Sep 27, 2019 13:46 UTC

ParsToday-En este programa se ha hablado sobre dos operaciones: Jabbar y Badr.

Estamos en la semana que se conmemoran los ocho años de la Defensa Sagrada. En los cinco programas anteriores hablamos sobre las epopeyas de los jóvenes iraníes en las grandes operaciones para expulsar al ejército baasista iraquí de la República islámica de Irán.
 
Uno de los puntos de partida en los ocho años de defensa sagrada fue la operación denominada Beit-ol-Moghadas ejecutada especialmente para liberar la ciudad de importancia estratégica Joramshahr de la ocupación baasista iraquí. La conquista de Joramshahr como la mayor victoria político-militar de la República islámica de Irán en el segundo año de guerra disfrutó de gran relevancia. En esta operación, la victoria militar fue considerable ya que se logró la liberación de 5400 kilómetros cuadrados de las tierras ocupadas, y las fuerzas enemigas para evitar más pérdidas y mantener Basora, se retiraron de Irán con mucha vergüenza.
 
Las grandes y orgullosas operaciones de Beit-ol-Moghadas, que se realizaron con objetivos estratégicos especiales para liberar Joramshahr, se llevaron a cabo en tres etapas. El día 4 de Aban 1359 (26 de octubre de 1981) ya se había derrumbado la barrera enemiga y después de 35 días de combates desiguales, se liberó a las 11 de la mañana del 3 de Jordad de 1361 (1983). Esta victoria creó cambios significativos en el proceso de la guerra ya que quedó demostrado que Irán era superior.
 
Después de la operación de Beit-ol-Moghadas, Saddam propone una tregua y el Consejo de Seguridad de la ONU la aceptó e incluso, sin considerar que la agresión fue lanzada por Irak, aprobó la invasión del régimen baasista. Se plantearon discusiones al respecto entre los responsables políticos, pero el total de las condiciones políticas y militares de Irak con el respaldo de sus aliados en los dos bloques, Oriente y Occidente, mostraba que ellos no tenían la seria voluntad de frenar la guerra y lo que realmente les obligo a pedir la tregua había sido la gran victoria de la operación Beit-ol-Moghadas.
 
Saddam era un dictador que no acepta ningún compromiso y, de hecho, cualquier compromiso que aceptaba era bajo fuerte presión. Saddam por parte del gobierno de Irak fue quien firmó en 1975 el acuerdo de Argelia. Un acuerdo que acabó con las diferencias fronterizas entre los dos país sobre el río Arvandrud. Sin embargo, este mismo Saddam, después la victoria de la Revolución Islámica y azuzado por los norteamericanos y sus ambiciones, rompió el acuerdo de 1975 de Argelia y atacó Irán. La decisión de los responsables políticos y militares de la República islámica de Irán después de la victoria de Joramshahr era continuar la defensa sagrada hasta alcanzar la victoria total, es decir, la liberación de todas tierras bajo ocupación y castigar al agresor.
 
 
Después de la operación de Beit-ol-Moghadas, se ejecutaron pequeñas y grandes operaciones en las fronteras del sur y el oeste de Irán a lo largo de 1200 kilómetros. Las fronteras sureñas de Irán con Irak son planas y arenosas mientras que las del oeste mayormente son montañosas. Los combatientes iraníes hicieron estas operaciones bajo altísimas temperaturas que superaban los 50 grados centígrados en el sur, y en medio de la temperatura no baja de 30 grados en invierno en el occidente. De las grandes operaciones en el segundo y tercer año de la guerra impuesta, destacan dos, una la denominada operación Jabbar y la otra conocida como Badr, en el este del río Tigris. En estas dos operaciones, los combatientes valientes iraníes superaron duros obstáculos y lograron penetrar en Irak. Los jóvenes iraníes mediante la operación Jabbar logró hacerse con dos islas norteña y sureña de Majnoon. En la operación de Badr, los jóvenes iraníes, pasando los obstáculos que suponía el pantano de Hur-ol-Azim, se adelantaron hasta la carretera estratégica Basora –Alemare. No obstante, el régimen baasista de Irak, que estaba sufriendo severos fracasos, para compensar esta situación, por primera vez, utilizó en amplio nivel armas químicas contra los actores de la operación Jabbar y Badr. El uso del régimen baasista de Irak de armas químicas hizo mártires o causó irreparables lesiones a miles de combatientes iraníes pues los gases químicos afectaron su respiración. Algunos heridos químicos participantes en estas dos operaciones sobrevivieron pero viven afectados por los efectos de los gases químicos.
 
En esta guerra inhumana que inició el régimen de Saddam, la República Islámica de Irán, que contaba con la capacidad para fabricar armas químicas, debido a sus creencias religiosas y humanas, jamás utilizó este tipo de armas. Sin embargo, a pesar de que el régimen baasista de Irak en esta guerra usó armas químicas, misiles de largo alcance y aviones de combate con largo vuelo, armas para atacar sin piedad ciudades y aldeas civiles, los combatientes de Irán obtuvieron grandes éxitos en el teatro de batalla frente al ejército baasista.

 

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