Jul 12, 2020 08:57 UTC
  • Intentos de enrarecer relaciones estratégicas a largo plazo entre Irán y China

ParsToday – El documento integral de cooperación de 25 años entre Irán y China ha sido blanco de especulaciones de ciertos círculos y medios de comunicación en los últimos días, lo que ha provocado reacciones de las autoridades de la República Islámica de Irán.

Al respecto, Mohamad Keshavarzzadeh, embajador de Irán en Pekín, escribió el sábado en su cuenta de Twitter que “formular alegatos ridículos como ceder la isla Kish a los chinos o el despliegue de fuerzas militares chinas en Irán en el marco del plan integral de 25 años de cooperación Irán-China, es un insulto a la conciencia colectiva de la gran nación iraní”.

Aclaró que este plan ha sido elaborado con base en el respeto mutuo y los intereses.

En Twitter, el Departamento de Estado de EE. UU. asemejó recientemente el plan en mención al Tratado de Turkmenchay (acuerdo firmado en 1828, por el que Irán cedió al entonces imperio ruso el control de varias zonas en las Cáucaso Sur), e intentó presentar una imagen vaga de las relaciones entre Irán y China.

Este enrarecimiento de ambiente indica que, independientemente de los detalles del documento, el principio de la cooperación estratégica y a largo plazo de Irán, como una potencia energética mundial, con China, como rival político-económico de Estados Unidos, no agrada a los funcionarios estadounidenses.

El mencionado documento integral fue discutido durante la visita a Teherán del presidente chino Xi Jinping hace cinco años.

En una reunión con Xi Jinping en febrero de 2015, el Líder de la Revolución, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, se refirió a las políticas dominadoras de ciertos países, particularmente Estados Unidos y su cooperación deshonesta con otros países, y subrayó que “esto ha llevado a países soberanos a buscar más cooperación entre sí; el acuerdo entre Irán y China sobre relaciones estratégicas durante 25 años se inscribe en este marco; los acuerdos bilaterales deben estar operativos con el serio seguimiento de las dos partes”.

A su vez, el presidente chino, Xi Jinping, aludió en ese encuentro a las múltiples ventajas geográficos, humanas y energéticas de Irán y señaló que “las economías de China e Irán se complementan; en este viaje hemos acordado un plan de cooperación estratégica durante 25 años; estamos listos para expandir y profundizar la cooperación en los sectores cultural, educativo, tecnológico, militar y de seguridad a nivel de socios estratégicos”.

Así que es natural que las relaciones Irán-China tengan adversarios.

En una entrevista concedida a la televisión persa, el vicecanciller iraní para Asuntos Económicos, Gholamreza Ansari, indicó que después del triunfo de la Revolución Islámica de 1979, la mirada hacia el Este ha sido la estrategia de siempre de la República Islámica en sus políticas, y aclaró que “dado que los vínculos con China son serias y puesto que el eje principal de la cooperación entre ambos países en el documento de 25 años es económico y estratégico, es natural que los países occidentales se preocupen por estas relaciones”.

Lo cierto es que, teniendo en cuenta los potenciales geográficos y los lazos históricos, las relaciones de Irán con China han estado basadas en profundos nexos económicos. Este antecedente de relaciones requiere que los dos grandes países planifiquen relaciones a largo plazo.

Las relaciones Irán-China no se limitan al petróleo y la energía, sino que las relaciones comerciales bilaterales se han diversificado, con base en lo cual hay una amplia cooperación.

Otro punto a destacar es el papel estratégico y determinante del gigante asiático en los desarrollos mundiales. Hoy por hoy, China tiene una presencia irrefutable en la palestra internacional. A su vez, también la República Islámica juega un papel clave en la región.

Entonces, EE.UU. sigue varios objetivos en su esfuerzo de empañar las relaciones de Irán con países importantes como Rusia y China mientras los tres países están sometidos a las sanciones de Washington. Uno de estos objetivos es impedir el desarrollo de los vínculos de Irán con países independientes, especialmente China y Rusia.

Pero pese de esos movimientos, la cooperación Irán-China es muy destacada, firmes y estratégica.

C/FE/RH

 

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