Dic 06, 2019 15:56 UTC

Hombres armados no identificados abrieron fuego el viernes en Bagdad (capital iraquí), dejando al menos 15 muertos, entre ellos 2 policías, y 60 heridos.

Los funcionarios de seguridad y médicos iraquíes indicaron que los manifestantes que temían por sus vidas huyeron de la Plaza Tahrir hacia las mezquitas.
 
Las protestas en Irak empezaron a principios de octubre de forma pacífica, pero, pese a las reformas aprobadas por el Gobierno iraquí para responder a las legítimas demandas de los manifestantes, se tornaron violentas después de que vándalos y saboteadores infiltrados comenzaran a disparar contra la Policía y los indignados.
 
El ataque se registró en un momento en que los jóvenes iraquíes celebraron la misma jornada en Bagdad una marcha para defender la paz y la estabilidad, condenando la injerencia extranjera en los asuntos internos del país árabe.
 
Los manifestantes también corearon consignas y llevaron pancartas en las que se denunciaba la intromisión de EE.UU., el régimen de Israel y Arabia Saudí en el país.
 
En un momento que los funcionarios iraquíes apoyan el derecho de protestas pacíficas del pueblo, los infiltrados incendiaron muchas tiendas en un intento de generar terror entre los simpatizantes del máximo clérigo chií de Irak, el ayatolá Seyed Ali Sistani, quienes condenaron los disturbios en las protestas.
 
El ayatolá Sistani insistió en un comunicado en la necesidad de que el nuevo primer ministro del país y su Gabinete sean elegidos sin ninguna injerencia extranjera. “Es muy importante conservar la naturaleza pacífica de las protestas y mantenerlas lejos de la violencia y la destrucción y todos deben unirse para lograr tal objetivo”, añadió.
 
El movimiento popular iraquí Asaib Ahl Al-Haq, a su vez, ha repudiado cualquier tipo de enfrentamiento militar durante las protestas, apoyando la postura del alto clérigo chií.
 
El pasado 30 de noviembre, el entonces primer ministro iraquí Adel Abdul-Mahdi presentó su dimisión al Parlamento en un intento por solventar la crisis que aqueja al país tras dos meses de protestas.
 
Por otra parte, las protestas se intensifican en un momento en que los informes alertan de que los elementos terroristas de EIIL (Daesh, en árabe) aprovecharían la situación para reforzar sus bastiones.
 
En este sentido, la agencia oficial siria de noticias SANA, ha indicado que las tropas estadounidenses han trasladado, a refugios seguros, a cientos de miembros de las familias de Daesh desde Siria a Irak. Washington no ha confirmado el informe.

N/FSH/C

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