Oct 22, 2018 08:10 UTC

ParsToday-En el nombre de Dios. La misericordia de Dios llene sus espíritus y la del profeta Mohamad (P). Estimados amigos les invitamos a que nos acompañen para que podamos aprovechar la luz del Corán, un libro divino, guía eterna, que junto a las palabras del gran profeta del Islam, nos ayuda a seguir por el mejor camino.

Comenzamos el programa escuchando las aleyas 139, 140 y 141 de la sura de Los puestos en fila:

وَإِنَّ يُونُسَ لَمِنَ الْمُرْسَلِينَ

 

Jonás fue, ciertamente, uno de los enviados. (139:37)

إِذْ أَبَقَ إِلَى الْفُلْكِ الْمَشْحُونِ

 

Cuando se escapó a la nave abarrotada.(140:37)

 

فَسَاهَمَ فَكَانَ مِنَ الْمُدْحَضِينَ

Echó suertes y perdió. (141:37)

 

Estas palabras de Dios Todopoderoso se refieren al relato del profeta Younus o Jonás, cuya predicación a la gente de Nínive se encontró con una burla, frustrando al profeta que, por consejo de sus fieles, pero imprudentes compañeros, invocó la ira de Dios en la nación. Cuando su otro compañero fiel pero sabio se enteró de esto, se apresuró a ir a la ciudad y advirtió a los politeístas de la ira inminente de Dios Todopoderoso si no se arrepienten de sus delitos y regresan al camino del Único Creador del Universo.

 

La gente se alarmó, y al ver los signos de la ira divina que se acercaba, se reunieron en un lugar abierto, bajo el cielo, para arrepentirse de sus pecados y buscar el perdón de Dios. El Misericordioso se compadeció de Sus criaturas y evitó la ira divina. El profeta Jonás se avergonzó de su apresurada decisión de invocar la ira de Dios en lugar de tener más paciencia, ahora, desde que se había evitado la ira divina, sintió que no tenía cara para ver a los pobladores de Nínive y huyó a la tierra vecina para abordar un barco, y viajar a otro lado. Vio un barco a punto de desembarcar y decidió abordarlo. Cuando el barco se movió hacia el mar abierto, fue sacudido por una enorme ballena. El capitán decidió sacrificar a uno de los pasajeros arrojándolo al mar para evitar cualquier percance. Se lanzaron lotes con los nombres de todos y cada uno de los pasajeros, y por la Voluntad de Dios, apareció el nombre del profeta Jonás. Posteriormente fue arrojado al mar justo frente a la ballena enojada.

 

De estas aleyas aprendemos que:

 

1.-  Los profetas deben tener paciencia y tolerancia extremas y cualquier tipo de impaciencia ganará el disgusto divino.

 

2.- conocer el destino y la historia de los profetas y pueblos anteriores, será una lección para nuestra vida de hoy en este mundo lleno de la opresión y corrupción.

 

3.- Dios quería enseñarle una lección a Jonás y no destruirlo. Los profetas tienen que tener mucha paciencia ya que, en caso contrario, su impaciencia se enfrentará con el duro castigo de Dios.

 

Ahora escucharán las aleyas 142, 143 y 144 de la sura de Los puestos en fila:

فَالْتَقَمَهُ الْحُوتُ وَهُوَ مُلِيمٌ

El pez se lo tragó, había incurrido en censura.(142:37)

 

فَلَوْلَا أَنَّهُ كَانَ مِنَ الْمُسَبِّحِينَ

 

Si no hubiera sido de los que glorifican,(143:37)

لَلَبِثَ فِي بَطْنِهِ إِلَى يَوْمِ يُبْعَثُونَ 

 

habría permanecido en su vientre hasta el día de la Resurrección.(144:37)

 

Como se deduce de estas aleyas, Dios le ordenó a la ballena que tragara a Jonás y lo mantuviera vivo en su vientre hasta nuevo aviso.

 

Jonás se dio cuenta de que todo esto era la divina providencia. Siendo un firme creyente en Dios, oró al Señor Altísimo y buscó el perdón por su impaciencia al invocar la ira divina para la gente de Nínive. Como dice Dios Todopoderoso, si Jonás no era un creyente firme y un siervo humilde de Dios, habría estado confinado al vientre de la ballena hasta el Día de la Resurrección.

 

De estas aleyas aprendemos que:

 

1.- A veces los animales son ordenados por Dios para hacer actos extraños y extraordinarios.

 

2.- Cuando se enfrentan a dificultades, escapar de la responsabilidad no es una solución, ya que esto puede crear problemas mayores.

 

3.- Perdonar y alabar a Dios y volverse a Él son las formas de rescate de los problemas, justo cuando Jonás se volvió hacia Alá después de haber sido atrapado en el vientre de la ballena.

 

Ahora escucharán las aleyas 145, 146, 147 y 148 de la sura de Los puestos en fila:

فَنَبَذْنَاهُ بِالْعَرَاءِ وَهُوَ سَقِيمٌ

Le arrojamos, indispuesto, a una costa desnuda(145:37)

وَأَنْبَتْنَا عَلَيْهِ شَجَرَةً مِنْ يَقْطِينٍ

e hicimos crecer sobre él una calabacera.(146:37)

وَأَرْسَلْنَاهُ إِلَى مِائَةِ أَلْفٍ أَوْ يَزِيدُونَ

 

Y le enviamos a cien mil o más.(147:37)

فَآمَنُوا فَمَتَّعْنَاهُمْ إِلَى حِينٍ

 

Creyeron y les permitimos gozar por algún tiempo.(148:37)

 

Estas aleyas que declaran el final de la historia de Jonás en el estómago del pez, dicen: "Por orden de Dios, la ballena se acercó a la orilla del mar y vomitó a Jonás de su vientre. Jonás, que estaba naturalmente muy débil y herido, no podía moverse y se acueste en la playa. Dios hizo crecer una planta sobre él y cubrió su cuerpo con hojas grandes, para cubrir su cuerpo del calor del sol y que se curara su delicada piel.

 

Con este plan divino, Jonás fue salvado. Poco a poco recuperó su salud y estuvo listo para regresar con su gente. Cuando llegó a la ciudad y a su casa, se sorprendió al descubrir que los idólatras se habían convertido en monoteístas.

 

De estas aleyas aprendemos que:

 

1.- La gente de Jonás recibió la gracia divina.

 

2.- No debemos sentirnos decepcionados por el eventual arrepentimiento de las personas errantes.

 

3.- Arrepentirse de los errores del pasado es la base de la prosperidad futura.

 

 

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