Abr 09, 2020 08:58 UTC

ParsToday-ParsToday - El 26 de marzo de 2020, la guerra de la coalición saudí contra Yemen entró en su sexto año. Les presentaremos en dos programas, las consecuencias de este conflicto y su última situación y perspectiva en el sexto año.

El 26 de marzo de 2015, la coalición saudí inició la guerra contra Yemen. Mohammed bin Salman, era ministro de Defensa de Arabia Saudí al comienzo de la guerra y aún no había sido designado príncipe heredero, y comenzó este conflicto contra Yemen, en su primer paso para ocupar el cargo de rey.
 
 
Con esta guerra, Bin Salman cambió prácticamente la política exterior saudí de conservadurismo a agresividad para dejar en claro que Riad había comenzado un nuevo periodo en la política exterior.
 
 
Previamente, el régimen de los Al-Saud intervenía en los asuntos internos de otros países árabes, pero no entró directamente en guerra con ninguno de ellos. Muhammad ibn Salman cambió esto, ya que inició una guerra contra Yemen, el país árabe más pobre.
 
 
A través de esta guerra, Bin Salman parecía buscar restituir en el poder en Sanaa al dimitido presidente de Yemen, Abdo Rabbo Mansour Hadi, pero su objetivo vedadero era demostrar su competencia para alcanzar el trono del Reino de Arabia Saudí. Transcurridos cinco años de esta guerra, no se logró ni el aparente objetivo ni el objetivo real.
 
 
Al cumplirse cinco años de la guerra, Mansour Hadi no solo no ha regresado a Sanaa, sino, que también en Adén, sede de su gobierno dimitido, hay un rival importante llamado el Consejo de Transición del Sur (separatistas del sur), apoyado por los Emiratos Árabes Unidos (EAU).
 
 
De hecho, el poder del dimitido gobierno yemení ha disminuido significativamente en comparación con 2015, a lo que ha contribuido mucho la guerra de la coalición saudí.
 
 
Por otro lado, la lucha por el poder entre el dimitido gobierno y el Consejo de Transición del Sur se ha intensificado en el último año - de manera que algunas de las instituciones del poder ya están bajo el control del Consejo de Transición del Sur. El movimiento Ansarolá y sus aliados formaron el Gobierno de Salvación Nacional de Yemen en Sanaá, capital del país, y  actualmente es  considerado como el actor político más coherente y más organizado de Yemen.
 
Además, la guerra de Yemen no solo no pudo concretar el verdadero objetivo de Bin Salman, sino que incluso se convirtió en un factor para las presiones internas, regionales e internacionales en su contra, ya que esta conflagración ha dado lugar a la mayor catástrofe humanitaria del mundo en las últimas décadas.
 
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha declarado repetidas veces que Yemen afronta la mayor catástrofe humanitaria en las últimas décadas en el sistema mundial. Según un informe del Centro Legal de Derechos y Desarrollo, más de 16 000 personas han muerto en combate en esta guerra, incluidos 9 682 hombres, 2 462 mujeres y 3 931 niños.
 
 
También más de 25 400 personas han resultaron heridas en combate, incluidos más de 4 200 niños, más de 3 000 mujeres y más de 18 100 hombres. Sin embargo, las bajas indirectas de este conflicto son mucho mayores que las bajas directas.
 
 
Según varios informes, más de 100 mil personas han perecido directa o indirectamente en la guerra, por bombardeos, enfermedades, hambre y desplazamientos.
 
Desde 2015, el régimen de los Al-Saud viene imponiendo un asedio total contra Yemen, impidiendo la entrada de ayuda humanitaria, incluidos alimentos y medicamentos. Decenas de miles de personas han perdido la vida por hambre y enfermedades, que forman parte de las consecuencias de la guerra.
 
 
Hace poco, el ministro de Salud de Yemen, anunció que 50 mil bebés yemeníes mueren cada año debido a la falta de atención médica.
 
 
El Ministro de Salud del Gobierno de Salvación Nacional de Yemen, Taha al-Mutawakil, anunció que su país necesita urgentemente al menos 1 000 orfanatos para salvar la vida de los bebés.
 
 
Los enfermos yemeníes también se encuentran en malas condiciones, de manera que el director general del transporte aéreo de Yemen ha anunciado que 32 mil pacientes yemeníes en estado grave están a la espera de una coordinación para ser trasladados al extranjero para recibir tratamiento médico.
 
Además de esto, la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA por sus siglas en inglés), de la ONU, en su informe del pasado 5 de marzo, anunció que más de 22 millones de ciudadanos yemeníes necesitan ayuda humanitaria, de ellos 14 millones de manera urgente. Mientras tanto, 3 millones 650 mil personas han quedado sin hogar por esta guerra.
 
La guerra de la coalición saudí contra Yemen también ha tenido muchas consecuencias inhumanas para el país árabe más pobre.
 
Según el informe del Centro Legal de Derechos y Desarrollo, como resultado de la guerra, han sido destruidos o fuertemente dañados 15 aeropuertos, 14 puertos, 2 700 carreteras y puentes, 442 redes de comunicaciones, 1 832 instituciones públicas, más de 428 800 unidades de vivienda, 953 mezquitas, 344 centros de salud y hospitales, 914 escuelas e instituciones, 176 centros académicos, 355 fábricas, 774 tiendas de abarrotes y 370 gasolineras en distintas partes de Yemen.
 
La portavoz de la Cruz Roja para Asia Occidental, Sarah Al-Zouqari, dijo; hace poco que la guerra ha ensombrecido ampliamente los servicios de atención médica para los yemeníes en varias partes del país, y solo el 51 por ciento de los centros de salud de Yemen están en funcionamiento.
 
Tras señalar que el número de personas que padecen enfermedades como el cólera, la meningitis y la fiebre tifoidea está en aumento en Yemen, dijo que no se puede prevenir su propagación, porque el sistema de salud nacional no es capaz para lidiar con su difusión.
 
Al-Zouqari enfatizó que la falta de suministros sanitarios y médicos y la escasez de personal sanitario han obligado el cierre de muchos centros de salud yemeníes. Según ella, la guerra también ha destruido la infraestructura y la red de suministro de agua en Yemen, causando el brote de enfermedades infecciosas como el cólera, la difteria y la fiebre tifoidea en el país devastado por la guerra.
 
La guerra de la coalición saudí contra Yemen no ha provocado daños solo a los yemeníes, sino que también ha afectado a Arabia Saudí y a sus aliados. De acuerdo con algunos informes, Riad ha gastado 300 mil millones de dólares en la guerra con Yemen.
 
El Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI por su sigla en inglés) declaró en su reciente informe que las importaciones de armas por parte de Arabia Saudí en el periodo 2015-2019 han tenido un crecimiento del 130 por ciento, lo que convierte al reino árabe en el segundo comprador de armas en el mundo después de La India.
 
El enorme costo de la guerra de Yemen es una de las principales causas del déficit presupuestario de Arabia Saudí. El general de brigada Yahya Sari, portavoz del Ejército yemení, dio a conocer que más de 10 mil militares y oficiales saudíes y más de 1 240 efectivos del Ejército emirati han resultado muertos o heridos durante el conflicto.
 
Estos daños, además de los causados a las infraestructuras de Arabia Saudí, especialmente a la instalación petrolera de Aramco en septiembre de 2019, demuestran que con el paso del tiempo, los costos y los daños sufridos por Riad en la guerra con Yemen ha aumentado de manera exponencial.
 
Muchos analistas y dignatarios dentro y fuera de Arabia Saudí sostienen que la persistencia de la guerra aumentará las dimensiones de la derrota de Al-Saud en la misma, infligiendo golpes más fuertes al prestigio político y militar de Riad.
 
Queridos oyentes, en el próximo programa, abordaremos el cambio de la correlación de fuerzas y la perspectiva de la guerra en su sexto años. Nos despedimos de todos ustedes hasta entonces.
 
 
P/FE/JP

 

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