Jul 16, 2016 07:47 UTC

Según las normas de los derechos humanos, el uso o no uso del velo islámico debe tener el mismo soporte. La prohibición del uso del hiyab además de considerarse discriminación, es contrario al derecho de la libertad religiosa y genera conflictos en la educación de las mujeres musulmanas.

Dicha regulación es la lógica menos legal y las decisiones políticas de la Corte Europea de Derechos Humanos no está lejos de sus efectos.
Una estudiante de Derecho de 25 años de edad llamada Aiguille Sandhu, después de en su trabajo le prohibieran presentarse con velo islámico, se quejó ante el estado alemán de Bavaria y ganó el juicio. Aunque el juez de este caso destacó que no había ninguna base legal para evitar que asista a su centro de labor con hiyab, los funcionarios han apelado. Ella, que se dice es una de las mejores estudiantes de la Facultad Derecho de Augsburgo, después de completar sus exámenes de la carrera, empezó el periodo de práctica en el sistema judicial de Bavari, sin embargo, esta dama musulmana recibió una carta en la que le informaban que no podía presentarse con hiyab en la corte o mantener contactos con los testigos. Los funcionarios judiciales de Bavaria, en respuesta a la joven musulmana que pedía explicaciones por dicha prohibición, afirmaron que el hiyab u otros símbolos islámicos podrían crear problemas en la confianza de los clientes. Sandhu por llevar hiyab fue privada de participar en algunas actividades especiales durante el periodo de sus prácticas. En la sesión judicial sobre su querella, dijo ante la corte: "Yo siento que me están discriminando fuertemente y me han ignorado durante el periodo de prácticas”. Agregó: “Yo creía que en Alemania regía el principio de méritos pero es una lástima que se juzgue por la apariencia”.

La discriminación de las mujeres por el uso de vestimenta islámica en los países europeos que se autoproclaman cuna de los derechos humanos en el mundo es un hecho existente y vergonzoso. Hiyab es de los más importante símbolos islámicos y se considera un derecho de la mujer musulmana, sin embargo, hoy somos testigos de que este derecho sin ninguna dificultad es ignorado en el margen de las políticas de la islamofobia y el racismo.

Sobre el hiyab de las mujeres en Alemania, cabe decir, que este país es uno de los Estados europeos donde las mujeres no tenían ninguna prohibición para el uso de velo islámico, pero recientemente la Cámara Baja (Bundestag) del Parlamento federal aprobó una ley que prohíbe a los maestros el uso de hiyab mientras que el uso de símbolos religiosos sigue siendo libre para cristianos y judíos. Esta es la primera cámara local de Alemania que ha dado luz verde a esta prohibición. En el estado de Berlín, hasta ahora, se ha aprobado el anteproyecto de prohibición de símbolos religiosos, cabe decir, que la Corte Constitucional Federal de Alemania es responsable de opinar sobre el uso del velo islámico en las escuelas del país. La  toma de decisiones al respecto es un asunto de los estados locales, de hecho, un mínimo cuatro estados germanos han prohibido el hiyab a los profesores.

La discriminación contra las mujeres musulmanas también existe en los otros países europeos. En un país que la historia de Europa recuerda como la cuna de la libertad y la democracia, la influencia de los lobbies sionistas en los asuntos del país, la insistencia del gobierno en mantener su naturaleza laica y el dominio del sistema capitalista en la comunidad ahora se han hecho algo natural. Hablamos de Francia, donde las minorías religiosas, como la musulmana, y etnias de origen árabe y africano no solo han sido privadas de escaños en el parlamento y otras entidades de toma de decisión sino que son objeto de violaciones raciales y extremistas.

Las mujeres musulmanas de Francia siempre se han enfrentado a muchas limitaciones en el uso del hiyab. El Parlamento galo  aprobó una ley en 2004 que declaraba ilegal el uso de pañuelos y otros símbolos religiosos en las escuelas. Obviamente, antes, algunas escuelas francesas difícilmente permitían a sus alumnos presentarse con velo islámico en sus clases. Este caso provocó una ola de reacciones en el país. La prohibición de hiyab en Francia no se limita a las escuelas. Como decíamos, en un país que afirma ser pionero de la democracia y la libertad, de los 577 escaños de la Cámara de Diputados ninguno es para los musulmanes mientras que el 11 % de la población francesa constituye la comunidad islámica. De los 36.000 alcaldes de toda Francia no existe ningún musulmán entre ellos. Así que en la Asamblea Nacional se aprobó la ley anti-hiyab por 494 votos a favor y 36 en contra. Mientras que en Francia la separación de la religión y el gobierno tiene un papel importante en las leyes, el uso del velo islámico en lugares públicos de este país no se permite desde 2010  y se multa con 150 euros a las mujeres que trasgredan esta ley.

Los musulmanes de Francia creen que la aplicación de multas por el uso de velo integral (conocido como burka) o mascaras es una medida política para provocar a la comunidad islámica, en general, consideran que las mujeres francesas siempre han sido víctimas de políticas raciales.

En el Reino Unido no hay ninguna limitación en el uso del velo islámico, pero en 2007 tras una declaración que desembocó en la apertura de varios casos en las cortes, las escuelas tienen derecho a elegir su vestimenta especial. Después de que el partido UKIP británico en enero de 2010 denunciara que la elección de la vestimenta de las  personas en la calle no coincide con la moral del país, Nigel Farage, expresidente de UKIP y líder de 13 representantes de este partido en el Parlamento Europeo, dijo el hiyab es símbolo de la división de la sociedad británica actual y catalogó a esta prenda una forma de tiranía contra las mujeres y un peligro potencial desde el aspecto de seguridad.

Los jóvenes musulmanes europeos en medio de la pobreza espiritual y el extravío de sus líderes de turno han encontrado en el Islam un favor final. Insisten en que se debe seguir leal a todas las normas del hiyab, mientras que el sistema capitalista y el liberalismo, que intentan utilizar a las mujeres como una herramienta para alcanzar sus intereses, tienen miedo de que el uso del velo islámico resulte en la presencia activa y sana de las mujeres musulmanas en la comunidad, por eso aceptan solo dos formas de mujeres: uno que no corre peligro y que por seguir leales a los valores tradicionales son solo amas de casa y se privan de participar en los diferentes ámbitos de la comunidad y, otro, formado por las mujeres que no respetan los valores religiosos y libremente se presentan en la sociedad, este grupo está apoyado por los laicos. 

La ONU, durante los últimos años, debido al aumento de las tensiones raciales, religiosas y étnicas, ha dado especial atención a los derechos de las minorías. La Declaración sobre los derechos de las personas pertenecientes a minorías nacionales o étnicas, religiosas o lingüísticas fue aprobada el 18 de diciembre de 1992 y la Asamblea General de la ONU la considera el paso más importante en el reconocimiento de los derechos de las minorías y de los de su identidad. Dicha  declaración, de hecho, se deriva de la influencia del artículo 27 del Acuerdo de Derechos Civiles y Políticos que estipula: “En los Estados en que existan minorías étnicas, religiosas o lingüísticas, no se negará a las personas que pertenezcan a dichas minorías el derecho que les corresponde, en común con los demás miembros de su grupo, a tener su propia vida cultural, a profesar y practicar su propia religión y a emplear su propio idioma”.

Europa y, en general el Occidente, actualmente, considerando su composición demográfica, se enfrenta al aumento de la presencia de musulmanes que no son inmigrantes sino una nueva generación de los países del continente verde. Los niños musulmanes en las escuelas y las mujeres presentes en la sociedad piden que se reconozca oficialmente las conductas religiosas. Algunos escritores europeos imaginan que las minorías musulmanas constituyen una amenaza latente en Europa. Esta amenaza en un país es diferente respecto a otro país. Los medios audiovisuales muchas veces exacerban la xenofobia y explícitamente presentan a los jóvenes musulmanes como violentos y peligrosos. Algunos países europeos, bajo la influencia del suceso del 11-S de Estados Unidos, han impulsado la propagación de la hiyabfobia.  Este miedo también es parte de la corriente política de islamofobia cuya semilla radica en la teoría del Diálogo de las Civilizaciones y que se ha extendido en parte por el suceso del 11-S de principios del tercer milenio.

Según las normas de los derechos humanos, el uso o no uso del velo islámico debe tener el mismo soporte. La prohibición del uso del hiyab además de considerarse discriminación, es contrario al derecho de la libertad religiosa y genera conflictos en la educación de las mujeres musulmanas.  Dicha regulación es la lógica menos legal y las decisiones políticas de la Corte Europea de Derechos Humanos no están lejos de sus efectos.

Parece que la prohibición del velo islámico en algunos países europeos es más una presión social y conducta política contra los musulmanes y contraria a las normas jurídicas. La prohibición del velo islámico es una violación de los derechos humanos de las personas y su libertad religiosa, del principio de la no discriminación e igualdad, el derecho de la libertad religiosa y va en contra del apoyo a las minorías religiosas que intentan realizar sus deberes religiosos. La prohibición del uso de yihab, antes de basarse en un derecho establecido tiene raíz en las presiones políticas y sociales que provienen de la crisis de identidad en Europa.

Comentarios