Sep 08, 2019 19:30 UTC

ParsToday-El Imam Sadiq (la paz sea con él), uno de los grandes nietos del profeta del Islam, dice: "Tasua es el día en el que Dios está satisfecho del Imam Husein (la paz sea con él) y sus seguidores. Fueron asediados en Karbala. Las tropas del Levante les rodearon y asediaron. Ibn Maryane y Amr ibn Saad estaban contentos y consideraban débiles al Imam Husein y sus seguidores. Y estaban seguros de que nadie iba a ayudar al Imam Husein y sus compañeros".

Aunque el magnífico levantamiento contra la tiranía del Imam Husein ocurrió en el décimo día de Moharram del año 61 de la hégira lunar en Karbala, varios acontecimientos condujeron a este movimiento. Estamos en la víspera del aniversario de la epopeya de Ashura, cuando las acciones del gobierno corrupto de Yazid ibn Moawieh llevaron a Husein ibn Ali y sus seguidores a realizar un levantamiento histórico. Uno de los días más importantes en el proceso de formación del levantamiento de Ashura tuvo lugar el día anterior, llamado "Tasua". En ese día, hubo una serie de incidentes importantes que, en primer lugar, reveló que iba a desatarse un combate entre las tropas de Yazid y Omar ibn Saad y del Imam Husein fuera de cualquier compromiso y reconciliación y, en segundo lugar, la guerra ocurriría al día siguiente, el décimo día de Moharram o llamado "Ashura".
 
 
El Imam Sadiq (la paz sea con él), uno de los grandes nietos del profeta del Islam, dice: "Tasua es el día en el que Dios está satisfecho del Imam Husein (la paz sea con él) y sus seguidores. Fueron asediados en Karbala. Las tropas del Levante les rodearon y asediaron. Ibn Maryane y Amr ibn Saad estaban contentos y consideraban débiles al Imam Husein y sus seguidores. Y estaban seguros de que nadie iba a ayudar al Imam Husein y sus compañeros".
 
El Imam Husein, si bien consideraba que jurarle lealtad a Yazid era una deshonra, tampoco quería involucrar a su gente en una guerra en la que, estaba seguro, se iba a derramar mucha sangre. Por otra parte, Omar ibn Saad, el comandante de la tropa de Yazid, conocedor de la posición firme del Imam Husein, la misma que el Profeta, buscaba de cualquier forma el juramento del Imam Husein. El Imam,  en una reunión con Omar ibn Saad, le informó de las consecuencias nefastas de su trabajo al servicio del tirano Yazid y le prohibió que participase en guerras y en el asesinato de la familia del Profeta. Sin embargo, el militar, que había sido animado con la oferta de recibir la gubernatura de Rey, insistía en que Husein ibn Ali debía jurar lealtad a Yazid ibn Moawieh. Mientras tanto, con la llegada de uno de los comandantes crueles y ambiciosos del ejército Yazid a Karbala, Shemr ibn Zi al-Joushān, se concluyeron los preparativos para el estallido de la batalla. Este general estaba al frente de 4000  soldados. El ejército de Yazid, en este combate desigual, contaba con al menos entre 20 y 30.000 hombres. Por otra parte, desde el séptimo día de Moharram, los hombres de Yazid habían cerrado el acceso al agua a los compañeros y la familia del Imam Husein, es decir, el día de Tasua, los partidarios del Imam estaban completamente asediados y ya no había ninguna esperanza de que llegaran más tropas.
  
Sin embargo, más importante que los soldados de Shemr en Karbala, fue la carta de Obaidullah ibn Ziad, el gobernante de Kufa. En esta carta, se ordenó a Omar ibn Saad que lograra el juramento de lealtad de Husein de lo contrario luchara contra él. Además, Ziad amenazó a Omar ibn Saad con entregar el mandato del ejército a Shemr ibn Zi al-Joushan si no podía ejecutar este mandato. Se ha revelado que esta carta fue escrita a solicitud de Shemr. De todos modos, Saad, que no quería perder el gobierno de Rey, anunció su decisión de atacar al ejército del Imam Husein.
 
Shemr, en otra conspiración en el día de Tasua, trató de separar a Abbas ibn Ali de la dirección del Ejército Imam Husein. Hazrat Abbas era el hermano, fiel y amigo valiente del Imam y su separación de Husein ibn Ali, habría sido un duro golpe para el levantamiento. Shemr, para alcanzar este objetivo, envió una carta al Hazrat Abbas y a tres de sus hermanos intentado poner la tribu de la madre de Abbas de su lado. Pero cuando Shemr llamó al Hazrat Abbas, este ni siquiera le respondió hasta que el Imam Husein le pidió a Abbas que fuera a ver a Shemr. Cuando el Imam y sus hermanos informaron de la carta de Shemr en la que los  invitaban a  abandonar al Imam, dijeron con ira y resueltamente: "¡Maldito seas tú y tu carta!. Estamos a salvo pero los hijos del Profeta no lo están". Esta respuesta firme y contundente canceló el plan de Shemr quien quedó  completamente decepcionado de haber intentado discordias entre el Hazrat Abbas y el Imam Husein. Shemr supo entonces que el Hazrat Abbas era leal a su hermano hasta la muerte y había un vínculo inquebrantable entre ambos.
 
En los acontecimientos del noveno día de Moharram o Tasua, el Hazrat Abu al-Fazl al-Abbas tuvo un papel especial. Por esta razón, generalmente en este día, se conmemoran su valor, lealtad y devoción. No sólo tuvo un interés especial en el levantamiento sangriento de Husein ibn Ali, sino desde su infancia tuvo un respeto especial hacia su hermano. Hazrat Abbas creció con grandes personajes como su padre, el Imam Ali, y sus hermanos, el Imam Hassan y el Imam Husein (la paz sea con ellos), disfrutando de sus conocimientos y virtudes. Hazrat Ali (la paz sea con él) sobre Hazrat Abulfazl ha dicho: "De hecho, a mi hijo Abbas aprendió la ciencia desde su infancia. Yo le enseñé como a un bebé de paloma que toma la comida y el agua de su madre". Por lo tanto, Abbas ibn Ali no era sólo un valiente guerrero, sino un piadoso y sabio, en particular, dominaba la ética. Por esta razón, el Imam Husein tenía un respeto especial por él y lo consideraba confiable y, por eso, dejó la bandera de su ejército en sus manos.
 
Ashura fue el día de valentía, sacrificio y lucha de Abbas ibn Ali. Estaba en todas partes protegiendo las tiendas. Todos sus compañeros se hacían mártires y Abbas esperaba para ir al campo de batalla y unirse a ellos. Tres de sus hermanos lucharon ante el enemigo brutal y fueron martirizados. Nadie quedaba. El Hazrat Abulfazl fue a ver a su hermano y le pidió permiso para ir al campo de batalla. Según algunas fuentes históricas, el Imam Husein no permitió que Abbas participara en la batalla, pero ante la insistencia de su hermano aceptó que fuera a traer agua para los niños sedientos. Esta misión era muy difícil y peligrosa, ya que al menos cuatro mil soldados enemigos estaban cuidando que nadie se acercara al río Éufrates. Sin embargo, el Hazrat Abbas, que siempre había escuchado el mandato de su hermano y, además, era consciente de la intensa sed de los niños y las mujeres, rompió el cerco de los soldados y pudo llenar de agua su saco de piel.
 
Pero, al volver, el Hazrat Abbas tenía por delante a las tropas enemigas. En ese momento,  con expresivo lenguaje, cuan hermosa poesía, enfatizó que estaba listo para testificar y no tenía miedo de la batalla. Este valiente guerrero se abrió camino entre las huestes enemigas, tratando de mantener su bolsa de agua, pero de repente uno de enemigos le cortó el brazo derecho. Pero el héroe de la lucha en el camino de Dios (yihad) y del sacrificio, dijo: "¡Juro por Dios!, que aun sin mi brazo derecho, siempre seguiré fiel a mi religión y al verdadero Imam, que es el hijo del Profeta, infalible y fiel". El enemigo, insolente y malvado, le arrancó el otro brazo y, con una porra de hierro, atacaron a Abbas hasta hacerlo caer de su caballo. El Imam Husein que vio el sacrificio de su hermano, rápidamente se acercó y, llorando, dice: "Ahora, mi cuerpo está destrozado, casi no tengo elección". Esta declaración muestra que Hazrat- Abulfazl tenía un lugar especial en el corazón de su gran hermano. El Imam Sayad (la paz sea con él), hijo del Imam Husein, sobre su tío dice: "Que Dios bendiga a mi tío Abbas, quien priorizó a su hermano y se sacrificó mucho, en este camino, le fueron cortados ambos brazos. Dios lo bendiga y como su tío, Jafar Tayyar, Dios le dará dos alas para que junto con los ángeles vuele hacia el Paraíso. Abbas ocupa un lugar tan elevado ante Dios que, en el Día de la Resurrección, todos los mártires caídos en el camino de Dios, querrán tener su posición".

 

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