Mayo 01, 2017 08:05 UTC

En el nombre de Dios y saludos a todos los estimados oyentes y a los interesados en el programa Ven con nosotros a Irán. Esperamos que lo hayan pasado bien hasta el momento. Estamos con Uds. con la última edición de esta serie, en la cual les hemos familiarizado en breve con las distintas atracciones históricas, culturales y artísticas de las diferentes ciudades de Irán.

Al igual que en las ediciones anteriores en las cuales les hemos dado a conocer la ciudad de Teherán, en esta última edición, les presentaremos una de las antiguas y conocidas calles de Teherán denominada Sie-tir (antes llamada Qavam al-saltaneh) por sus especificas características. En esta calle se encuentran antiguas casas y museos, donde también viven juntos ciudadanos de las creencias oficiales de Irán, musulmanes, cristianos, judíos y zoroastrianos. En otras palabras, es una calle de diferentes creencias religiosas y una prueba de que en el territorio persa existe desde hace muchos años una pacífica convivencia entre las diferentes religiones. Ahora, les invitamos a que por favor nos acompañen como siempre.

 
En el casco histórico de Teherán se encuentran muchos barrios donde se alojan, como dijimos, ciudadanos de diferentes creencias o  extranjeros residentes en Teherán. Sin embargo, entre todos de estos barrios, destaca el casco histórico de Teherán. Allí se encuentran colegios especialmente para zoroastrianos y armenios y los lugares de negocio de esta minoría lo que ha duplicado la atracción de la calle Qavam al-saltaneh, que tras la victoria de la Revolución Islámica fue bautizada como Sie-tir, es conocida también como la calle de las religiones de Teherán pues allí se encuentran juntas muchas iglesias, mezquitas y sinagogas.
 
Si caminamos desde el sur de la calle de Sie-tir hacia el norte, en un cruce con la calle Imam Jomeini, antiguamente llamada Sepah, nos encontramos con el Museo del Antiguo Irán, considerado el primer museo del país persa. Pasando este museo, llegaremos a un edificio cuya arquitectura es similar a la del museo y, de alguna manera, pertenece al museo y este lugar albergó la primera Biblioteca Nacional de Irán. Si recuerdan, en las ediciones anteriores les hemos presentado tanto el Museo del Antiguo Irán como la Biblioteca Nacional de Irán. Continuando el paseo por la calle de Sie-tir, se observa a la izquierda de la misma un alto edificio que es el primer hospital fundado en Teherán bautizado como Hospital de Sina. En la época de Naseredin Shah (el rey de entonces), esta zona era el norte de la ciudad de Teherán.
 
Un poco más arriba se encuentra la Iglesia Evangélica de San Pedro que es una iglesia protestante y tiene una antigüedad de 150 años. Tiene un estilo arquitectónico muy sencillo que pertenece a la época de Qayar y, hoy día es el lugar donde rezan sus seguidores. La iglesia se encuentra en un impresionante y gran recinto que en el año 2000 fue registrada como Patrimonio Nacional de Irán.
 
Uno de los lugares más visible de la calle de Sie-tir es la Sinagoga de Haiem que es la primera sinagoga que se encuentra fuera del barrio de los judíos. Este templo fue construido en 1913 y, lo curioso es que esta fecha data de los años previos al estallido de la I Guerra Mundial y a finales de la época de la dinastía de Qayar, en la cual la minoría judía no disponía de los recursos financieros actuales; por tanto, dado las dimensiones y las características peculiares, esta obra es uno de los orgullos de los judíos del mundo. Cabe destacar que desde hace más de un siglo hasta la fecha, todas las religiones en el país persa practican sus creencias con comodidad y en libertad.
 
En esta misma calle se encuentra también el exclusivo Museo de Abguineh y Sofaline de Irán (Cristales y Cerámicas, en español) en el hogar de Qavam al-saltaneh, el cual les hemos presentado en las ediciones anteriores. A la derecha de la calle y al final de un callejón al lado del Museo de Abguineh se encuentra la mezquita de Hazrat Ebrahim Jalilolah (el profeta Abraham, en español) fundada en la época del mandato de Pahlavi II donde rezan los musulmanes. El nombre de la mezquita tiene una gran carga emotiva, puesto que para los persas el profeta Abraham (S) es el emblema de las religiones monoteístas y, bautizar la mezquita citada con su nombre es apropiado por la diversidad religiosa que se existe en esta calle.
 
Continuando por la calle de Sie-tir y después de pasar por la calle Yomhuri-e-Eslami (la República Islámica, en español) que lleva el nombre de Mirza Kuchik-Jan, nos encontramos con La Casa de Fuego de los Zoroastrianos denominada “Firuz Bahram” que también está en esta calle. En cercanías de la Casa de Fuego hay un colegio también llamado “Firuz Bahram” donde estudian adolescentes y jóvenes zoroastrianos. Además, en el edificio que está detrás de la Casa de Fuego se encuentra la Sala de Iray donde se celebran eventos religiosos tales como el luto y la boda, entre otros por los seguidores del zoroastrismo.
 
La Casa de Fuego de los zoroastrianos es un edificio pequeño cuyas paredes son en su mayoría de color blanco. Para los zoroastrianos, rezar no se limita a un tiempo específico, esto es, cuando sientan ganas de rezar, van al templo para adorar a Dios. El fuego en el templo siempre está encendido y, por ejemplo, durante la noche, mientras el encargado del fuego no está en el templo, se protege con brasas calientes y, por la mañana, vuelven a encenderlo. Cabe destacar que el fuego sagrado de este templo se ha trasladado de la ciudad de Yazd a Teherán sin que se apague. Los zoroastrianos creen que a lo largo de la historia, este fuego no se ha apagado nunca y tampoco debe apagarse. La Casa de Fuego zorastriana fue construida en 1917 por orden de Arbab Keikhosro, un influyente y conocido seguidor de esta religión en aquella época.
 
Frente de la Casa de Fuego zorastriana está situada la iglesia de los cristianos denominada la Iglesia de Hazrat Maryam (Santa María, en español). Este templo fue construido en 1945 gracias a las donaciones de una persona caritativa llamada Roman Isa y el arquitecto fue Nikolai Markov. La arquitectura de la iglesia es muy similar a las de los templos de Armenia, Caucasia y Azerbaiyán y es una de las más importantes iglesias de los armenios en Teherán. El mihrab de la iglesia tiene exclusivas decoraciones de plata y únicas en el mundo entero. Junto a la iglesia se encuentra el Museo del Arzobispo Artak Manukian, donde se exhiben obras artísticas de los armenios que habitan en Irán, tales como pinturas, estatuas, entre otros trabajos. Las obras de pintura incluyen retratos de grandes personajes armenios y también otros cuadros con distintos temas. 
 
En otro rincón del museo se observan pequeñas estatuas vestidas con distintas ropas típicas de los armenios y cada una data de diferentes etapas a lo largo de la historia, lo que de alguna manera releva la antropología de esta minoría y la evolución de su vestimenta. En otro lado del museo se encuentran valiosas herencias de los armenios de Irán como libros sagrados manuscritos, sillas talladas de madera. Algo que atrae mucho en este museo es un antiquísimo aparato que se empleaba para la fabricación manual de velas, las cuales eran enviadas a todas las iglesias de Irán.
 
Este museo es el lugar donde se conservan todos los datos e informaciones de todas las iglesias históricas de Irán. Cabe destacar que en todo el mundo, Irán es muy rico en las iglesias históricas, puesto que existen en el país persa cerca de 400 iglesias, una cifra que supera en cantidad al de las iglesias históricas en Italia. En este museo también se muestran fotos de cada una de las iglesias de Irán junto con sus datos. La iglesia de Hazrat Maryam (Santa María) fue registrada en 2002 como Patrimonio Nacional de Irán.
   

Estimados oyentes, aquí terminamos la última edición de la serie Ven con nosotros a Irán. Les agradecemos que hayan seguido este programa y, en particular, a las personas que nos enviaron sus apreciaciones y comentarios. Deseándoles mucha salud y alegría nos despedimos de todos Uds., que Dios les proteja.

 

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