Celebramos el aniversario del nacimiento del Imam Musa Kazem, uno de queridos nietos del Profeta del Islam (la paz sea con él y sus descendientes). Una gran personalidad, cuyas virtudes han sido destacadas muchas veces en fuentes chiíes y suníes.

Al respecto, el gran estudioso suní Ebn Talha, ha dicho: “Él era el gran Imam, generoso, estudioso, devoto y diligente, pero su manifestación más prominente era su obediencia y adoración a Dios. Pasaba noches en postración, se dedicaba a la caridad y ayunaba mucho. Fue llamado Kazem por su vasta capacidad de tolerancia y perdón. A quien le hacía algo malo, le respondía con bondad. Fue nombrado Abdul Salih por su poder de adoración. En Irak era conocido como Bab ol-Hawej -Allah (significa literalmente umbral de las necesidades) y aludía a que el Imam respondía a todas las demandas y necesidades, porque aquellos que recurrían a Dios, todopoderoso, a través de él,  obtenían los resultados queridos. Su dignidad y sabiduría asombraban…”
 
 
En el aniversario del nacimiento del Imam Musa Kazem, les felicitamos estimados oyentes y celebramos este auspicioso día. Antes de nada, les damos a conocer este hadis del Profeta Mohamad (saludos sean para él y sus descendientes):
  
“¡Oh gente! Dejo entre vosotros algo a lo que si os aferráis, jamás os extraviaréis. Ello es: el Libro de Allah (el Corán) y la Descendencia de la Gente de mi Casa (Ahl-ul Bait)”. En este día, también extendemos la recomendación de recurrir al Imam Kazem para obstaculizar el extravío y la desviación. Por supuesto, recurrir a la familia del Profeta no solo significa amarlos, respetarlos o santificarlos o poner el Corán sobre la cabeza y besarlo y luego colocarlo en un rincón de nuestra habitación, o poner fotos del Imam en las paredes de nuestra casa, en realidad, es esforzarse para seguir los mandamientos del Corán y estudiar el estilo de vida y las pautas de los líderes religiosos.
 
El Imam Musa Kazem nació a mediados del mes en Zihayye  en el año 128, de la hégira lunar en el pueblo de Aboua, entre La Meca y Medina. A la edad de 20 años, después del martirio de su padre, el Imam Sadiq (la paz sea con él), el Imam Musa Kazem se hizo cargo de la dirección de la nación islámica. Durante los 35 años de su Imamato (de 148 a 183 de la hégira lunar), este Imam, el séptimo, explicó al pueblo de varias formas el ideal del sistema político y social del Islam. Él, mediante una serie de narraciones, hadices y decretos, reavivó las tradiciones del Profeta y de sus queridos padres, de tal manera que mantuvo y fortaleció las órdenes de su padre, el Imam Sadiq, y trató de realizar las tareas divinas hasta sacrificar su vida.
 
La vida del Imam Kazem coincidió con la gobernación de algunos califas abasíes, un periodo que el despotismo y la crueldad de los califas abasíes había alcanzado su auge. La vida del Imam Kazem estuvo en línea con las normas dispuestas por varios califas de Bani Abbas. Este Hazrat no permaneció en silencio ante la crueldad cometida por los califas abasíes y, de varias maneras, se opuso a sus gobiernos. Este fue el motivo de que el Imam Kazem pasara la mayor parte de su vida lejos del pueblo, en el exilio o en la prisión. Los califas buscaban con estas medidas contra este Hazrat mantener la estabilidad de su gobierno. Durante los periodos de los Imames Baquer y Sadiq (la paz sea con ambos), el gobierno de los abasíes era inestable y no podían observar a los imames ni crearles ningún grave problema, sin embargo, en el tiempo del Imam Kazem, el  gobierno abasí se estabilizó y se extendió y los funcionarios lograron dominar completamente al pueblo y oprimir al Imam de ese entonces. Por supuesto, la tiranía y la opresión que soportaba el Imam Musa Kasem no impidió su misión de guiar a la comunidad. El Imam Kazem, en las oportunidades oportunas, pronunciaba discursos en los que denunciaba a los gobernantes despiadados. 
 
En las peores situaciones el Imam era infatigable, valiente, polemista y rechazaba la amistad de Harun. En el contenido de la carta que escribió a Harun cuando se encontraba encarcelado, deja ver el valor, la fe, la creencia y la meta de éste gran hombre: "…Yo paso el día soportando dificultades mientras que tú ese mismo día lo pasas disfrutando de comodidades; pero sigue así hasta el día en que los dos nos encontremos en el Día interminable y ese día los pecadores serán los perdedores…".
 
El Imam Kazem sostuvo diálogos reveladores con Haron al-Rashid. Se cuenta que en cierta ocasión Haron visitó Medina, se presentó ante la tumba del Profeta (P) y dijo: "Saludos a ti, ¡Oh, primo!" Así pretendía mostrar orgullosamente su posición junto al Profeta ante los ojos de la gente. Pero Abu al Hasan después de ver esto se dirigió hacia la tumba y expresó: "Te saludo, ¡Oh, Mensajero de Dios! Saludos a ti ¡oh, padre!" Entonces la expresión en el rostro de Harun cambió y la ira se manifestó en él. Harón preguntó aI Imam Kazem, por qué se consideraba hijo del Profeta mientras que era el hijo de la hija del Profeta, y los hijos de una hija no pueden ser incluidos como hijos del Profeta. El Imam Kazem, en respuesta a Haron, recitó las aleyas 85 y 86 de la sura Los rebaños.
 
Y a Zacarías, a Juan, a Jesús y a Elías, todos ellos de los justos.
Y a Ismael, a Eliseo, a Jonás y a Lot. A cada uno de ellos le distinguimos entre todos los hombres
 
Luego el Imam Kazem dijo: "Entre los hijos de Ibrahim solo el Hazrat Jesús es el que ha sido designado por las características de su madre. Porque él no tuvo padre y solo por parte de su madre se relacionó con la Profecía. Por lo tanto, nosotros también somos Imames por parte de nuestra madre, la Hazrat Fátima que es de la familia del Profeta. Haron, ante la respuesta clara del Imam, no tuvo más preguntas. El Imam recitó entonces la aleya 61 de sura la Familia de Imran:
 
Si alguien disputa contigo a este propósito, después de haber sabido tú lo que has sabido, di: «¡Venid! Vamos a llamar a nuestros hijos varones y a vuestros hijos varones, a nuestras mujeres y a vuestra s mujeres, a nosotros mismos y a vosotros mismos. Execrémonos mutuamente e imprequemos la maldición de Alá sobre quienes mientan.
 
Harón escuchó esta razón firme y convencido admiró al Imam.
 
En la cultura y directrices del Islam, un hombre piadoso siempre tiene que determinar los criterios y directrices religiosos, evalúa y calcula sus hechos. El Imam Kazem al respecto dice: "No es uno de nosotros el que no calcula su alma todos los días. Si lo haces después puedes ver la gran bondad de Dios, Si has hecho algo malo tienes que arrepentirte y pedir perdón a Dios"
El Imam Kazem gozó de gran popularidad entre diferentes personas. Él es de la generación del Profeta del Islam y llevó un enorme tesoro de conocimiento para dirigir al pueblo. El círculo de influencia del Imam Kazem estaba tan extendido que incluso algunos cortesanos de Haron fueron servidos en secreto por el Imam y les proporcionaba recursos religiosos y financieros. El Imam también dividía sus recursos entre la gente, especialmente los necesitados y los pobres.
 
En la pauta del Imam Kazem, la búsqueda de justicia y la lucha contra la opresión en el escenario social y político disfruta de un lugar especial. Aquel sublime, pese a haber estado preso y haber sido torturado, no se negó a abandonar su postura basada en decir la verdad y presentar lo justo y lo injusto. Desde el punto de vista de aquel Hazrat, un gobierno cruel no puede ser justo tampoco puede impartir justicia. Por eso el Imam Kazem enfatizó que no podemos prescindir de los medios para alcanzar la justicia. Aquel Hazrat se dirigió a uno de sus fieles y le dijo: "Protégete de la ira de Dios y ahora no hables mal y tampoco tengas miedo de decir la verdad, aunque (aparentemente), pueda destruirte, pero debes saber que lo justo no te va a destruir sino al contrario te va a salvar. Pues, siempre quedará un espacio vacío en tu vida, a pesar de que parece que te salva. Porque el mal jamás se anula sino al final causa la muerte".
 
El Imam Musa Kazem conocido como "Kazem" (es decir, quien controla su ira), en sus pautas muestra cómo se puede discutir en defensa de la religión. Este Imam atraviesa el límite del martirio y lo convierte en una parte de la tolerancia y el compromiso. Sin embargo, lo que existió como el control sobre la ira y la tolerancia en la vida de este Imam y que lo hizo famoso como "Kazem" es la muerte de la ira en su vida personal . La generosidad y buena conducta del Imam Kazem era tal que incluso los funcionarios penitenciarios se sorprendían pese a que eran brutos y violentos. Uno de los carceleros de Basora informó a sus autoridades: "Traté muy duro a Musa Kazem. Pero cuando estaba escuchando secretamente sus oraciones, entendí su paciencia ante las dificultades y su encarcelamiento, pues solo pedía a Dios misericordia y bendiciones”.
 
 
Felicitando nuevamente el aniversario del nacimiento de Imam Kazem, con algunas de sus palabras acabamos el programa, Ha dicho: "Encuentra el conocimiento y la comprensión en la religión de Dios, porque la comprensión de los mandamientos divinos, es la clave para la comprensión y visión y la culminación de la adoración permite alcanzar  los máximos niveles espirituales y materiales”.

 

Sep 11, 2017 02:22 UTC
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