Feb 13, 2020 08:44 UTC

ParsToday - Estimados amigos, estamos a su servicio con la cuarta y última parte del espacio semanal “Lo que busca EE.UU. en Venezuela”. Por favor quédense con nosotros hasta el fin del programa.

En el siglo XXI, la República Bolivariana de Venezuela demostró bien, especialmente durante la época de Hugo Chávez que, si la economía del país, que depende de la venta del petróleo, disfruta de una estabilidad relativa, puede tener el apoyo de muchos países de la región. 
 
Para evitar este proceso, Estados Unidos atacó el talón de Aquiles de Venezuela, es decir el petróleo, boicoteándolo. Simultáneamente, los medios de comunicación estadounidenses y europeos enrarecieron el ambiente provocando una polémica, por un lado, para alimentar los disturbios en el país y, por el otro, frenar el apoyo de los países al gobierno legal del presidente electo Nicolás Maduro.
 
Los disturbios organizados en Venezuela se enfrentaron con reacciones a nivel regional y extrarregional creando tres grupos de partidarios, opositores y neutrales.
 
El primer grupo lo forman los países opositores al gobierno legal de Maduro. Estados Unidos y ciertos países europeos, pese a sus lemas pro-democracia, lideran la oposición a Maduro, y consideran como sus enemigos a países con luchas de liberación, así como a los   gobiernos de izquierda. En consecuencia, a través de medios ilegales como golpes de Estado, operaciones intervencionistas militares y sanciones antihumanas, tratan de desbancar del poder a líderes izquierdistas sustituyéndolos con sus propios elementos.
 
Bajo pretextos tales como los derechos humanos, la democracia, el narcotráfico, las libertades civiles, etc. EE.UU. presiona al gobierno y al pueblo venezolanos, mientras que la mayoría de las encuestas realizadas en todo el mundo demuestra que la opinión pública internacional ve a EE.UU. como la mayor amenaza para la seguridad mundial.
 
Con la luz verde de Washington, el líder de la oposición venezolana, Juan Guidó, denunció fraude en las elecciones presidenciales y se autoproclamó como el "presidente encargado" de Venezuela. Al apoyar a Guaidó, EE.UU. busca colocarlo en el poder como su elemento en el país sudamericano.
 
Washington y los opositores de Maduro reconocen a Guidó como el presidente de Venezuela, lo que contraviene el Derecho Internacional. En 2019, en el continente de América a nivel regional, Canadá, Brasil, Argentina, Chile, Perú, Paraguay, Colombia, Ecuador, Costa Rica y El Salvador expresaron su apoyo a Guaidó.  Y a nivel extraregional, hicieron lo propio el régimen sionista, Reino Unido, Alemania, Dinamarca, Suiza, Georgia y Kósovo- Lo mismo hicieron también el presidente del Consejo de Europa y el Parlamento Europeo. También el presidente francés Emmanuel Macron quien insiste en poner fin a las protestas de los “chalecos amarillos” en su país, respalda a la oposición venezolana.
 
Esto sucede mientras las Naciones Unidas, el Movimiento de Países No Alineados y una amplia gama de países apoyan al gobierno legítimo de Maduro y sostienen que Estados Unidos prescribe para Venezuela una receta que ya ha sido probada varias veces en países sudamericanos tales como México, Argentina, Brasil, Chile y otros países de la región.
 
Injerencias de este tipo de Washington no han hecho más que establecer gobiernos impopulares y dependientes y aumentar la pobreza y la brecha entre las clases sociales. En general, gobiernos militares y generales golpistas han sido ejecutores de estas políticas.
 
Los gobiernos populares, por necesitar el voto del pueblo, no pueden obedecer las políticas de libre mercado que promueve Washington o dejar su petróleo en disposición de EE.UU. A nivel regional, los partidarios de Maduro son México, Cuba, Bolivia, Nicaragua y El Salvador, quienes han declarado su apoyo al gobierno constitucional de Caracas.
 
A nivel extrarregional, Rusia, China, Turquía, Irán, Irak, El Líbano y Siria han manifestado su apoyo a Maduro. Parece ser una de las razones del apoyo de Rusia a Maduro es que éste se opone a que su gobierno siga las políticas petroleras de EE.UU. Teniendo en cuenta la dependencia de los enfoques petroleros de Arabia Saudí de Washington, si Venezuela también coordina sus estrategias en el sector de petróleo y gas con las norteamericanas, aumentará la influencia hegemónica de EE. UU en el mercado mundial de petróleo, especialmente cuando es tensa la situación política de Asia Occidental
 
Bajo tales condiciones, Rusia respalda al gobierno legal de Maduro para evitar que se logre este objetivo de Washington. Un catedrático iraní opina que Rusia debe mantener a sus aliados debido a la alianza estratégica, legado de la época soviética, y Venezuela es uno de los aliados estratégicos de Rusia y de la antigua Unión Soviética.
 
Según el grupo de expertos Consejo del Atlántico, la compañía petrolera estatal rusa, Rosneft, elude las sanciones petroleras estadounidenses contra Venezuela mediante la exportación de productos petroleros a Caracas, así como la comercialización del petróleo de ese país.
 
A su vez, el think tank español Elcano ha publicado un artículo sobre los “aspectos geopolíticos de la crisis venezolana", en el que se analizan las actividades de Estados Unidos desde la óptica geopolítica. Estados Unidos, que tradicionalmente se considera a sí mismo como dueño de Latinoamérica, no tolera la presencia de otras potencias tales como China y Rusia en su patio trasero; por eso bloquea de cualquier forma posible el camino a Pekín y Moscú para mantener a Venezuela para sí mismo.
 
Junto con los países en pro y en contra del presidente electo venezolano, Nicolás Maduro, algunos países y organizaciones regionales se han negado a adoptar una postura explícita optando por un enfoque neutral. Desde luego, las posiciones de tales países y entidades han sido a menudo un apoyo tácito al gobierno constitucional venezolano y el rechazo a la desobediencia civil.
 
También durante la crisis, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, ha pedido a todos los grupos que rebajen las tensiones y hagan todo lo posible para evitar su escalada en la región. A su vez la Unión Europea (UE) también instó a un proceso urgente para convocar unas "elecciones libres y creíbles". La UE, pese a que aparentemente se opone a muchas de las decisiones de Donald Trump, lo apoya en el caso de Venezuela, toda vez que las políticas soberanas de los gobiernos de Chávez y Maduro han impedido que las empresas petroleras europeas tengan presencia y concesiones especiales en la industria del crudo venezolano.
 
Junto con Estados Unidos, los países europeos, los líderes de derecha en Brasil y Colombia también se opusieron a Maduro y apoyaron las posiciones de Washington. Por otra parte, algunas instituciones y organizaciones internacionales, tales como el Fondo Monetario Internacional, también respaldaron las posturas de Washington contra Maduro, además de que la UE también impuso sanciones a Venezuela.
 
Sobre esta base, los medios estadounidenses y europeos comparten la misma actitud ante Venezuela enfocándose en temas tales como mostrar a Venezuela como un país miserable y afectado por el hambre; mostrar como héroes a los insurgentes; destacar la deserción y la desobediencia de un pequeño número de militares, apoyar a los golpistas y otorgar legitimidad a Juan Guidó.
 
El apoyo al líder opositor Juan Guido como el “presidente encargado” de Venezuela y la interferencia estadounidense y europea en los asuntos internos de ese país han tenido un impacto significativo en la crisis venezolana y el agravamiento las condiciones de vida del pueblo.
 
En 2019, Estados Unidos hizo un gran esfuerzo para derrocar al gobierno de Maduro de distintas maneras como las siguientes: imponer amplias sanciones inhumanas contra el país; tratar de dividir al Ejército; planificar golpes de Estado; apoyar a los grupos de oposición a Juan Guido, líder de la oposición; y sabotear algunas instalaciones infraestructurales, como las eléctricas y las petroleras.
 
Mientras los estadounidenses esperaban derrocar al gobierno constitucional de Nicolás Maduro en las primeras semanas, debido al apoyo popular a Maduro y la lealtad del Ejército a su gobierno, el año 2019 terminó mientras las protestas en Venezuela disminuyeron. Incluso la amenaza estadounidense con intervenir militarmente para apoyar a Guidó no pudo socavar el apoyo popular al gobierno de Maduro.
 
Estimados amigos, hemos llegado a la última parte del espacio “Lo que busca EE.UU. en Venezuela”. Nos despedimos de ustedes esperando que haya sido de utilidad para ustedes.
 
P/FE/NL
 

 

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