Oct 26, 2020 18:26 UTC
  • Zarif: ‘Más guerra económica contra Irán traerá a EEUU menos influencia’

Irán advierte a Estados Unidos que su “adicción a sancionar” está provocando resultados contrarios a sus deseos y solo está “reduciendo su influencia”.

“Es hora de que Estados Unidos admita finalmente que es adicto a sancionar”, señaló el ministro de Exteriores de Irán, Mohamad Yavad Zarif, en un mensaje publicado el lunes en Twitter, donde llamó a Washington a “dejar el hábito” de imponer sin límites medidas coercitivas.
 
Zarif, de este modo, reaccionó a las declaraciones del asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., Robert O’Brien, quien reconoció el domingo que Washington tiene cada vez menos oportunidades de imponer sanciones a Irán y Rusia, dado que ya hay muchas.
 
“Uno de los problemas que tenemos tanto con Irán como con Rusia es que tenemos tantas sanciones contra esos países en este momento que nos queda muy poco por hacer”, dijo el funcionario norteamericano en una rueda de prensa en la Casa Blanca.
 
Para el jefe de la Diplomacia persa, con esas declaraciones, O’Brien ha admitido que Estados Unidos “ha superado su capacidad de infligir más dolor al pueblo iraní”.
 
En otra parte de su tuit, el titular persa ha advertido a la Administración estadounidense, presidida por Donald Trump, que cuánto más impulse su “guerra económica contra Irán”, “tendrá menos influencia y no más”.
 
A las afirmaciones de O’Brien también reaccionó el domingo el representante permanente de Rusia ante las organizaciones internacionales con sede en Viena (Austria), Mijail Ulianov, quien, en un mensaje irónico publicado en su cuenta de Twitter, indicó que “si las sanciones prácticamente se han agotado, ¿no es hora de pensar en algo más productivo? ¿Diplomacia, por ejemplo?”, propuso.
 
De hecho, tanto Irán como Rusia, que enfrentan duras sanciones de EE.UU., alertan de las consecuencias de la conducta unilateralista de este país y censuran su Diplomacia basada en medidas coercitivas contra los países que no acatan sus órdenes.
 
Recientemente, Washington ha acusado a Teherán y Moscú de tratar de influir en sus elecciones presidenciales, que se celebrarán el 3 de noviembre, y ha utilizado dichos infundios para impulsar aún más su política de embargos contra Irán y Rusia, países que han negado cualquier injerencia en los comicios de EE.UU. 

N/FSH/C

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