Jan 16, 2019 08:00 UTC

ParsToday-En el nombre de Dios y saludos a todos los estimados oyentes. Con motivo de los cuarenta años de la Revolución Islámica de Irán, hemos elaborado un programa especial sobre este tema. En el programa de hoy abordaremos el impacto de la Revolución Islámica de Irán en las teorías predominantes de la revolución. Ahora, les invitamos a que nos acompañen como siempre.

Como recordarán en los programas anteriores hemos dicho que una de las características de la Revolución Islámica de Irán, es que ha tenido efectos importantes, tanto en el aspecto nacional como en el aspecto internacional. El impacto de la Revolución Islámica en la dimensión internacional no fue meramente en el área del desarrollo y las operaciones, sino también, en el área de las teorías universales relacionadas con las revoluciones. La Revolución Islámica influyó en  cambios de algunas teorías internacionales establecidas e introdujo nuevas teorías sobre la revolución. Esto llevó a cambios fundamentales en la categorización de las teorías relacionadas con la revolución. Se presentaron diferentes niveles de teorías revolucionarias, algunas de las cuales son más generales e importantes. Theda Skocpol es uno de los teóricos destacados en el campo de las revoluciones, que en general ha dividido las teorías contemporáneas de la revolución en cuatro categorías. La primera, es la teoría marxista, la cual considera que la razón principal para el surgimiento de las revoluciones es el problema  económico. La segunda categoría son las teorías psicológicas de masas que creen que la revolución no ocurre en el vacío, sino más bien, se relaciona con las percepciones de la población sobre la situación revolucionaria y el tipo de reacción que tiene. Las teorías del valor son la tercera categoría, que consideran la revolución como una respuesta a la violencia de los movimientos ideológicos por las desigualdades sociales, así como a cuestiones de identidad y valor. Finalmente, hay que mencionar las teorías de la lucha política, que consideran a la revolución como una estimación de los conflictos entre el gobierno y los grupos organizados. La crítica más importante de la clasificación de Theda Skocpol es que no ha prestado atención a los factores culturales y religiosos en todas estas categorías.

 

Stan Taylor, es otro destacado teórico revolucionario, que también ha dividido la teoría de la revolución en cuatro grupos: sociológicos, psicológicos, económicos y políticos. En la teoría sociológica, el énfasis principal está en los factores sociológicos, como las clases, la estratificación social y el sistema social. La teoría psicológica, enfatiza en los factores psicológicos como la personalidad de los individuos y el estado psicológico de la sociedad y en temas como el aumento de las expectativas y los sentimientos de privación. En la teoría económica, la economía es el centro de atención y la razón principal de la revolución. En la teoría política, la razón principal de la revolución es el factor político. En esta clasificación de Stan Taylor, también se presta atención a las cuestiones micro y macro, pero no se destacan las características de los países y de las regiones en que se encuentran, entre ellos la región del Oriente Medio, que tiene diferencias significativas con otras partes del mundo y donde el papel de la religión es fundamental.

 

 

 

Otros teóricos, en general, examinan los motivos de la aparición de las revoluciones en dos niveles: el nivel micro que incluye el papel de los individuos y las personalidades y, el nivel macro que estudia el papel de las estructuras y las instituciones. En las teorías micros, se estudia la sabiduría de la revolución, como las teorías psicológicas, donde se examinan más las características de los líderes gobernantes y su estilo de liderazgo. En las teorías macros, también se observan las estructuras macros tales como la clase, el estado y el sistema internacional.

 

 

 

Pero la victoria de la Revolución Islámica en Irán condujo a un cambio las diversas teorías sobre la revolución. Con el surgimiento de la Revolución Islámica, ya no fue posible dar con certeza una teoría absoluta del análisis de las revoluciones, que fueron efectivas para analizar a otras revoluciones, o que se basaron en una teoría estructural o funcional. Por ejemplo, uno no puede analizar la Revolución Islámica de Irán desde el punto de vista de la teoría estructural de Skocpol, ya sea la teoría económica de Marx o la teoría política de Charles Tilly y Huntington. Cada una de estas teorías puede expresar algunos de los hechos, pero ciertamente no puede explicar toda la realidad de la revolución iraní. En consecuencia, la Revolución Islámica de Irán, desafió muchas de las ideas en el campo de las ciencias sociales y de las revoluciones y, demostró que las teorías generales de las revoluciones no son absolutas y no pueden explicar o predecir el significado de las revoluciones. La aparición de la Revolución Islámica en Irán, además del desafío de las teorías generales de las revoluciones, expandió la teoría cultural de las revoluciones e hizo que se enriqueciera la literatura de esta teoría, la cual era muy pobre antes de la Revolución iraní. De hecho, el aspecto dominante de la Revolución Islámica de Irán es su aspecto cultural, que recientemente llevó a la apertura de las teorías revolucionarias, la teoría cultural de la revolución, una teoría llamada "Religión de la Causa de la Revolución". Así, la categoría de teorías revolucionarias, cambió con la revolución islámica. En este sentido, se puede referir a Jack A. Goldstone, uno de los teóricos más famosos de la revolución, y John Foran, que examinó específicamente la revolución iraní. Jack Goldstone, quien colocó la teoría de la revolución en el siglo XX en tres generaciones, habló de una cuarta generación tras el surgimiento de la Revolución Islámica de Irán y de otras revoluciones a finales del siglo XX. En la primera generación, que incluyó casi la década de 1940 y el final de la Segunda Guerra Mundial, se consideró una descripción del proceso revolucionario y la manifestación de algunos signos que permitieron distinguir una situación revolucionaria. En esta categoría de teorías, antes de que se estudien los motivos por los cuales ha estallado una revolución, se han estudiado los signos del surgimiento de la revolución. En la segunda generación, que abarca el período comprendido entre 1940 y 1975, las teorías revolucionarias se basaron en la psicología, la sociología o la ciencia política y, se alejaron de un estado descriptivo. En la tercera generación teórica, que se formó a mediados de la década de 1970, los teóricos notaron el papel de varios tipos de estructuras como la construcción campesina en el surgimiento de la revolución, e ignoraron el papel conceptual, de los factores ideológicos y del liderazgo revolucionario. Sin embargo, desde la perspectiva de Jack Goldstone, entre los años 1970 y 1991 hubo una serie de revoluciones en el mundo que mostraron serios problemas en las teorías. En Irán y Nicaragua, a fines de la década de 1970, las alianzas ultra-clases derrocaron a los dictadores que gozaban de un amplio apoyo de las superpotencias occidentales. En Europa Oriental y la Unión Soviética, entre 1989 y 1991, se produjeron grandes cambios en los sistemas, y no fue sobre la base de la lucha de clases, sino con marchas, protestas y huelgas generales y asi , de esta manera, los regímenes dictatoriales fueron derrocados. No se puede explicar a ninguna de estas revoluciones basándonos meramente en algunos casos de la historia de Europa y China. La aparición de la Revolución Islámica influenció en las teorías revolucionarias, más que otras revoluciones; Por eso, Jack Goldstone se basó en el surgimiento de la cuarta generación de teorías revolucionarias. Al respecto, Jack Goldstone opinó: “Por lo visto, la teoría de la revolución de la tercera generación parece haber llegado a su fin, aunque el dominio de la cuarta generación aún no se ha logrado. Esta generación destacará el papel prominente de la identidad, la ideología, el género, las redes y el liderazgo". John Furan, quien examina específicamente los motivos de la Revolución Islámica de Irán, señala el impacto de la Revolución de Irán y de Nicaragua en el cambio de la categoría de las teorías revolucionarias. John Furan afirma explícitamente que las dos Revoluciones de Irán y Nicaragua allanaron el camino para ingresar a la cuarta generación de teorías revolucionarias; una generación que se ha salvado a si misma de las estructuras absolutas y deterministas y, que valora los numerosos elementos tales como el papel de la cultura y la ideología, la religión, la movilización de recursos y el desarrollo desigual.

 

El triunfo de la Revolución Islámica de Irán, provocó un cambio claro en las opiniones y teorías de los teóricos revolucionarios, y sobre este aspecto, en la próxima edición examinaremos el impacto de la Revolución Islámica en Irán.

 

Estimados oyentes aquí terminan el programa de hoy. Esperamos que haya sido de su agrado e interés. Les invitamos a que nos acompañen en la próxima edición de esta serie. Hasta entonces.

 

 

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