una sociedad. Los reporteros y corresponsales de los medios de comunicación masivos, como los representantes de la opinión pública, ostentan la dura responsabilidad de publicar la realidad de las sociedades. Por esta misma razón, la necesidad de atender el papel, la importancia, la situación y los servicios eficaces de los corresponsales es uno de los principios aceptados en el mundo y este asunto está mencionado en las leyes y normativas de diferentes países.

 

En realidad, los corresponsales exigen el derecho de la libertad de expresión y la libertad de información en las sociedades. Al principio, la libertad de la información fue reconocida oficialmente como un derecho fundamental por parte de la ONU. En el año 1946, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución, según la cual, la libertad de información es un derecho fundamental del ser humano y se considera la base de todas las libertades aceptadas por dicha organización. 

 

La Declaración Universal de Derechos Humanos, aprobada el 10 de diciembre del año 1948, reconoce la identidad de todos los miembros de la sociedad humana con derechos iguales, como la base de la libertad, la justicia y paz en el mundo y, al reconocer oficialmente la libertad de pensamiento y la lógica, enfatiza que cada persona tiene el derecho de la libertad de expresión. En realidad, nadie tiene que tener miedo de expresar su opinión y todo el mundo es libre de obtener información y publicarla a través de todos los medios de comunicación masivos sin ninguna consideración fronteriza.

 

De igual forma, l Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (ICCPR, por su sigla en inglés), aprobado el 16 de diciembre del año 1966, considera que el derecho a la libertad de expresión consiste en la libertad del estudio y la publicación de la información tanto de forma escrita como verbal, respetando los derechos especiales y necesarios de los demás y el mantenimiento de la seguridad nacional, el orden general y la salud pública.

 

Por eso, los corresponsales a la hora de desarrollar su importante tarea se enfrentan con múltiples dificultades y obstáculos. Muchos peligros amenazan la vida de los corresponsales tanto al recoger la información en las regiones de guerra y peligrosas como al revelar las corrupciones económicas y políticas; incluso, en muchos casos han sido secuestrados, torturados y asesinados. Esto ocurre mientras que los gobiernos tienen que propiciar el terreno para mantener la situación humana de los corresponsales.

 

En los sistemas democráticos y populares, la libertad de expresión se considera un derecho para los medios de comunicación masivos y es deber del gobierno proveer este derecho evidente. Otro derecho importante al respecto es el reconocimiento oficial por parte del gobierno de garantizar la situación moral, humana y profesional de los corresponsales y activistas en el ámbito de los medios de comunicación masivos en todos los países. También, al propiciar un sistema jurídico y legal, hay que apoyar de forma multilateral a los corresponsales y reporteros. Los corresponsales también tienen derecho de contar con garantías jurídicas y políticas necesarias para el abastecimiento de su tranquilidad y seguridad en este trabajo importante y peligroso.

 

Indudablemente, en este medio, los países democráticos y desarrollados tienen que respetar a los corresponsales y el derecho de la libertad de expresión y de información. Sin embargo, lamentablemente, los informes y testigos muestran que la actuación de algunos países y autoridades políticas no solo no está en línea con la preservación de la situación humana de los corresponsales, sino que tiene una influencia negativa en ellos. En este medio, Donald Trump que, desde el periodo de su candidatura y su elección como presidente de EEUU, siempre ha sido protagonista de noticias calientes por sus acciones que han violado los reglamentos y derechos humanos, incluso del gremio periodístico. De forma que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), Zeid Ra'ad Al Hussein, denunció que Donald Trump con sus palabras continuas contra los medios de comunicación masivos, está provocando la violencia contra los periodistas.

Trump está socavando la libertad de prensa, al tiempo que peligrosos acontecimientos ya en marcha podrían llevar a un aumento de la violencia contra los periodistas, dijo Zeid, en referencia a las acusaciones de Trump de que los medios producen fake news, el famoso término acuñado por el mandatario para referirse a mentiras o noticias falsas, y a sus repetidos ataques verbales contra los diarios o la televisión de su país. Recientemente, este funcionario de las Naciones Unidas, en unas declaraciones al respecto, ha aseverado que el presidente de EEUU, Donald Trump, tiene una fuerte responsabilidad ante los medios de comunicación masivos y sus palabras pueden tener una influencia negativa en el trabajo de los corresponsales de su país e ir en detrimento de los periodistas en otros países del mundo.

 

Trump continuamente considera mentiras o tergiversadas las noticias de los medios de comunicación masivos del mundo. No ha participado en la fiesta anual de los corresponsales y en algunas de sus conferencias impide la entrada de los corresponsales de algunos medios de comunicación masivos. El inquilino de la Casa Blanca, en sus comentarios, acusa a los corresponsales de promover la desconfianza en su país y, al respecto, ha dicho a través de Twitter: “Los medios de noticias falsas me odian cuando digo que son el enemigo de las personas solo porque saben que es verdad. Estoy brindando un excelente servicio al explicar esto al pueblo estadounidense. Causan una gran división y desconfianza a propósito. ¡También pueden causar una guerra! ¡Son muy peligrosos y enfermizos!”, escribió el jefe de Estado estadounidense. 

 

Los periódicos estadounidenses, en reacción a los comportamientos inadecuados de Trump contra los corresponsales, en una medida coordinada, dedicaron titulares de sus periódicos en apoyo a la libertad de expresión.

 

La actuación de Donald Trump y sus presiones continuas contra los corresponsales es contraria a la situación humana de los periodistas y su deber de propiciar el terreno para el cumplimiento de los derechos fundamentales de las personas, como la libertad de expresión y de acceso a la información. Las oposiciones continuas e infundadas contra los corresponsales se consideran un gran obstáculo del principio de mantener bien informada a la opinión pública y si se ha convertido en una costumbre de las autoridades políticas del mundo, lo que conllevará consecuencias destructivas y peligrosas en los derechos de los corresponsales y, en general, en los derechos fundamentales de los ciudadanos de los países. De hecho, todas las personas del mundo tienen derecho de acceder a la prensa libre e informarse de las noticias y la realidad de su sociedad. Los corresponsales también tienen que disponer de un ambiente adecuado para la realización de su trabajo importante a nivel nacional e internacional.

 

Sep 13, 2018 08:02 UTC
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