Oct 28, 2020 19:44 UTC
  • Nuevas sanciones de EEUU contra el sector petrolero iraní, un esfuerzo desesperado

ParsToday - El Departamento del Tesoro de EE.UU. dio a conocer el lunes en su sitio web oficial que la Oficina de Control de Activos Extranjeros de esta institución ha agregado a 11 entidades, empresas y refinerías, incluidos el Ministerio de Petróleo, la Compañía Nacional de Petróleo, la Compañía Nacional del Tanquero y la Compañía Nacional de Petroquímica, y a 8 funcionarios petroleros de Irán, así como a dos buques cisterna extranjeros a la lista de sanciones de Washington contra Teherán.

En una medida desesperada, el Departamento del Tesoro también incluyó al ministro de Petróleo iraní, Bijan Namdar-Zanganeh, en dicha lista alegando que así se confiscarán todas las propiedades o acciones en el territorio estadounidense de las personas sancionadas y que se prohibirá a los individuos norteamericanos a hacer negocios con ellas.

En esta ocasión, la excusa de Estados Unidos para sancionar al sector petrolero iraní y a los funcionarios petroleros es que Teherán está utilizando sus ingresos petroleros para financiar las llamadas actividades desestabilizadoras de la Fuerza Quds del Cuerpo de  Guardianes de la Revolución Islámica de Irán (CGRI).

Las nuevas penalizaciones de Estados Unidos contra el sector petrolero de Irán no son nada nuevo, ya que muchas de estas instituciones, empresas, instalaciones petroleras y petroquímicas ya habían sido previamente sancionadas por la Administración de Donald Trump.

De hecho, uno de los objetivos más importantes de Washington desde la imposición de sanciones unilaterales antiraníes, que entraron en vigor en noviembre de 2018, ha sido frenar las exportaciones de petróleo de Irán.

Sin embargo, el Gobierno de Trump no ha podido lograr un éxito considerable al respecto, ya que las exportaciones iraníes del petróleo y de sus derivados siguen continuándose de diferentes maneras, pese a que ha bajado su volumen.

En reacción a la medida de EE.UU. en su contra, el ministro iraní del Petróleo, Bijan Namdar-Zanganeh, tuiteó que "las sanciones en mi contra y de mis colegas son una reacción pasiva por el fracaso de la política de Washington para reducir a cero las exportaciones petroleras de Irán. La era del unilateralismo en el mundo acabó. La industria petrolera de Irán no se verá paralizada”. El ministro indicó que no tiene activos fuera de Irán que puedan estar sujetos a las sanciones de Estados Unidos.

Según Yavad Salehi-Esfahani, profesor de Economía en la Universidad Virginia Tech en Estados Unidos, “las previsiones de la Administración Trump sobre el rápido colapso económico de Irán como resultado de las sanciones, han sido muy optimistas. Pese a las duras sanciones, la Administración Trump no ha tenido un suficiente conocimiento de la compleja economía de Irán, que tiene un historial de resistencia a las presiones y sanciones externas.

Entretanto, las nuevas sanciones de Washington son un indicio de la decepción de la Administración Trump al no poder obligar a Teherán a negociar o aceptar al menos parte de sus demandas. Sobre todo porque en la actualidad, el controvertido presidente estadounidense Donald Trump, para ganar las elecciones presidenciales del 3 de noviembre, necesita fruteramente obtener algunos logros en la política exterior, especialmente con respecto a Irán.

Esto sucede mientras pese a presiones inéditas en el contexto de la campaña de máxima presión, Washington no ha tenido el menor éxito al respecto.

E Irán, al seguir una estrategia de máxima resistencia, no solo ha neutralizado de distintas formas los impactos destructivos de las sanciones de Washington, sino que también ha aumentado sus potenciales internos para reducir su vulnerabilidad ante las presiones externas.

El fracaso de la campaña de máxima presión ha llevado a los críticos de Trump a acusarlo de carecer de una estrategia específica y efectiva ante el país persa, de escalar sin motivo alguno las tensiones con Teherán y de separar a Estados Unidos de sus aliados en la cuestión del acuerdo nuclear iraní y en el asunto de cómo lidiar con Irán.

Mientras tanto, según las evidencias, la Administración Trump ha sido demasiado optimista sobre el impacto a corto plazo de las sanciones a Irán, especialmente en el sector petrolero, y ahora, dos años y medio después de haberse restablecido estas medidas punitivas, Teherán continúa exportando el crudo y productos derivados del petróleo.

C/FE/RH

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