Abr 02, 2020 05:33 UTC

ParsToday – Amigos en la duodécima parte del espacio semanal “Recorrido por Irán”, les vamos a dar a conocer con la ciudad de Yasuj. Por favor, quédense con nosotros.

“Bienvenido a Yasuj, ciudad de cascadas rugientes”. Esta frase está escrita en un letrero a la entrada a Yasuj, al comienzo de un viaje a una ciudad de ensueño, la cual es el objetivo de muchos turistas extranjeros por sus características naturales especiales.
 
Antes del establecimiento de esta ciudad, hubo una ciudad antigua llamada Tal-e Khosrow (Colina Khosrow), con dos mil años de antigüedad, de la que ahora no ha quedada nada excepto colinas dispersas y una aldea.
 
Yasuj se ubica al lado del río Bashar, que desemboca en el Golfo Pérsico después de cruzar varias provincias. La ciudad está situada en una zona de clima templado frío y posee suficientes recursos hídricos por la abundancia de nieve y lluvia y porque las alturas están cubiertas de nieve durante un largo periodo del año.
 
Yasuj significa lugar donde crecen muchas flores de jazmín. Las cascadas, ríos pequeños y grandes y hermosas gargantas destacan entre las atracciones naturales de la ciudad.
 
Una de las principales atracciones turísticas de Yasuj es su cascada de 10 metros de altura, ubicada en un forestal, a poca distancia del norte de la ciudad y creada por los manantiales que se originan en las montañas Zagros.
 
La magnífica perspectiva de la cascada, ríos en una ruta zigzagueante, huertos frutales y exuberantes pastizales llenos de flores coloridas, aumentan el ansia de los turistas. Al lado de la cascada está construido un complejo de ocio, rodeado de robles, sicómoros, nogales y manzanos, lo que redobla la belleza de la zona. Alrededor del mismo complejo han instalado plataformas temporales y pérgolas para relajarse y recibir a los turistas.
 
A 26 kilómetros de la carretera de Yasuj, después de cruzar la exuberante aldea de Dashtrom y pasar por caminos sinuosos, llegamos a un sitio con hermosas cascadas y un aire tropical, llamado el estrecho Tamoradi, cuyas cascadas son de las más impresionantes de Irán.
 
Además de las cascadas, otra atracción de esta área son las cuevas de agua donde se ven golondrinas volando hacia y desde sus nidos. Junto a estas cuevas hay estanques que aumentan la belleza de la naturaleza.
 
El estrecho está rodeado de montañas donde viven animales como osos y ardillas. A la entrada de la garganta, se puede ver monumentos de la época aqueménida, como la tumba de uno de los nobles aqueménidas, tallada en una roca.
 
Junto a la hermosa naturaleza, vale visitar esta fascinante atracción histórica. Según algunos relatos, Ario Barzan, el valiente comandante iraní en la era aqueménida, llegó al estrecho Tamoradi con su tropa y resistió ante la invasión de Alejandro Magno.
 
Además de las cascadas, hay también varios parques forestales y un muy bonito parque acuático en Yasuj. Desde el parque forestal y empinado de Yasuj, que cubre un área de casi 1,000 acres, puede ver una muy hermosa vista de la ciudad. Está cubierta principalmente por robles. El resto de la vegetación del parque incluye almendros, mijos, pistacias atlánticas y otros árboles raros. Y las altitudes más arriba están llenas de arbustos.
 
El parque acuático Bashar, ubicado a la entrada de la ciudad, es uno los más bellos centros de recreo de Yasuj. La existencia del río tranquilo Bashar junto a este parque, ha creado un espacio diferente para pasar momentos memorables.
 
En la carretera Yasuj-Isfahán, kilómetro uno, hay un sitio llamado Tang-e o estrecho Mehraban, donde se ubica el santuario Imamzadé Hassan, que acoge a peregrinos procedentes de distintas partes del país. La variedad de árboles tales como el álamo, el roble, el arce, el sicómoro, el pino, la uva silvestre y la pistacia atlantica caracteriza esta región.
 
También en el invierno, el estrecho Mehraban atrae a los esquiadores. En esta estación, se crea una pila enorme de hielo en una roca frente a la mencionada tumba, la cual se rompe a finales del invierno y cae de la roca con un sonido que se escucha a kilómetros más lejos dando a toda la ciudad la buena noticia de que la primavera está cerca. El agua clara y dulce del río Mehraban desemboca en el río Bashar de Yasuj y el río Karún.
 
La aldea de Sheikh Serké o Sheikh Saduq es otro lugar turístico de Yasuj. Una zona fría con una variedad de vegetación que incluye alcachofas, ruibarbos, hongos, así como nogales, manzanos, melocotoneros y uvas. La tumba de Sheikh Serké está en una colina rodeada de árboles de peras silvestres. Las fuentes de agua en el área han hecho que la aldea sea próspera y hermosa.
 
También hay un valle muy pintoresco alrededor de Yasuj llamado Almún. Es una zona montañosa con ríos y manantiales.
 
Aquí es donde se conoce por su hermosa naturaleza su clima agradable y sus aguas cristalinas y dulces. En este valle, ves bosques de robles y tulipanes volcados que crean una belleza única con sus colores rojo y amarillo.
 
Desde luego, ésta no es la única belleza en la región. Los aficionados a los deportes de invierno conocen bien la zona de Kakán a pocos kilómetros de Yasuj. Clima frío, inviernos con mucha nervada y las altas montañas, han convertido a Yasuj en un paraíso para los esquiadores. Incluso si no sabes esquiar, puedes disfrutar de ver a esquiadores y de los destellos de la luz del sol entre los copos de nieve, en las laderas de los montes Zagros y el pico de Dena.
 
Además, en las altitudes más bajas, junto al mismo pico de Dena y al río Bashar, hay una hermosa aldea llamada Mazdak Darta. Las granjas de cultivo de salmones otorgan una atracción especial a esta zona. El cultivo de arroz a principios del verano en el centro de la aldea, es otra cosa que ver en esta región.
 
Yasuj no es solo un lugar donde visitar bellezas naturales, sino que también alberga maravillas arqueológicas. El cementerio arqueológico Lema es una gran plataforma para presentar la gran cultura del período elamita, lo que atrae a los interesados en conocer la historia y la cultura del Irán antiguo.
 
Alrededor de una pequeña llanura llamada Chal Shahin, en la zona de Dena y que da al río Bashar, está situado el antiguo cementerio Lema, que se remonta a la época de elamitas, donde enterraban a los muertos de la gente que venía a este sitio, procedente de Fars y Juzestán durante la migración veraniega.
 
Durante las excavaciones, fueron halladas unas 60 tumbas familiares con cráneos sanos. En esta arquitectura única del cementerio, además de exquisitas y adornadas porcelanas, hay hermosos objetos decorativos, incluidos pulseras, anillos y aretes únicos. También hay objetos de ágata, mármol y oro que son realmente admirables. Es interesante saber que el magnífico museo de Yasuj alberga gran parte de estos objetos.
 
 
 
En general, el interesante museo de Yasuj abarca tres períodos arqueológicos: el prehistórico, el histórico y el islámico. Los objetos de la era prehistórica incluyen principalmente los objetos del cementerio Lema. Y los objetos del período histórico incluyen fundamentalmente las monedas de la época sasánida, cuya variedad y la delicadez de cuya fabricación son realmente sorprendentes.
 
Entre los objetos exhibidos durante este período, hay una pieza de un relieve sobre roca del rey sasánida Shapur I, que ha dado especial aspecto al museo. Y los objetos de la era islámica incluyen monedas de las épocas safávida y Qajar, así como porcelanas y piedras preciosas.
 
En resumen, Yasuj recibe a una gran cantidad de turistas locales y extranjeros cada año. Vale visitar la naturaleza verde y bonita en la primavera. Además, el invierno tiene su propio turismo. A esta ciudad de cuatro estaciones se la puede visitar en cualquier mes del año y disfrutar de su hermosa naturaleza.
 
Queridos , aquí finaliza el programa de hoy; nos despedimos de todos ustedes hasta otra emisión.
 
P/FE/RH

 

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