Oct 20, 2020 14:21 UTC

Parstoday- Entrevistador (E): Bienvenidos está comenzando Entrevistas, una producción de Parstoday que da espacio al análisis desde una visión diferente y que les permite a ustedes sacar sus conclusiones.  Esta vez el invitado es periodista Luis Manuel Arce (LMA), quien, desde México, nos comentará sobre la reciente victoria del partido de izquierda Movimiento al Socialismo (MAS) en las elecciones generales de Bolivia. 

El partido del expresidente socialista Evo Morales se impuso el domingo, 18 de octubre del 2020, en primera vuelta en las elecciones presidenciales realizadas en Bolivia de la mano del economista Luis Arce, por lo que no deberá medirse con su rival Carlos Mesa, de la centrista Comunidad Ciudadana (CC), dado que según los datos proporcionados, aunque no oficiales, Arce habría obtenido un 52,4% de los votos frente al 31,5% de Mesa. Esta es un victoria contundente ya todo el mundo ha felicitado a Arce, Luis Manuel ¿qué significa este triunfo para Bolivia? 

LMA: El triunfo de Luis Arce, el ministro de Economía de Evo Morales, es sin duda alguna un hecho histórico, por muchas razones; pero la primera de ellas, es que, por vez primera, un movimiento popular en Bolivia derrota en las urnas a una dictadura militar golpista, creada y apoyada por EEUU, eso significa que los golpistas de Áñez y de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de EEUU y de la Organización de Estados Americanos (OE) nunca pudieron consolidarse y que el pueblo boliviano, sin dejarse provocar ni amedrentar, logró imponer su voluntad de defender la democracia y el orden institucional, a tal punto que el propio secretario general de la OEA y abierto peón de Washington,  el uruguayo Luis Almagro, no le quedó otra alternativa que aceptar públicamente la gran victoria del MAS y la derrota de los usurpadores. Si las cifras divulgadas hablan de un 52,4 % de los votos para el MAS frente al 31,5 de su rival más cercano, el centrista Carlos Mesa, significa que la calidad del triunfo fue tan aplastante y evidente que la OEA ni los golpistas pudieron hacer cualquier truco para cometer fraude y darle una supuesta victoria a Mesa, como la CIA y los golpistas tenían pensado. Esos números en la votación del domingo 18, por otra parte, le dan la razón a Evo Morales frente a sus críticos de que era un error aceptar la vía de las urnas para recuperar la institucionalidad de Bolivia y restaurar el poder popular en un país que es de los de América Latina que tiene el más negro historial de golpes militares y de gobiernos antidemocráticos de toda Sudamérica.    

 E: Luis, ¿será fácil la entrega del poder a Arce, lo permitirá el actual gobierno de facto de Jeanine Áñez? 

LMA: La cuestión ahora radica en lo que van a hacer los personeros de la dictadura civil-militar, si van a entregar o no el poder al MAS, si van a dejar que un ministro exitoso, como es el caso de Luis Arce, cuya condición económica sacó de la pobreza a Bolivia y convirtió a ese país en el de mayor y más sostenido crecimiento económico durante el mandato de Evo Morales, los dejan gobernar, sobre todo, cuando las transnacionales de EEUU se han apoderado de su litio, el mineral que reinará en el futuro energético de la humanidad y que apunta a ser el sustituto por excelencia del petróleo, además del oro, la plata, el antimonio y otros minerales muy valiosos que yacen en las raíces de los Andes y que están llamados en convertir a Bolivia en una economía solvente y sustentable como pocas en la región.  

E: Entonces, Luis, ¿cómo ven EEUU, la OEA y la CIA el retorno del MAS al poder? 

LMA: Pero, más aún y es casi peor para EEUU, la CIA y la OEA el significado político, ideológico y social que tiene una victoria democrática del pueblo de Bolivia, que se une así a una victoria semejante en Argentina, con la derrota del neoliberal Mauricio Macri y retorna el camino de los gobiernos progresistas de América del Sur, cortado de forma momentánea por el gobierno de Donald Trump, en su descabellada idea de reconstruir su antiguo patio trasero con personajes cobardes, ineptos y mezquinos, como Jair Bolsonaro en Brasil o Lenin Moreno, en Ecuador, este último un traidor miserable que en estos momentos le tiemblan las piernas como al presidente de Chile, Sebastián Piñera. 

Si al contrario de los malos augurios, la dictadura militar flaquea y cede a la victoria popular, habrá que preguntarse qué hará el nuevo gobierno con esos criminales que llevan en sus espaldas tantos asesinatos, al igual que hay que preguntarse también la reacción inmediata de EE.UU. a  partir de hoy mismo y cuando faltan solo algunos días para que se decida si Trump sigue en el trono o si es derrocado por la mayoría de estadounidenses que tanto lo repudian. Es importante todo esto. Todo lo que puede suceder a partir de ahora es pura especulación, pero con la variante de que no será una especulación extendida en el tiempo, porque la evolución en Bolivia debe ser rápida, dada la gravedad de la crisis, y en EEUU también la reacción debe ser inmediata, dada la cercanía de las elecciones. El gobierno de Donald Trump, a pesar de las bestialidades de su mandatario en política internacional, tendrá que tomar en cuenta lo difícil que le será actuar a lo loco en el caso de Bolivia, porque sus elecciones han sido un foco central de atención en la región y el mundo y la victoria del MAS fue un acto muy abierto e inocultable, no es el caso de las elecciones pasadas, en las que orquestaron una enorme campaña para hacer creer que en la votación para la reelección de Evo Morales hubo fraude, y fue lo que se tomó como argumento, con el apoyo de la OEA, para darle el golpe de Estado al presidente constitucional.

 E: ¿Qué desafíos enfrenta Arce como nuevo presidente de Bolivia?

LMA: Este tendrá por delante un reto muy  alto y riesgoso, porque los golpistas le entregan un país saqueado, en quiebra absoluta, con una economía destartalada, hecha añicos y una crisis, combinada política, económica y social, con otra sanitaria por la COVID-19; entonces, para salir de la cual, el nuevo gobierno tendrá que dedicar todas sus energías y neuronas porque la oposición no le va a dar tregua. Estas son realidades ineludibles e insoslayables en la nueva perspectiva que se puede abrir, a partir de ahora, para el pueblo de Bolivia, el cual debe demostrar que es heroico, nacionalista y patriótico, como hizo Sucre en la guerra por la independencia de España.   

E/NL

 

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