Mar 21, 2020 06:52 UTC

ParsToday - Una vez más, ha llegado el Noruz o Año Nuevo persa, uno de los más importantes símbolos culturales, muestra de renacimiento de la naturaleza y símbolo de la permanencia y la inmortalidad de la cultura persa.

Este antiguo ritual ha institucionalizado valiosas costumbres en la sociedad iraní, las cuales revisten especial importancia y crédito.

Todos los años, en el primer día de la primavera y simultáneamente con el inicio del año nuevo pera, según una tradición antigua, los iraníes preparan el "Sofreye Haft Sin", literalmente el "mantel de las siete eses", siete alimentos que en idioma persa empiezan con la letra “s”.

Los miembros de la familia se sientan alrededor del mantel pasando juntos los primeros momentos agradables del Noruz o Año Nuevo.

Quizás para mucha gente, surja la pregunta de qué posición ocupa el sorfré o mantel en la cultura de los iraníes y qué significa este compartir.

En estos felices días, en que el "mantel " está extendido en las casas de los iraníes en todo el mundo, aprovechamos la oportunidad para explicarles el funcionamiento de este  mantel en la cultura persa.

En la cultura iraní, el mantel se usa para asuntos importantes. Los iraníes lo extienden por cualquier ocasión.

Entre distintos manteles destacan el dedicado para servir los alimentos, el especial para la boda, el mantel por el año nuevo, el de la noche de Yalda (la noche más larga del año) y el mantel para ceremonias religiosas.

De acuerdo con el libro "Manteles antiguos iraníes”, escrito por Zhila Dehbozorguí, parece que también se extendían manteles para otras celebraciones como el festival de Mehregan, el festival de Sadeh, y el festival de Chaharshanbe Surí (literalmente «Miércoles de fiesta) y otras.

De hecho, el “Sofré” o mantel no es solo para comer, sino que representa las creencias del pueblo de cada región y es una de las manifestaciones más expresivas de la cultura persa.

El mantel iraní está muy cerca del sueño de la cultura persa y, por eso, es capaz de reflejar la mayoría de los aspectos culturales, desde el más bajo rango cuantitativo hasta el más alto rango cualitativo.

Un destacado antropólogo iraní sostiene que la mesa iraní es una de las tradiciones consuetudinarias que ha dado calor a las familias durante largos años causando su florecimiento.

El mantel iraní se extiende en distintas ocasiones, como el dedicado a votos religiosos, fiestas, el Iftar o rompimiento de ayuno en el mes de Ramadán, la noche de Yalda, el Noruz, el peregrinaje, la boda, banquetes, sacrificio de cordero, recital de tragedias religiosas, expiación y apoyo a huérfanos.

Cada uno de estos casos difiere en la forma de decoración del mantel, elementos en él, los invitados, la recepción, oraciones y rituales relacionados, etc., y le sigue distintos funcionamientos, tales como, mantenimiento de relaciones de parentesco, anuncio de nacimiento de hijos, matrimonio y formación de familia, fiestas, excursiones, peregrinación y visitar a gente que haya peregrinado a La Meca, votos religiosos y culto.

Por ejemplo, los manteles dedicados a votos religiosos y con la presencia exclusiva femenina, como una realidad social y cultural y como parte de la cultura popular, expresan solidaridad y lazo social, que están entrelazados con las raíces de la cultura religiosa popular y los gustos locales y que siguen vivos desde hace siglos en nuestra cultura.

Se trata de manteles destinados a resolver los problemas de la gente permitiendo lograr una especie de calma espiritual y psicológica.

El mantel iraní, involucra a todos los miembros de la familia, cubre todos los gustos e intereses y toma en cuenta todas las necesidades humanas.

El mantel persa se extiende en el lugar más acogedor y agradable del hogar y en el medio de la alfombra iraní, que inculca el jardín, la llanura y la naturaleza. Tiene una posición superior y una posición inferior.

Ocupar la parte superior del mantel tiene un sentido concreto y transmite a los demás la credibilidad de la persona sentada allá.

El respeto al invitado se manifiesta haciéndolo sentar en la parte superior del mantel, mientras que el anfitrión se sienta en la parte inferior como signo de modestia.

El mantel disfruta de un alto valor en la cultura persa. Tanto es así que se requiere guardarle mucho respeto. Entonces, debe ser removido en su debido tiempo.

En el pasado, el anfitrión era el último en dejar de comer, con lo cual retiraban el mantel. Evidentemente, él trataba a los demás con consideración a la hora de comer, para que todos los invitados tuvieran oportunidad suficiente de comer y no se sintiesen avergonzados si tardaban en terminar de comer. 

Se puede decir que los iraníes manifiestan más o menos todos los aspectos de su hospitalidad en el mantel, de manera que éste sea la imagen más clara que tienen los invitados no iraníes de la hospitalidad de los persas.  Jean Chardin, el viajero francés del siglo XVII, ha destacado este punto en su itinerario de viaje.

De hecho, el mantel iraní no está dedicado exclusivamente para comer, sino que los iraníes extienden uno especial por diferentes ocasiones. Puede decirse que el mantel es un aspecto de las creencias religiosas del pueblo de esta tierra y, en este sentido, incluso el mantel de comida tiene un aspecto ritual y de fiesta.

No solo en las fiestas, sino también, en el hogar, el mantel sirve de pretexto para reunir a los miembros de la familia.  En torno al mantel persa, se manifiestan las más íntimas relaciones familiares manteniéndose la posición de cada persona; todo en su lugar y respeto para todos. 

Por eso, el aspecto ritual del mantel prevalece su aspecto funcional. Es decir, comer es un pretexto para algo más honorable, que es, reunir a las personas.

Los iraníes valoran mucho el "estar reunidos", tanto en familia como en la fiesta. Tal vez esta calidad de vida colectiva se manifieste, más que en cualquier otro lugar, en torno al mantel.

Es por la prevalencia del aspecto ritual del mantel de comida sobre el aspecto funcional por el que este mantel tiene reverencia, y si alguien no puede respetarlo, es reprochado e incluso el mayor de la familia (dueño del mantel) puede prohibirle comer.

En la cultura iraní, comer en un mantel crea apoyo, sinceridad y la amistad haciendo comprometidos uno con el otro.

Entre los diversos manteles que organizan los iraníes, el del "Haft Sin" (“las siete eses") es de particular importancia y es la celebración más famosa del Noruz o Año Nuevo de los iraníes. Es símbolo de frescura y júbilo y un pretexto para reunir a los miembros del hogar en los momentos espirituales del inicio del Año Nuevo.

En el primer día de la primavera, que coincide con el comienzo del año nuevo persa, todos los miembros de la familia, que han limpiado y decorado juntos todas las partes de la casa, después de bañarse se ponen ropa nueva y limpia, se sienten junto al mantel de "Haft Sin" y comienzan el Año Nuevo en un clima lleno de amor y alegría.

Extender el mantel de Haft Sin en la fiesta de Noruz es un acto simbólico que, además de su impacto en la vitalidad del corazón y el alma humanos, incluye valiosos puntos educativos, mensajes morales y la unidad.

Cada uno de los siete elementos del mantel de "Haft Sin" lleva conceptos tales como crecimiento, renacimiento, fertilidad, abundancia, bendiciones etc., y llama al hombre hacia estas enseñanzas.

Para conocer los elementos del mantel de "Haft Sin", les invitamos a acompañarnos en la próxima emisión.

P/FE/JP

 

 

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