Hoy se conmemora el Eid Qadir y, con este motivo, hemos preparado un programa especial que les invitamos a escuchar.

Ese día, el Mensajero de la bondad, el Profeta Mohamad (la paz sea con él y sus descendientes) dijo: “¡Oh,Dios!, hoy tu religión se completa y sus bendiciones están con todos ustedes”. Las palabras del Profeta, el ritmo y la resonancia de su voz en el ambiente de Qadir, como las voces  celestiales, sacudieron los corazones y, como agua clara y fresca, fluyeron en el alma feliz de los creyentes.
“¡Oh gente! Para quien yo sea su señor jefe (Maula), él, Ali es su señor y Ali, hijo de Abi Taleb, es mi hermano y mi sucesor. Dios me ordenó establecer a Ali como líder y guía para mi comunidad”, clamó el Profeta.
 
En el último Hach del Profeta, cuando estaba en la región de Qadir, se determinó el inicio de la Wilayat (Gobierno islámico) de esta manera: Ese día, el exuberante campo verde de Qadir, estaba lleno del nombre Ali, la grandeza de Ali y la Wilayat del Imam Ali (P).
 
El Profeta se sentó con una cara feliz en su tienda especial y ordenó al Emir de los Creyentes que se sentara solo en otra tienda. Ali, el gran líder de los piadosos, caminó lentamente entre las personas que lo rodeaban y se dirigió a la entrada del lugar donde se firmó el tratado y se llevó a cabo la ceremonia de lealtad. Por orden del Profeta, los hombres, uno tras otro, entraron en la tienda del aquel Hazrat. Los jefes, líderes y ancianos de las tribus de Mohajer y Ansar fueron y a Qadir y felicitaron el inicio del liderazgo del Imam y a su futuro líder. Entonces, el Profeta también dijo a las mujeres que entraran en la tienda del Profeta y lo felicitaran. Este acto del Profeta de Dios no significa nada más que lealtad.
En ese momento, los devotos y creyentes se dieron cuenta de que su  nuevo líder era tal como el Profeta  había dicho: “Donde está Ali, está la verdad allí, y dondequiera que la verdad está, Ali está allí. Siempre he dicho que la existencia de Ali ibn Abi Talib es el eje del derecho”.
 
Ali fue el único que, cuando el Profeta estableció una fraternidad entre los musulmanes, se quedó sólo. El Profeta dijo: “Para quien yo sea su señor jefe (Maula), él, Ali es su señor y Ali, hijo de Abi Taleb, es mi hermano y mi sucesor. Dios me ordenó establecer a Ali como líder y guía para mi comunidad”.
Durante la guerra de Jaibar, después de que los dos compañeros huyeron de Medina después de recibieran sendas órdenes para que sean los comandantes de la Guardia Revolucionaria en la lucha contra el enemigo, el Profeta dijo: “Mañana daré la bandera a un hombre que ama a Dios y al Mensajero de Alá y Dios y el Mensajero de Alá lo aman y nunca escapará”. Entonces el Profeta dio la bandera a Ali.
 
“Él fue el primer hombre en creer en Dios y en Su mensajero y nadie se le ha adelantado en su fe en mí. Es quien ha arriesgado su vida por el Mensajero de Dios, y siempre ha estado a su lado. Solo él ha rezado junto al Profeta, cuando nadie más lo hacía. Ali fue el primer hombre que hizo la oración conmigo y fue el primer hombre en adorar a Dios junto a mí. Por decreto de Dios, le pedí que ocupe mi lugar en la noche de la emigración y él aceptó sacrificarse por mí”.
 
Tres años habían  transcurrido desde la designación del Profeta, cuando la aleya 214 de sura Los poetas fue revelada, y el Profeta fue enviado a presentar su invitación a sus compañeros. El Profeta organizó una fiesta e invitó a sus compañeros al Islam, pero nadie respondió a la invitación del Profeta excepto Ali. Esta invitación la hizo tres veces. El querido Profeta del Islam, dijo: “Siéntate que eres mi hermano y mi heredero, y has tenido éxito después de mí. Quien ahora se dirige a vosotros y tras de mí, por orden divina, Ali será vuestro guía y líder. Y luego de él, el liderazgo será conservado y perpetuado por mis hijos de su progenie, hasta el día de la Resurrección, que vayáis al encuentro de Dios y Su Mensajero”.
 
“¡Oh gente! Honradlo, puesto que Dios lo ha honrado y ha aceptado su liderazgo, puesto que Dios lo ha elegido como vuestro líder y guía. Sabed que Gabriel descendió a mí, anunciándome que la ira y la maldición de Dios, caerán sobre aquel que se levante contra Ali y no acepte su liderazgo como Imam. Ciertamente es justo para cada persona ver lo que le deparará el día de mañana. Tened fe y absteneros de oponeros a Ali. Manteneos firmes, no sea que vuestros pasos tiemblen, que Dios está bien informado de lo que hacéis”.
 
En el sistema islámico, después de la posición del Profeta y su misión, existe la autoridad del Imamato. El ‘profeta’ es el ser humano que recibe la revelación y los fundamentos de la religión y los rituales. Mientras esto no se ha revelado al Imam y, aunque este no es el fundador de la religión, tiene todos los deberes del Profeta. El último Profeta, el Hazrat Mohamd, como los otros profetas divinos, ha expresado los principios y las generalidades de la religión en términos de opinión y mandamientos prácticos y los Imames son los protectores de la religión, después de la muerte del Profeta. Por lo tanto, el Imam es un hombre perfecto. El Imam, con absoluta fe en Dios, en la  resurrección y en otra vida, ha llegado a dominar el sentido de intuición  y de la certeza y entiende las profundas verdades de la religión y ha aceptado a todos con toda su alma. Las verdades religiosas encarnadas en el Imam pueden ser ejemplos para que los clérigos y devotos sigan su ética, sus discursos y prácticas. El Hazrat Ali, con tales ventajas, se convirtió en el verdadero sucesor del Mensajero de Dios y asumió sus responsabilidades en su ausencia, de proteger la religión y dirigir a  la nación del Islam en el camino directo hacia Dios para alcanzar la felicidad en esta y la otra vida.
 
El Hazrat Ali dice acerca de su Imamato: “En Qadir e Jom, el Profeta me presentó así: “¡Oh gente! Esta es la última vez que me levanto y os hablo en asamblea, escuchad y obedeced pues someteos a la orden divina. Dios Todopoderoso es vuestro Amo y Señor y después de Dios, el Mensajero de Dios, quien ahora se dirige a vosotros y tras de mí, por orden divina, Ali será vuestro guía y líder. Y luego de él, el liderazgo será conservado y perpetuado por mis hijos de su progenie, hasta el día de la Resurrección, que vayáis al encuentro de Dios y Su Mensajero”.
 
Una de las características del Imam en la cultura del Corán es la orientación. El sagrado  Corán en la aleya 73 de la sura Los Profetas dice:
Les hicimos jefes, que dirigieran siguiendo Nuestra orden. Les inspiramos que obraran bien, hicieran la azalá y dieran el azaque. Y Nos rindieron culto.
 
Sobre la explicación de esta aleya, el erudito Alame Tabatabaei dice: “Esta guía, que Dios ha puesto del Imamato no es en sí una guía sino una orientación para la misión del Imam a fin de que lleve a la gente a si  destino y, esto significa, una especie de génesis en la población para que allane el camino que lleva los corazones a la perfección y la mueve hacia una posición más alta”.
 
Los Imames tienen características únicas, de las que carecen otras personas. Lo más importante es la infalibilidad. Entre los compañeros del Profeta, salvo Ali, ninguna persona ha tenido tan marcada la virtud de la infalibilidad. Ali era un niño devoto. El Imam debe tener un conocimiento completo de las leyes de la religión y Ali disfrutaba de un vasto y completo conocimiento, incluso el Profeta lo identificó con la puerta de entrada a la ciudad de la ciencia. Los demás,  tenían una dominio de Ijtihad [criterio legal para dilucidar asuntos] que era a la vez finita y errática.
Por otra parte, en el Corán, hay aleyas que resaltan su dignidad, entre ellas, la aleya 61 de la sura La familia de Imrán, que dice:
 
Si alguien disputa contigo a este propósito, después de haber sabido tú lo que has sabido, di:«¡Venid! Vamos a llamar a nuestros hijos varones y a vuestros hijos varones, a nuestras mujeres y a vuestra s mujeres, a nosotros mismos y a vosotros mismos. Execrémonos mutuamente e imprequemos la maldición de Alá sobre quienes mientan».
 
Con tales rasgos, pensadores como el cristiano Antoan Bara ha dicho: “Imam Ali  es no sólo el líder de los musulmanes, sino también el líder de toda la humanidad. Es como una vela que el Profeta ha encendido para iluminar a su pueblo, después de su partida”. 
 

Hoy también volvemos a recordar las preciadas palabras del Profeta de Qadir y pongamos las manos en su pacto, firmado en Qadir, para confirmar nuestra presencia permanente y la fidelidad en su camino. Tal vez, con este recuerdo, abandonemos este mundo lujoso de los creyentes sin vida y nos dirijamos hacia el verdadero paraíso de la vida. ¡Felicidades en el Eid Qadir!.

 

Sep 09, 2017 01:21 UTC
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