ParsToday-En el programa anterior hablamos de la vida llena de altibajos del cine iraní hasta el año 1979. Bueno, empezó el año 1979 aparentemente tranquilo, pero, el gobierno Pahlavi vivía momentos de preocupación e incertidumbre, mientras el pueblo que estaba insatisfecho de la política, la economía, la moralidad y estructura cultural del país, poco a poco fueron manifestando sus protestas.

 En esos momentos los corredores del cine, que afrontaban muchos problemas económicos, amenazaron con hacer huelgas y cerrar los cines ocasionando un gran escándalo en este campo.

La película más vendida del año 1979, fue la película llamada "El viaje de Piedra" de Masud Kimiyae, el alto nivel técnico y la concordancia del tema con la situación de aquel entonces de la sociedad, se consideran la razón de su éxito. Este filme al presentar un levantamiento personal contra la opresión, introdujo la razón de rebelión en la sociedad como las motivaciones personales y la unión de la gente.

A pesar del éxito del filme "El viaje de Piedra", los cineastas tras distintas reuniones, debido a falta de venta de los billetes de otros filmes y el desinterés de la gente asistir a las salas del cine, los  cerraron. Estos cierres y huelgas generales, ocurrieron alternativamente en el año 1979. Pero también ocurrieron otros sucesos más importantes a nivel social y en todas las ciudades iraníes. Aumentaron las protestas populares y estas llegaron a los cines. El 18 de agosto de 1978, se incendió el cine Rex de la ciudad Abadan, al suroeste de Irán, que ocasiono la muerte de por lo menos 600 personas, y los que fueron rescatados tenían fuertes heridas.

Posteriormente, de acuerdo con los documentos, los autores gubernamentales tuvieron un rol principal en este incendio. Pero echaron la culpa de este crimen a los revolucionarios y así pretendieron demostrar a la revolución islámica del pueblo iraní como un levantamiento contra los signos de la nueva civilización como es, los cines. El régimen quiso bajo este pretexto empeorar las reglas del gobierno militar.

Pero tras la dolorosa tragedia del Cine Rex de Abadan, se cerraron los cines y el estado de aquel entonces obligó a denunciar.

Así fue, hasta la victoria de la República Islámica de Irán, siguieron las manifestaciones populares en diferentes ciudades y los agentes gubernamentales a través de planes organizados, atacaron a los cines. Por su puesto en aquel entonces la gente musulmana iraní, habían intensificado sus protestas por la vulgaridad e identidad falsificada del cine y en total la situación cultural del país. Pero estas protestas no eran acompañadas de violencia ni la destrucción de los bienes públicos como los factores gubernamentales. Entonces al caer el gobierno imperial de Pahlaví, el 12 de febrero de 1979 y el establecimiento del sistema de la República Islámica de Irán no solo, inició una nueva estación en la vida política-social del país persa, sino, ocurrieron cambios básicos en el escenario de la cultura y el arte.

Liberar la cinematografía de la dominación del cine occidental, reconstruir infraestructuras financieras y económicas del cine, atraer a los jóvenes talentos y el aumento del intercambio entre los cineastas y las audiencias, se encuentran entre las principales prioridades del cine iraní al comenzar su nueva vida tras la Revolución Islámica.

Pero, fue difícil adquirir estos objetos ya que la opinión de la mayoría de las personas, calificaba al cine como un arte vulgar y degenerado. Pero la defensa del Líder y fundador de la República Islámica de Irán, el Imam Khomeini, al principio de la revolución, calificó al cine y el filme sano y útil, como una razón principal en la renovación del cine iraní. Él consideró una frontera entre el cine vulgar e insalubre con lo limpio y sano. El Imam Khomeini, en diferentes ocasiones estimuló a los cineastas a crear un ámbito sano e informativo en el cine y de allí   que las autoridades del sistema islámico empezaron a facilitar el terreno para renovar y reconstruir. Las pocas obras valiosas producidas antes de la Revolución, provocó en los titulares, a no condenar la destrucción total del cine iraní. Por eso unos cineastas como Daryosh Mehrjoie, Ali Hatami, Masod Kimiyae, Mehdi Sabagh Zade y Amir Ghavidel, quienes también trabajaban antes de la revolución, siguieron sus actividades con más tranquilidad.

También hubo otro grupo que no soportó la nueva situación, ya que el sistema islámico y la gente no le permitieron producir y proyectar obras desviadas. Aquellos, dejaron el cine o abandonaron el país.

La nueva situación social en Irán, creó el terreno para la entrada de los jóvenes y los interesados en el cine, al campo de la cinematografía. Estas personas de dividieron en dos grupos El primero rechazaba este arte debido a las condiciones insalubres y tóxicas del ámbito del trabajo, pero tras la Revolución, y al considerar los cambios, otra vez regresaron. El segundo integrado por jóvenes, quienes eligieron la carrera cinematografía y la veían, como un medio principal para declarar los conceptos de una nación al mundo. Este grupo durante décadas posteriores, se convirtió en la corriente cinematográfica más importante del cine iraní. Por supuesto se puede denominar al tercer grupo, que entró en este arte debido a las necesidades y la nueva situación y aunque no tuvieron la alta educación cinematográfica, poco a poco fueron aprendiendo en forma experimental. La mayoría de esta gente tras el inicio de la Guerra impuesta de Irak a Irán se dirigió a los frentes de guerra para registrar y guardar los sucesos. En los programas posteriores hablaremos más sobre este grupo y sus obras.

En los programas anteriores sobre el Cine Persa, llegamos hasta el período de la victoria de la revolución Islámica de Irán en el año 1979. Época, cuando la sociedad iraní inició un nuevo ciclo. A menudo tras cualquier cambio y metamorfosis de la política basada en levantamientos populares, se inicia una era de influencias y cambios culturales.

Después de la revolución de la R.I.I. se paralizó la producción de películas persas, y se adelantó muy paulatinamente la sustitución de los valores culturales.

No explicar la situación intelectual de algunos cines y estudios, no designar los criterios prácticos de un cine transparente e islámico por parte de los profesionales y las autoridades culturales, se cuentan entre las razones de la paralización de la producción de películas y la caída del cine persa. Además, la banalidad de las producciones cinematográficas de aquella época, donde muchos estaban involucrados, dificultaba la situación laboral.

En el año 1980, se proyectaban en el cine pocas películas, producidas generalmente en la época anterior, que no tenían concordancia con la nueva situación tras la revolución. La dirección del cine aún estaba desorganizada. La intervención de las instituciones mal organizadas y la fuga de talentos calificados, provocaron la caída estrepitosa del cine. Las obras de aquel entonces eran superficiales y débiles a la hora de presentar un análisis correcto sobre la situación de aquel entonces, donde imaginaban que el levantamiento popular se realizó contra sus amos o estereotipos creados como revolucionarios.

Las tensiones políticas y la lucha contra la revolución interna en la sociedad, duraron hasta el año 1980, situación que no permitieron realizar una organización y un desarrollo en el cine, hasta que en el año 1983, nuevas medidas se implantaron para reorganizar, expandir y renovar el cine.

Entonces, el cine se convirtió en el más influyente medio de comunicación para transmitir y enviar los conceptos culturales de la R.I.I. y preparó un marco normativo de las políticas de apoyo y la orientación del cine, basaba en tres bases:

1. La producción de películas se independizó.

2. Se incrementó la calidad de cintas

3. Y por último se crearon oportunidades para una nueva generación de cineastas.

Resolver el problema económico, se calificaba la primera base para conseguir este objetivo.

En la parte organizativa en el año 1983, un grupo fue encargado de estudiar el asunto del cine. Las salas de cine fueron los primeros lugares que cerraron durante la revolución y hasta aquel año muy poco fueron reabiertos. La constitución de la Fundación Cinematográfica Farabi en el año 1983, se califica como la más importante actividad de este grupo. La ejecución de programas y políticas formales y la creación de una organización para mejorar la calidad y el contenido de las películas figuran entre las responsabilidades de esta fundación.

Tras las etapas legales, se realizó la primera película de esta fundación, titulada "Tatore" y producida por Kiyumars Porahamad . El área de producción, el área Cultural, el área de Asuntos Internacionales y el de juvenil y Guerra se integraron a esta fundación, que cambió el proceso del cine persa.

El primer cambio y reorganización de la industria del cine, estuvo integrado por sectores de asistencia, equipos, medios y materias primas y el segundo la mano de obra, considerados como dos factores analizados por la misma fundación para enriquecer el cine nacional.

La Fundación Farabi organizó " El Festival Internacional de Cine de Fajr", celebrado por primera vez bajo otro título en febrero de 1983. Este evento se celebró coincidiendo con la conmemoración del aniversario de la victoria de la R.I.I, donde se proyectaron 160 filmes iraníes e extranjeros. Este festival se celebra anualmente como una oportunidad para presentar las películas persas.

Una de la más importante actividad que puso en marcha esta fundación fue el desarrollo de la cultura de la revolución Islámica. La celebración de la semana del cine de la R.I.I. en diferentes países, figuraban entre las responsabilidades de este mismo organismo en aquel entonces.

Además, el departamento de cine del ministerio de la Cultura y la Orientación Islámica, al establecer la "Asociación del Cine juvenil" y "el Centro Islámico de Enseñanza Cinematográfico", facilitaron el camino para el desarrollo del cine ante los jóvenes interesados. Asimismo, las universidades abrieron de una forma más seria las carreras cinematográficas. Entonces tal vez se puede decir que los iraníes, inventaron un nuevo cine.

"El Departamento Cultural de la Organización de Propaganda Islámica" se consideraba como un gran movimiento para la nueva generación del cine. Este centro atrayendo a los jóvenes revolucionarios, dirigió el cine iraní hacia una nueva era. En esta época unos cineastas influenciados de la guerra impuesta de Irak contra Irán, incorporaron el género de la guerra en el cine persa.

Podemos describir, el cine de los primeros años de la Revolución como un arco iris, testigo de diferentes sucesos y matices, desde la entrada de los cineastas jóvenes y talentosos hasta la presencia menos tocada de algunos antiguos cineastas, desde la desorganización y la debilidad durante los primeros años hasta la organización y la programación de las organismos formales culturales.

 

 

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Nov 26, 2018 07:54 UTC
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