Jul 19, 2016 07:51 UTC

Saludos cordiales a todos ustedes estimados oyentes. Como saben, anteriormente dijimos que la libertad de pensamiento y de opinión es una de las libertades fundamentales del hombre y que el Islam presta especial atención a este derecho.

 

Dijimos también que el Islam trata sobre la libertad de credo, y que es diferente a otras escuelas porque destaca al ser humano. En este programa trataremos el punto de vista del Islam sobre la libertad de expresión.

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual o de forma colectiva, es decir, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

 

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

 

La libertad de pensamiento y de conciencia es el más importante derecho después del derecho a la vida. El no dar a una persona este derecho significa rebajarlo hasta el nivel de los animales. Además, el Islam no permite que las conciencias se vean presionadas. Debido al principio de “No hay coacción en la religión”, el Islam rechaza el que la gente acepte los principios de la creencia mediante el uso de la fuerza.

El hadiz “La búsqueda del conocimiento es obligatoria para cada musulmán, ya sea hombre o mujer” introduce la educación obligatoria. El currículo de la educación básica ha sido preparado de una forma meticulosa en el Islam. El Islam valora el conocimiento religioso, científico, literario y vocacional y todos ellos están incluidos en la educación básica.

Estamos en un mundo rodeado de influencias que nos afecta consciente e inconscientemente y de forma genérica. De esta forma la mayoría de las personas piensan igual sobre diversos temas, y no es de extrañar puesto que desde que somos conscientes la sociedad nos muestra una cultura y unas creencias generales que vamos absorbiendo y muchas veces pensamos que somos libres de nuestro pensamiento cuando en realidad es el pensamiento generalizado e influenciado por la propia sociedad. Es algo colectivo, incluso el comportamiento y actuaciones, ya que nos marcan unos perfiles que solemos tomar.

Por ejemplo y por norma general, las personas no estamos acostumbradas a creer otras teorías que no sean científicas, o religiosas a las actuales porque la sociedad, la prensa, y los medios nos han predispuesto de esta manera, de alguna forma esto es una limitación para el desarrollo.

El Islam se hizo responsable de garantizar la libertad de pensamiento. Esto quedó claramente de manifiesto cuando el Islam invitó a utilizar la mente y el pensamiento en la observación de todo el universo, el cielo, la tierra y además insistió mucho en ello.

En la sura Saba aleya 46 leemos:

"Di:"Yo os advierto en un punto: que os pongáis de pie ante Allah, - (Puede ser) en parejas, o (puede ser) por separado, - y reflexionéis”.

El Islam incluso va más allá, reprochando a aquellos que anulan su capacidad de discernimiento y su sensibilidad, de modo que no los utilizan como deberían, degradándolas hasta situarlas a un nivel más bajo que el de los animales.

En la sura Las Alturas aleya 179 leemos:

"Tienen corazones con los que no comprenden, ojos con los que no ven, oídos con los que no escuchan. Ellos son como el ganado, - aún más extraviados, porque ellos no se preocupan (por la advertencia)”.

Por otra parte, el Islam ha lanzado una campaña sostenida contra aquellos que siguen las suposiciones y los conceptos erróneos. También denigró a aquellos que imitan a los padres o a los gobernantes sin preocuparse en pensar si éstos siguen lo correcto o lo falso.

En la sura La Peregrinación aleya 46 leemos:

"¿No han viajado por la tierra, para que su corazón (y mente), pudiera aprender la sabiduría y sus oídos pudieran aprender a escuchar? En verdad no son sus ojos los que están ciegos, sino sus corazones que están en sus pechos. "

En la sura Los Clanes, aleya 67 leemos:

"Y dirán: « ¡Nuestro Señor! Hemos obedecido a nuestros jefes y a nuestros mayores y nos han extraviado del Camino (recto)". 

Pensar, desde el punto de vista del Islam, es un precepto religioso que el musulmán no debería nunca ignorar o dejar de lado. El Islam abrió la puerta de la reflexión sobre los asuntos religiosos de par en par, con el objetivo de investigar sobre soluciones legales para las nuevas cuestiones mundanales (que no están especificadas en el Corán o la Sunna), lo que los ulemas denominan Itihad o esfuerzo de interpretación, que consiste en valerse del intelecto para deducir los decretos legales. 


En el mundo moderno, uno de los conceptos más afectados por el predominio del secularismo es el de la libertad. Hoy en día, la discusión del concepto de libertad en occidente está tan profundamente influida por la noción renacentista y post-renacentista del hombre como ser en rebeldía contra el cielo y dueño de la tierra, que es difícil considerar el significado de la libertad en el contexto de una civilización tradicional como la del Islam. Es necesario, por tanto, resucitar el concepto del hombre tal como lo entiende el Islam a fin de poder estudiar seriamente el significado de la libertad en el contexto islámico. Tratar de estudiar la noción de libertad en el Islam desde el punto de vista del significado que se ha atribuido a este término en occidente a partir de la aparición del humanismo es algo que carece de sentido.

 

Se podría decir que la mayoría de las discusiones que se plantean en occidente sobre la libertad, versa sobre la libertad de hacer o actuar, mientras que desde el punto de vista del hombre tradicional, la forma más importante de libertad es la libertad de SER, de experimentar la pura existencia misma.

 

Según la perspectiva islámica, los seres humanos han sido creados a «imagen de Dios» y son también los representantes de Dios en la tierra. Pero son ambas cosas, en virtud de su servidumbre con respecto a Dios que hace posible que reciban del Cielo y administren sobre la tierra.

 

La libertad personal está, en realidad, en la sumisión a la Voluntad divina y en el hecho de purificarse interiormente hasta el punto de liberarse de todas las condiciones externas, incluidas las del alma carnal, que oprimen y limitan la propia libertad.

 

La libertad pura pertenece sólo a Dios; por lo tanto, cuanto más somos, más libres somos. Y esta intensidad en el modo de existencia sólo se puede alcanzar mediante la sumisión y la conformidad con la Voluntad de Dios, el único que es en sentido absoluto. No hay libertad posible en la huida y la rebelión contra el principio que es la fuente ontológica de la existencia humana y que nos determina desde arriba. Rebelarse contra nuestro propio principio ontológico en nombre de la libertad es quedar cada vez más esclavizado en el mundo de la multiplicidad y la limitación.

 

Estimados oyentes, hasta aquí el programa de hoy, continuaremos la próxima semana con más de los derechos humanos islámicos. Hasta entonces.

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