Mar 08, 2016 07:37 UTC

En este programa se aborda el alcance de las sentencias injustas y equivocadas en los tribunales de Estados Unidos.

Estos días el mundo se sorprendió por las cifras reales de la delincuencia en Estados Unidos y la exoneración de penas de cárcel a personas inocentes que habían sido condenadas injustamente por diversos crímenes. Estas estadísticas muestran que la condena ilegal es común en el sistema de justicia criminal de Estados Unidos.

 

Estos datos fueron publicados en un informe sobre los acusados inocentes que fueron absueltos en Estados Unidos que en realidad no habían cometido ningún delito. Este informe, divulgado el miércoles 3 de febrero de 2016 fue elaborado por el Registro Nacional de Exoneraciones, (National Registry of Exonerations, en sigla Ingles) y fue parte de un royecto de investigaciones de la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan. Según este reporte, los investigadores entendieron que 149 reos -casi el 40 % condenado por asesinato- salieron de la cárcel en 2015 tras pagar por crímenes que nunca cometieron. Además estas cifras registraron un aumento respecto año anterior.

 

El profesor de Derecho de la Universidad de de Michigan Samuel Gross, autor principal del informe dijo a Huffington Post : “No somos conscientes de la magnitud del problema, no hay un plan para hacerle frente y, desde luego, no hay un compromiso para hacerlo”.

 

Los hombres y las mujeres que fueron absueltos el año pasado, pasaron una media de más de 14 años en la cárcel cada uno. Cinco estaban condenados a muerte, 19 a cadena perpetua y muchos a décadas de cárcel. Además se encontraban algunas personas con discapacidad mental o que en el momento de la condena habían sido menores de 18 años de edad. Todos estos convictos habían seguido un proceso legal para probar su inocencia pero el sistema de justicia penal de Estados Unidos fracasó.

 

En este informe se lee que el alto índice de reivindicación de la inocencia de condenados muestra que el sistema judicial de Estados Unidos se enfrenta con muchos problemas y el amplio volumen de juicios erróneos de ninguna manera debe permitirse un sistema justo penal. Gross ha mencionado que “el elevado número de decisiones judiciales equivocadas muestran un problema importante y constante en el sistema judicial de Estados Unidos”, afirmó en las conclusiones el autor del informe. “Las exoneraciones se han convertido en algo común”, señala el profesor Samuel Gross. “Son una historia frecuente –añade–, con un equivalente de tres por semana y que pasan desapercibidas”.

 

Casi el 20 por ciento de las absoluciones en 2015 se debe a haberse probado que las sentencias se basaron en confesiones falsas. Especialmente en delitos relacionados con el asesinato, que incluyó a acusados que eran menores de 18 años de edad o tenían problemas mentales.

 

Bobby Johnson, de dieciséis años de edad, con un coeficiente de inteligencia (IQ) de 69, es decir con discapacidad mental, sin la presencia de sus padres o tutores, ante dos detectives, confesó que había matado a Herbert Fields, un hombre de 70 años. Johnson fue condenado a 38 años de prisión en el año 2007. Pero, en 2015, su abogado alegó la sentencia argumentando que la confesión de Johnson había sido tomada por investigadores que le mintieron al decirle que disponían de pruebas que lo vinculaban con un asesinato y que, sin confesaba, se libraría de la pena capital. Nueve años después del veredicto, fue absuelto en 2015 al descubrirse que la policía había ocultado evidencias que identificaban al verdadero autor.

 

En un análisis separado, “Proyecto de inocencia”, una entidad sin ánimo de lucro que trabaja en el campo de la reforma de las condenas erróneas, dijo que uno de los principales factores de los cientos de casos de sentencias equivocadas revisados desde 1989 se deben a órdenes judiciales basadas en declaraciones falsas o sin pruebas. En general, aproximadamente el 31 por ciento de los fallos de los tribunales fue por confesiones falsas.

 

La confesión de una persona inocente declarándose culpable de un crimen que no cometió no parece lógica. Sin embargo, el Registro Nacional de Exoneraciones ha admitido que el número de las exoneraciones por falsas confesiones de delitos ha aumentado en los recientes siete años y se ha intensificado durante los dos últimos años. Más del 40 por ciento de las personas que fueron absueltos en 2015 estaban en las cárceles por confesiones falsas. La mayoría de tales confesiones estaban s relacionadas con delitos de drogas y algunas con asesinato.

Muchas personas, incluidos los jueces, para manejar con facilidad en número abrumador de casos penales, se basan en las confesiones en lugar de analizar la causa en una audiencia justa. El juez Alex Kaczynski de la jurisdicción 9 del Tribunal de Apelaciones, el año pasado, escribió un artículo en el que critica el sistema de justicia penal: " Esta es una práctica común en los tribunales de Estados Unidos para revisar todos los factores que afectan a las peticiones de apelación de los demandados”.

 

El sistema de apelación de las sentencias de un tribunal, en general, es una forma efectiva para resolver el caso. Pero las investigaciones del Observatorio de Derechos Humanos sobre el sistema judicial de Estados Unidos ha revelado que, a veces, la justicia en este país crea las condiciones en las que prefiere aceptar la condena actual incluso si su convicción se ha formado sobre la base de una confesión que está mal y el juzgado es completamente inocente. Las declaraciones del juez John Gleeson, del distrito este de Nueva York dice que algunos acusados prefieren falsas confesiones aunque tengan que soportan penas de prisión de corta duración.

 

Así como muchas sentencias se han revocado en los últimos años, sobre la base de que las pruebas forenses eran incompletas o no válidas.

De acuerdo con "Proyecto de Inocencia", la causa principal de la pena forense es el diagnóstico erróneo ilegal. El informe señala que, en muchos casos, los expertos forenses cuando un documento tiene que someterse a un proceso de largo plazo de investigación científica, concluyen basándose en la especulación. Además, algunas técnicas forenses científicamente no son válidas, sin embargo, el jurado lo acepta como un hecho.

La identificación errónea de los testigos es también una de las razones de los fallos ilegales e incorrectos. El dossier de informes ha demostrado que varias personas absueltas, habían sido condenadas debido a errores de identificación por parte de los testigos.

 

"Proyecto de Inocencia" afirma que el 70 por ciento de las resoluciones judiciales erróneas que se habían emitido sobre la base de falsos testigos, después de las pruebas de ADN, se ha probado la inocencia de los señalados como culpables. Cientos de estudios han demostrado que la identificación de testigos es a menudo dudosa debido a la memoria inexacta, en particular, no es fiable con el método convencional. Estos hallazgos se basan en la investigación y estadísticas relacionadas con los errores judiciales que ha preparado "Proyecto de inocencia" en una muestra de solo 14 estados de todo Estados Unidos.

 

El número exacto de los condenados por sentencias equivocadas en Estados Unidos, en realidad, no se conoce con exactitud. Pero "Proyecto de Inocencia", de acuerdo con una investigación múltiple, sugiere que lo más probable es que de 2 a 5 por ciento de los prisioneros son, de hecho, inocentes. En Estados Unidos, que tiene el récord del número de presos en el mundo, considerándola cifra más baja posible, alrededor de 2 millones de personas están tras las rejas por sentencias incorrectas, eso significa que 2 por ciento de los tribunales del país tiene que responder por haber enviado a al menos 40.000 personas a las prisiones por delitos que nunca han cometido. 

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