Dic 09, 2017 07:54 UTC

Hoy en Exitosas Mujeres Persas les hablaremos de otra exitosa dama iraní que ha destacado en el área científica. Esperamos que este programa sea de su agrado e interés.

En 1965 nace en Teherán Fatemeh Fotuhi, una niña interesada en las ciencias, según cuenta, ella estaba más a gusto en la escuela que en casa, y esa actitud gustaba mucho a sus maestros.  

En 1988 comenzó sus estudios en Microbiología en la Universidad de Teherán. Más tarde, ocupó el primer lugar en la selectividad de master y logró ser becaria de la Universidad Tarbiat Modares de Teherán, donde en la Facultad de Medicina consiguió tanto el título de master como el de doctorado en Virología.

La Dra. Fotuhi obtuvo en 2007 su postdoctorado en la especialidad de Virología Molecular en la Facultad de Medicina de la Universidad de Queen's en Canadá. 

Tiene además en su expediente académico muchos trabajos científicos. Cuando terminó sus estudios comenzó a trabajar como una destacada experta en la especialidad de Virología en el Instituto Pasteur de Irán, donde se encuentra un centro de investigación y de tratamiento. Desde 2008 hasta la fecha trabaja como profesora asistente e investigadora de Virología en el Departamento de Investigación de Influenza, Inmunología y Bacteriología. Además, desde 1988 es miembro del Consejo de Estudio de Planes de Investigación en el Departamento de Investigación del Ministerio de Salud. También desde 2000 es integrante de la Asociación de Virología de Irán y, desde 2009 ya forma parte del directorio de dicha asociación. 

La Dra. Fotuhi ha sido premiada por sus importantes trabajos, entre ellos en 1998 le otorgaron el segundo premio de los investigadores jóvenes en el IV Festival de Medicina de Razi. También ha registrado diferentes proyectos, como el de diagnosticar la influenza entre otros. Asimismo, es tutora y consejera de los estudiantes de master y doctorado. Varios de sus artículos y de sus libros han sido publicados tanto en persa como en inglés en cuanto a la virología, bacteriología y luchar contra las enfermedades infecciosas, entre otros. 

Durante una entrevista le preguntamos a ella sobre la clave de su éxito y subrayó que el papel de la familia era un factor importante: “Después de graduarme en la licenciatura, me casé y mi esposo me ha ayudado mucho para que pueda seguir con mis estudios en el master y en el doctorado. Sin duda alguna, para progresar uno no puede apoyarse cien por cien en la ayuda de otros, pero sin el apoyo de los demás tampoco es posible ir para adelante. Yo seguí mis estudios y cumplo mis compromisos por las ayudas de mi esposo. Por eso, siempre estoy agradecida por su compañía y por sus ayudas. Entre otros factores de mis éxitos quiero destacar el cariño y la amabilidad que mi madre tuvo para conmigo y con mis hijos. Gracias a Dios cuando mis hijos aún eran pequeños y yo también estudiaba, mi madre vivía cerca de nosotros y se encargaba de cuidarlos. Pero bueno, pienso que uno no puede exigir todo el tiempo a otras personas y esto debe ser por un corto plazo”.  

Desde el punto de vista de la Dra. Fotuhi, todos los roles que desempeña una mujer son imprescindibles y, lo importante es que una mujer que trabaja logre compaginar todo. Ella aclara que: “Esto no quiere decir las mujeres que no trabajan o no estudian ya no tienen problema alguno o no les cuesta sus deberes, sino que las mujeres que trabajan y estudian a la vez, dado que todo el tiempo no están en casa, deben establecer un equilibrio entre las tareas de casa y sus actividades fuera de ella para que no se perjudiquen los hijos”.  La Dra. Fotuhi tiene dos hijos que están estudiando y no tienen problema alguno con el trabajo de su madre fuera de casa puesto que, ella siempre se ha preocupado antes que nada por la formación y la educación de sus hijos. Al respecto la Dra. Fotuhi dice: “Si una mujer tiene hijos y desea seguir sus estudios o realizar trabajos científicos, debe sacrificarse. Sin duda en algún momento fallamos; quizá yo también haya fallado en un momento dado, pero intenté hacer todo lo posible para preocuparme por mis hijos y estar a su lado siempre. Ahora mis hijos no sienten ninguna falta y nunca se han quejado”. La Dra. Fotuhi ha mantenido una relación estrecha con sus hijos. En realidad, la distancia que se observa en la actualidad entre las generaciones no existe entre ella y sus hijos gracias a la comunicación y la formación que ellos han tenido. Ella señala: “Mis hijos y yo siempre nos hemos comprendido en todas las situaciones uno al otro. Ellos se sienten muy cómodos con su padre y conmigo y, nos ven como su modelo a seguir, además, están orgullosos de que seamos sus padres”.

 

La Dra. Fotuhi lleva la vestimenta islámica en su trabajo, lo cual no le ha traído problema alguno y, al respecto destaca que: “Si a uno le interesa el velo, pues, puede llevarlo en cualquier lugar sin que eso sea un impedimento para algo. Para mí misma no solo no es un inconveniente llevar el velo, sino que a veces me ha servido. Para las que piensan solo en su trabajo, eligen el velo con satisfacción, pero las que siempre se preocupan por arreglarse y buscan exhibirse en su trabajo o en la sociedad, no solo pierden mucho tiempo para arreglarse, sino que se enfrentarán con muchos desafíos”.  A su juicio, llevar la vestimenta islámica nos permite dejar de lado lo que nos distrae y enfocarnos cien por cien en nuestro trabajo en un lugar sano. También hace hincapié en que cubrirse con el velo conlleva a que la apariencia deba estar  acompañada con la purificación interna. Cree además que uno puede estar tranquilo si respeta las cuestiones éticas.

En 2005, la Dra. Fotuhi viajó a Canadá para llevar a cabo una oportunidad de Estudio e Investigación, y no vio ningún problema en llevar el velo, ella nos cuenta: “Mi vestimenta islámica les interesaba mucho a mis colegas extranjeras y me respetaban mucho”. 

Para que las mujeres tengan éxito, esta dama persa les aconseja a ellas que planifiquen su vida coordinada con sus capacidades y, señala: “La mujer debe conocer sus capacidades y deben disponer de la autoconfianza. No rechacen por el estudio o por el trabajo la propuesta de casamiento de sus pretendientes. Una mujer con éxito debe establecer el equilibrio en la vida y no fallar en ninguna de sus responsabilidades. Si uno trabaja duro, enseña divinamente a sus hijos y lleva a cabo todas sus responsabilidades, no solo avanzará, sino que también será la envidia de otros”. Al final agrega: “No nos olvidemos que antes de que seamos una hija o una esposa o una madre somos un ser humano. Debemos querernos a nosotras mismas, porque si uno se quiere a sí mismo, querrá a su sociedad y, de este modo, la sociedad también nos querrá a nosotros”.     

                                          

 

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