Sep 25, 2019 12:48 UTC
  • Un relato sobre la epopeya de la Defensa Sagrada 4

ParsToday- En este programa reconocemos la operación "Fath-ol-Mobin".

Continuando el programa "Un relato sobre la epopeya de ls defensa sagrada", estudiamos otro capítulo de la guerra impuesta del régimen baasista de Irak contra la República islámica de Irán. En el programa anterior hablamos sobre dos operaciones, "Samen-ol-Aaeme" y "Tarrigh-al-Qods". Estas operaciones, un año después del inicio de la agresión de Saddam, pusieron a ejército baasista iraquí en posición defensiva.
 
Las operaciones, iniciadas en la provincia de Juzestán, en el sur de Irán, al principio del segundo año de guerra, comenzaron a romper el asedio de Abadán, pero el objetivo en general era preparar el terreno para la liberación de Joramshahr. Una ciudad que para el pueblo de Irán se había convertido como en símbolo de resistencia, sacrificio de los jóvenes iraníes en defensa de su patria y revolución. Tras el cese del asedio de Abadán, mediante cuatro etapas de las operaciones "Tarigh-ol-Qods, y Fath –ol-Mobin, los iraníes trataban de liberar un territorio más amplio de la República Islámica de Irán, incluidos Dezful, Andimeshk, Susa entre otras ciudades en el sur del país persa que estaban ocupadas por los invasores iraquíes y al alcance de los misiles de Irak.
 
En esta operación, además de liberación muchas zonas de la ocupación baasista, el ejército de Irak, sufrió muchos daños. El número de la bajas en filas iraquíes hasta el final de la cuarta etapa de la operación Fath-ol-Mobin, sobrepasó los 15 mil prisioneros y los 25 mil muertos y heridos. La cuarta tropa de la brigada blindada iraquí del Ejército sufrió graves daños e incluso se puede decir que quedó casi desintegrada.
 
Las fuerza iraníes lograron destruir 360 unidades de vehículos blindados y tanques, así mismo incautaron un gran número de tanques, vehículos blindados de transporte de personal y vehículos ligeros y pesados, además de grandes cantidades de municiones. Casi 150 tanques, 170 blindados, 500 vehículos, varios misiles Sam 6 tierra-aire, varios misiles tierra-tierra de varios cañones de 165, 182, 152 y 130 milímetros. En esta operación, cayeron 18 cazas bombarderos iraquíes. La incautación de equipo bélico de la infantería del ejército baasista era tanta que las brigadas y divisiones se equiparon con el despojo de la guerra. Estas victorias se alcanzaron mientras Irak contaba con el apoyo de los dos bloques, occidental y oriental, al tiempo que la República Islámica de Irán estaba bajo plena sanción. El régimen de Saddam, que perdió todo, desde sus aliados recibía armas avanzadas convencionales y no convencionales.
 
Tal vez en pocas guerras después la Segunda Guerra Mundial, las armas fabricadas por los dos bloque que dominaban entonces el mundo, el Occidente y el Oriente, estaban a disposición del ejército baasista. De hecho, las fuerzas baasistas disponían de diferentes tipos de cazas Mig y Sujuy rusos y también los cazas bombardeos Miraje y súper Estandarte francés. El régimen baasista iraquí, con todos estos apoyos, sufrió duros fracasos. Estas derrotas fueron el resultado de la autoconfianza, sacrificio, valentía y la fe de los jóvenes iraníes que lucharon en nombre de Dios y los ideales sagrados de la revolución islámica, y siguiendo las guías y el liderazgo prudentes del gran líder de la revolución islámica Imam Jomeini (que Dios lo bendiga).
 
Los combatientes jóvenes iraníes a lo largo de ocho años de la defensa sagrada dieron luz a nuevos conceptos de la valentía, el sacrificio y el martirio.

 

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